Padres y profesores luchan para prevenir deserción escolar

Un 12.7% de los estudiantes hispanos no se gradúa de la escuela.
Padres y profesores luchan para prevenir deserción escolar

Nueva York- Las graduaciones son un momento emocionante para George Badia. Como la que pasó en junio cuando, entre los estudiantes habían dos chicas que quizás pensaron que no lograrían el diploma. “Una de ellas tenía una situación muy grave de depresión”, dice Badía, quien es director del Panamerican International High School, en Queens. “Pero trabajamos con ella y sus padres y lo logramos. La otra tenía un niño y consiguió una beca para la universidad”.

A pesar de que la deserción escolar ha disminuido en la última década y los índices de graduación han subido, los hispanos siguen siendo la raza con peores resultados. Por esto, Badía estaba muy alegre. “Yo soy latino. Entiendo la lucha que llevan”, comenta el director. “Me hace sentir bien, me hace saber que hago un bien a la comunidad”.

ESPECIAL SEMANA DE EDUCACIÓN

En 2014, un 68.4% de los estudiantes se graduaron y un 9.7% dejó la escuela sin terminarla. “La ciudad de Nueva York ha disminuido sus números a través de los años. Tenemos múltiples esfuerzos y, como sistema, no tenemos un problema de deserción”, dice Aisnley Rudolfo, a cargo de Desarrollo Juvenil en la Oficina de Igualdad y Acceso del Departamento de Educación. “Si observamos otros distritos escolares urbanos como Washington DC, Chicago o Los Ángeles, estamos rindiendo mucho mejor”.

Sin embargo, aún un 12.7% de los latinos no se gradúan. La cifra es mayor que la de afroamericanos (9.6%), blancos (6.1%) y asiáticos (5.8%). “Muchos de los chicos latinos son inmigrantes, nuevos en la ciudad y el país. Deben navegar en un sistema nuevo”, dice Rudolfo. “Un gran número de ellos deben trabajar. Y lo otro es que muchos lidian con la presión de ser pioneros por parte de sus familias”.

Para resolver este problema, la ciudad, escuelas y organizaciones sin fines de lucro tienen una serie de iniciativas. Por ejemplo, United Way está asesorando a escuelas en barrios como Mott Haven, con gran población latina y un 60% bajo la línea de la pobreza. “Tenemos un aproximamiento holístico y colectivo. Necesitamos que toda la comunidad se asegure que los chicos lleguen a la meta”, Sheena Wright, presidente y CEO de United Way en Nueva York. “Necesitamos a iglesias, a la comunidad, a los negocios”.

Las iniciativas de escuelas comunitarias, por ejemplo, ayudan en este sentido, ofreciendo servicios que incluyen salud, cursos de verano y clases de idiomas para los padres, de manera de acercarlos a profesores y directivos. Esto, para los expertos, puede tener un efecto clave en aumentar los niveles de graduación.

“Algunas claves para resolver esto están en la asistencia y en lograr la participación de los padres y la comunidad.  También es importante el tiempo que se pasa en la escuela y que los profesores estén muy preparados”, explica Sheena Wright.

Pero lo central, dicen los expertos, es que los padres busquen la comunicación y pregunten. “Esto no se trata de los estudiantes, sino de la familia”, dice George Badía, del Panamerican International High School, quien explica que en su escuela hoy abren temprano y cierran tarde para adaptarse a los horarios de los padres latinos, que muchas veces tienen dos trabajos. Incluso visitan los hogares.

“A veces puede parecerles algo incómodo, pero necesitamos construir una relación”, concluye Badía. “Cuando aceptamos a un niño, tenemos muy claro que necesita nuestro apoyo”.

 Porcentajes de graduación

En Nueva York, las cifras de graduación han pasado del 46.5% en 2005 a un 68.4% en 2014. Los estudiantes latinos tienen los peores índices comparados con otras razas, pero se han visto mejoras proporcionales a las de la ciudad, pasando de un 37.4% a un 61.4%.

Mientras tanto, las cifras de deserción han pasado de 22% en 2005 a sólo un 9.7% en 2014 a nivel de la ciudad. El porcentaje de hispanos que dejan la escuela sin graduarse sigue estando por sobre el promedio y es de un 12.7%. La buena noticia es que en 2005 la cifra era más del doble: un 27%.

¿Cómo ayudar para que mi hijo llegue a graduarse?

Los profesores y autoridades del Departamento de Educación saben que los padres latinos suelen trabajar muchísimas horas, pero también saben que quieren lo mejor para sus hijos. Por eso, recomiendan trabajar en conjunto con las escuelas, como socios. “Les pedimos que se acerquen a conversar con los líderes de las escuelas, profesores y consejeros”, dice Aisnley Rudolfo, del Departamento de Educación. “Además, tenemos muchísimos recursos en distintas áreas, incluyendo apoyos académicos y otros apoyos adicionales. Hay una gran red de organizaciones a las que los podemos acercar”.

No importa si el problema son los empleos fuera de la escuela, el rendimiento o el embarazo adolescente. “En muchas situaciones podemos trabajar con los chicos y su horario”, concluye Rudolfo. “Lo importante es la comunicación con los chicos, padres y los líderes de la escuela”.