¿Qué es ser un empleador?

El Consejo Nacional de Relaciones Laborales acaba de redefinir y cambiar el mundo de las contratas y las franquicias

No es una pregunta simple y de la respuesta dependen buena parte de las relaciones laborales del país.

Los últimos en responderla (sin unanimidad) han sido los miembros del Consejo Nacional de Relaciones Laborales (NLRB en su siglas en inglés) y si su definición finalmente pasa los filtros de los tribunales, donde va a ser apelada, probablemente le impacte directa o indirectamente.

Si, a usted. Directamente si trabaja para una franquicia, una contrata, se le considera consultor o tiene un empleo a través de una agencia de trabajo temporal.

En una decisión concerniente a una empresa de reciclaje en California, Browning-Ferris, y otra empresa que contrataba trabajadores, Leadpoint, para trabajar en su planta, la mayoría no republicana del NLRB ha decidido que un empleador no solo es quien ejerce un control directo sobre los términos y condiciones de empleo, como estaba establecido desde los años ochenta. También es empleador, conjunto, quien ejerce ese control de forma indirecta o se reserva el derecho a hacerlo aunque no lo haga.

Es decir, aunque el empleador era directamente Leadpoint, Brown Ferris es considerado como coempleador.

Una de las abogadas ante el NLRB defendía que si una de las entidades ejerce “suficiente influencia” sobre las condiciones de trabajo de los empleados de la otra entidad de tal manera que una negociación significativa no pueda ocurrir en su ausencia, entonces las dos entidades son empleadores.

El efecto práctico es que muchas empresas que usan trabajadores de forma temporal o a través de otras entidades pueden terminar teniendo la obligación de tratarles  como a los suyos.

Es algo que impactará en los costos laborales y por último en los precios de sus productos y servicios.

Como resultado, muchas  de las relaciones de subcontratación y franquicia pueden ser modificadas para que el control sea, bien, más estrecho para evitar problemas, bien más distante para no tener que caer bajo la definición.

Catherine Ruckelshaus, abogada del National Employment Law Project (NELC) que también expuso su punto de vista ante el NLRB explicaba a este diario que las empresas “van a tener que estar más seguras del tipo de contrata o franquiciador con el que mantienen relaciones y contar con los mejores en todos los términos y no solo con los con ofrezcan los precios más bajos por sus servicios”.

Según esta abogada la situación de cada empresa se determinará “caso por caso”. Por ejemplo “la corporación McDonald´s no va a ser considerada coempleadora de todos los trabajadores de franquicias”.

Desde McDonald´s, que tiene otros casos abiertos con similar impacto en sus relaciones con franquiciadores, se han evitado los comentarios. “Este caso particular se enfoca en temas relacionados a Browning-Ferris y sus subcontratistas, no a McDonald’s, por lo tanto no es apropiado comentar”. No obstante, desde esta empresa de fast food explican que ellos no tiene la “autoridad de dirigir o participar en la contratación, despido, remuneración o cualquier otra condición de trabajo de los empleados de nuestras franquicias – éste ha sido, por décadas, el criterio del sistema establecido que rige la definición de un co-empleador”.

En la Asociación Internacional de Franquicias se ha puesto el grito en el cielo y se promete ir a los tribunales e inundad de peticiones el Congreso porque la decisión del NLRB “perjudica a los pequeños negocios en numerosos secores y la viabilidad futura del modelo de franquicia”.

Deshacer la desigualdad

En los escritos presentados por los partidarios de volver a la definición de  empleador anterior a los años ochenta se explica implícita y explicitamente que el fuerte aumento de la subcontratación, las agencias de trabajo temporal y las franquicias han debilitado al movimiento sindical y la estructura social del trabajo. La decisión llega en un momento en el que empresas como Uber están haciendo un extenso uso de mano de obra subcontratada directamente.

Sindicatos y movimientos laborales afirman que el modelo de relaciones laborales que se ha mutiplicado desde los ochenta ha roto y dividido a los trabajadores ampliando las desigualdades ahora tan evidentes.  Sectores enteros se han construido sobre un modelo en el que los empleados tienen distintos niveles de protección, beneficios y salarios.

Entre los documentos examinados por el NLRB, el presentado por Ruckelshaus afirma que una vez que los trabajadores han sido subcontratados sus salarios caen por debajo de los de sus pares en plantilla, en el caso de personal de mantenimiento y limpieza un 7%, un 30% entre los camioneros de los piertos y un 40% en la agricultura.

“Estos trabajadores sufren más de robo de salario, más del 70% no son pagados por horas extras y sufren más accidentes laborales”.