Visita del Papa a Cuba genera expectativas entre el exilio cubano

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Visita del Papa a Cuba genera expectativas entre el exilio cubano
El Papa Francisco junto a Raúl Castro, en la visita del presidente cubano al Vaticano, en mayo de este año.
Foto: Getty

Washington.- El Vaticano insiste en que el Papa Francisco no es una figura política, pero su histórica visita de cuatro días a Cuba, a partir del próximo sábado, ha generado grandes expectativas entre la comunidad cubana en EEUU, por la presión que el Sumo Pontífice pueda ejercer a favor de los presos políticos y la libertad religiosa en la isla.

Será la tercera vez que un Papa visite la isla en menos de 20 años, después de la visita de Juan Pablo II en 1998, y de Benedicto XVI en 2012 pero, según expertos, el máximo líder de los católicos  es el que más influencia ha tenido en la Cuba de hoy.

Ya antes de su llegada a Cuba, y quizá como signo de su influencia, las autoridades cubanas adelantaron la puesta en libertad de poco más de 3,500 presos comúnes, lo que representa la cifra más alta de reos puestos en libertad desde 1959.

Muchos atribuyen la decisión al enorme papel que el Papa Francisco ha jugado en el deshielo entre Estados Unidos y Cuba, anunciado en diciembre pasado, que logró además la puesta en libertad del subcontratista estadounidense, Alan Gross.

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Visita durante era reformista en Cuba

Lo cierto es que, según expertos consultados por este diario, el Papa Francisco llegará a la isla en momentos en que Cuba ha iniciado un proceso de importantes reformas, que si bien son pequeños pasos frente a los retos que afronta el país caribeño, eran impensables hace unas décadas.

En 1998, durante su visita a la isla, el entonces Papa Juan Pablo II emitió la célebre frase en la que pidió que Cuba “se abriera al mundo y el mundo se abriera a Cuba”.

Ahora, el Papa Francisco podrá constatar sobre el terreno cuántos cambios ha habido desde entonces, comenzado con el restablecimiento de la celebración de Navidad y otras fechas religiosas.

En ese sentido, William LeoGrande experto político en American University, precisó que, por ejemplo, el presidente Raúl Castro ha tenido una relación más constructiva con la Iglesia Católica en Cuba, y “ha reconocido su importante papel social como pilar de la sociedad civil”.

Aunque el proceso de reformas se ha centrado en la esfera económica, también ha creado espacios para la crítica y el debate político, señaló.

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Si bien el viaje pastoral a Cuba tendrá un enfoque sobre la familia y la juventud, el Papa ha hecho fuertes pronunciamientos sobre los derechos humanos y la dignidad de las personas, y con seguridad retomará el tema de las injusticias “tanto del autoritarismo político como del capitalismo sin frenos”, observó LeoGrande.

En el plano internacional, el Papa llegará a la isla “en plena marcha hacia la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y lo hará como el primer papa latinoamericano que además ha logrado atraer a católicos y miembros de otras religiones con un mensaje progresista, de compasión, servicio y dignidad”, señaló por su parte, Tomás Bilbao, director ejecutivo del Cuba Study Group.

Reconciliación entre cubanos

Conocido por sus destrezas diplomáticas, se prevé que el Papa también aliente el proceso de reconciliación entre los cubanos dentro y fuera de la isla,  con la ayuda de la Iglesia Católica en ese diálogo interno, según el experto.

En la isla, el grupo disidente “Damas de Blanco”, así como cónyuges de exprisioneros políticos han solicitado un encuentro con el Papa, según indicó la líder del grupo, Berta Soler, aunque el Vaticano no ha dado respuesta.

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Soler dijo recientemente que entregó a funcionarios del Vaticano en La Habana documentación sobre los derechos humanos en la isla, incluyendo pruebas de cómo los activistas de la disidencia han sido “víctimas de la represión en las recientes semanas”.

Por su parte, Frank Calzón, director ejecutivo de Centro para una Cuba Libre, pidió que el Santo Padre aproveche su recorrido por tres ciudades en Cuba para ver de primera mano el sufrimiento de los cubanos y aliente al régimen castrista a que permita la participación de activistas de derechos humanos en los actos religiosos.

Contra el embargo

El Papa Francisco, de 78 años, que ha criticado al regimen cubano, tiene previsto reunirse con Raúl Castro el 20 de septiembre, tras una misa en la Plaza de la Revolución. El Vaticano no ha descartado otro posible encuentro con Fidel, dependiendo de su estado de salud.

El Santo Padre ha denunciado con igual dureza el embargo de EEUU contra la isla, uno de los principales obstáculos en la normalización plena entre ambos países, que está enteramente en manos del Congreso estadounidense.

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El Papa estará hablando ante el Congreso de EEUU, que es el único que controla si se levanta o no el embargo. Ese discurso será  una oportunidad de oro para que el Papa inste al Congreso a que elimine las sanciones económicas que sólo perjudican a los pobres” en Cuba, enfatizó LeoGrande.

Es que, tras el colapso de la otrora Unión Soviética y el lento ajuste de la economía cubana a la nueva realidad tras la Guerra Fría, muchas familias y jóvenes cubanos viven en permanente crisis, por lo que el Papa intentará emitir un mensaje de esperanza en el futuro, según los expertos.

Thomas Wenski,  arzobispo de Miami, cuna del exilio cubano,  y el cardenal Sean O´Malley, encabezarán una delegación de 150 católicos desde EEUU a Cuba para la visita que, según Wenski, se produce en un momento de “renovada esperanza”.

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