Hillary Clinton está en contra de controvertido Acuerdo de Asociación Transpacífico

En la contienda, Clinton ha querido marcar diferencias con Obama sobre inmigración y política exterior  
Hillary Clinton está en contra de controvertido Acuerdo de Asociación Transpacífico
Hillary Clinton.

Washington.- Continuando su giro hacia la izquierda y su tendencia a marcar diferencias con la Casa Blanca, la precandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, afirmó este miércoles que se opone a un acuerdo comercial que antes apoyó como secretaria de Estado.

La Administración Obama apuesta por el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés), pactado entre EEUU y once países de la cuenca del Pacífico –incluyendo México y Chile-, como parte del legado del presidente Barack Obama para la creación de empleos.

Pero el acuerdo, que Clinton defendió en 2012 como un “estándar de oro” para un comercio “libre, transparente y justo”, afronta la férrea oposición de buena parte de la base del Partido Demócrata, en particular de sindicatos que lo ven como una amenaza para el bienestar y estabilidad de los trabajadores en EEUU.

También afronta fuertes críticas del principal rival de Clinton en la contienda por la nominación presidencial, el senador independiente de Vermont, Bernie Sanders, quien ha advertido que con el TPP “ha ganado Wall Street”, en detrimento de los consumidores y trabajadores estadounidenses.

Clinton estudia el TPP

En un comunicado, Clinton dijo que sigue estudiando los detalles del TPP anunciado el lunes pasado pero que, en base a los que ha visto hasta ahora, no puede apoyarlo.

“Necesitamos asegurar que los nuevos acuerdos comerciales pasan pruebas claras: que creen buenos empleos en EEUU, aumenten los sueldos, y promuevan nuestra seguridad nacional”, explicó.

Clinton matizó que, al igual que cuando fue secretaria de Estado, sigue apoyando la meta de un acuerdo comercial con el Pacífico que sea “fuerte y justo”, y elogió la ardua labor de Obama y su equipo.

“Pero el listón acá es muy alto y, en base a lo que he visto, no creo que este acuerdo ha logrado esa meta”, enfatizó Clinton, sobre un extenso acuerdo comercial del que no se han divulgado detalles.

La amenaza de Sanders

Clinton sigue liderando en las encuestas pero Sanders, que se describe como un demócrata “socialista”,  ha logrado aventajarla en New Hampshire, un estado clave en el proceso de primarias en 2016, pero su campaña se negó a hacer comentarios a este diario sobre la estrategia de Clinton para sumar adeptos entre los progresistas.

Sin embargo, durante un foro del Instituto del Caucus Hispano del Congreso (CHCI), Sanders dijo a la prensa que su campaña trabajará “agresivamente” para introducirlo a la comunidad latina, y  peleará “por cada uno de sus votos”.

“Creo que la agenda que tenemos, en cuanto a la reforma migratoria y la agenda económica, que responde a las necesidades de la gente trabajadora, muchos de ellos latinos, es una agenda que creo que logrará la aprobación de muchos latinos”, aseguró Sanders.

En el primer debate entre los precandidatos demócratas el próximo martes en Las Vegas (Nevada), Clinton tendrá la oportunidad de explicar el alcance de sus propuestas frente a las de sus rivales.

Otras diferencias

En distintos foros públicos y entrevistas, Clinton ha elogiado en general la gestión de Obama pero también ha dejado entrever que, si gana en 2016, su gobierno no será una continuación del de Obama sino que adoptará medidas que irán más allá de lo hasta ahora logrado.

Consciente del desencanto de los latinos con la política deportaciones de Obama desde 2009, por ejemplo, Clinton dijo esta semana a la cadena Telemundo que esa política “ya no es viable” ni logró persuadir a los republicanos a que aprobasen una reforma migratoria.

Por ello, consideró necesario adoptar políticas menos “agresivas” con indocumentados que solo tienen delitos menores cometidos hace muchos años, y prometió que frenará la deportación de padres y separación de familias, mientras continúa la lucha por la reforma migratoria.

Sobre el combate contra las armas, Clinton propuso esta semana una serie de medidas para restringir más la venta de armas, incluso con medidas ejecutivas.

En la arena internacional, Clinton ha pedido establecer una zona de exclusión aérea para proteger a la población civil en Siria, una idea que, al igual que otra anterior suya para armar a los rebeldes moderados, tampoco encontró eco en la Casa Blanca.

Clinton se ha pronunciado en contra del oleoducto de Keystone XL, que afronta el rechazo de grupos ecologistas y de los grupos más progresistas de la base demócrata.

La Administración Obama aún no ha tomado una decisión sobre la construcción del oleoducto, alabado por los republicanos en el Congreso y grupos afines como una herramienta para la creación de empleos.