¿Puede DACA mejorar tu vida amorosa?

¿Puede DACA mejorar tu vida amorosa?
Foto: Cortesía

Long Beach, Calif.– Hace dos años, todo comenzó a tomar su lugar para Chando Kem, desde su estado mental a su trabajo y su vida amorosa. Fue entonces que el residente de Long Beach solicitó y recibió la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), un programa que otorga cierto alivio temporal de la deportación, un número de seguro social, y un permiso de trabajo a los jóvenes indocumentados.

“Ahora no tengo miedo de caminar a cualquier lugar”, dijo el nativo de Camboya quien ha vivido casi toda su vida indocumentado.

Kem tan solo tiene 21, pero ha pasado por muchas cosas.

Ha trabajado por debajo de la mesa y se le ha robado el pago de horas extras que se le debe. Sin una identificación, ha perdido recuerdos con los amigos en los bares y antros. Sin una licencia, ha tenido que pasar a recoger a sus novias en ómnibus, a veces llegando tarde. La deportación siempre estaba en el fondo de su mente.

Chando Ken

“Mi vida entera mejoró”, dijo Kem, riendo, después de que él calificó para el programa en febrero de 2013. “Mentalmente, siento más alivio y más legítimo. No voy a ser deportado”.

Desde que se puso en marcha por el presidente Obama en 2012, DACA ha beneficiado la vida de más de 680.000 personas como Kem hasta ahora, según datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.

Además de un estado mental más saludable, Kem ahora tiene un trabajo mejor remunerado como embajador de alcance para Long Beach City College.

“Antes de eso, me sentía como si estuviera atrapado en el limbo, sin capacidad de crecer”, dijo Kem, quienanteriormente sólo trabajó en puestos de trabajo por debajo de la mesa.

Kem trabajaba como mesero de bodas en un restaurante de Long Beach, también asistiendo a la escuela a tiempo parcial. A menudo trabajaba durante los descansos y no se le pagaban las horas extras que realizó. “Fue duro porque yo trabajaba de 6 p.m. a las 3 de la mañana. Siempre nos faltaba personal. Sí, fue agotador”, recordó Kem.

El estima que el empleador le robó “unos cuantos miles de dólares” por tiempo extra.

Ahora que tiene un permiso de trabajo a través de DACA, Kem fue capaz de encontrar un trabajo que ama. “Este trabajo es genial. Trabajan con mi horario. Ellos respetan mi tiempo”, dijo Kem, quien proporciona recursos universitarios para estudiantes de secundaria. “Quiero llegar a los jóvenes indocumentados que se sienten tímidos”, dijo.

Libre de la deportación, y con un mejor trabajo, las citas en el autobús son cosa del pasado: Kem tiene una licencia de conducir, y no tiene la marca distintiva que tienen las licencias AB 60. Algunos inmigrantes temen que la marca, que establece “se aplican límites federales”, puede llegar a la perfilación.

“Puedo viajar a donde quiera, cuando quiera”, dijo Kem, que ahorano molesta a sus amigos por aventones.

A menudo llegaba tarde a las citas, especialmente cuando perdía el camión. Sus citas le preguntaban por qué no podía conducir. “Antes de DACA, sentía un estigma”, dijo Kem. “Especialmente cuando estás en la etapa de salir con alguien, yo realmente no le digo a la gente, ‘Hey, soy indocumentado’”.

Es el mismo estigma que detiene a muchos jóvenes de Asia y las islas del Pacífico (API) de aplicar a DACA, dice Kem.

Solo el 21 por ciento de los asiáticos elegibles han solicitado DACA, en comparación con el 77 por ciento de los latinos, según un informe del Instituto de Política Migratoria que estudia a los inmigrantes de los cuatro países principales de Asia y los 12 países principales de Latinoamérica.

“Culturalmente somos más reservados y más tímidos para hablar del estatus de indocumentado”, explicó Kem. “Culturalmente, venir aquí ilegalmente es [visto como] una cosa vergonzosa”.

El Instituto de Política Migratoria estima que hay 152.000 inmigrantes asiáticos que son elegibles para DACA, la mayor concentración de ellos en California.

Kem participó en el programa Dream Summer este año, donde trabajó para educar a la gente en las comunidades asiáticas sobre DACA. Él descubrió que muchos de ellos no sabían lo que era DACA.

Los asiático americanos tienen que unirse al movimiento migratorio para diversificarlo, dijo Kem, realizar un mayor alcance, y ganar una presencia fuerte en los medios sobre el tema de la inmigración como lo tienen los latinos. “Eso realmente trae poder a la voz latina”, dijo Kem.

“El estigma silencia”, dijo Kem. “Cuanto más se habla de ello, más se mata el estigma”.

A pesar de sus privilegios, DACA tiene sus límites. Cuesta $ 465 para aplicar y también para renovarlo, y los beneficiarios pueden aplicar para viajar fuera del país sólo por razones humanitarias, educativas o relacionadas con el trabajo. La última vez que Kem estuvo en su ciudad natal Phnom Penh en Camboya fue cuando tenía siete años.

Desde entonces, su madre, propietaria de un negocio en Phnom Penh, lo ha visitado en Long Beach esporádicamente a lo largo de los años.

Sin embargo, muchas áreas de la vida de Kem han mejorado gracias a DACA. En particular, su vida romántica ha mejorado. Recientemente pasó por su novia en su 2002 Toyota Solara para llevarla a una cita en Disneylandia. Esta vez sí llego a tiempo.

“¿Qué estás esperando?” le pregunta Kem a los que no han aplicado todavía. “La oportunidad [llega] a ti”, dice, cuando eres capaz de obtener un número de seguro social, un permiso de trabajo, o una licencia de conducir sin marcar. “Es un tremendo cambio en tu vida”.

Este perfil fue producido por New America Media en colaboración con Ready California (Ready-California.org), una coalición estatal que trabaja para asegurar que el máximo número de californianos elegibles se beneficien de DACA y DAPA. Para obtener más información acerca de cómo solicitar DACA, vaya a http://www.ilrc.org/daca.