Rolls Royce Ghost II, el balance perfecto entre lujo y calidad

Un sedán de lujo que reafirma el prestigio de Rolls Royce
Rolls Royce Ghost II, el balance perfecto entre lujo y calidad
El Ghost II representa la forma en que la histórica marca de lujo ha evolucionado.
Foto: Rolls Royce

Un refugio junto al mar durante más de 80 años, el sitio perfecto para la presentación de un vehículo de lujo: el Cloister en Sea Island, Georgia, fue el lugar elegido para presentar la nueva línea de Rolls Royce.

Este sitio mágico ha renacido después de una impresionante actualización de $350 millones y revivió los mejores atributos del histórico hotel, al tiempo que se añadieron modernos toques con nuevas tecnologías.

See island

Y en ese mágico sitio, mezclado entre todos los modelos de Rolls Royce, apareció el Ghost II, un vehículo que representa la forma en que la histórica marca de lujo ha evolucionado bajo la autonomía de BMW. Esta nueva versión de lo que Rolls Royce llama “sedán de entrada”, continúa para encapsular el camino de prestigio y presencia de Rolls Royce en una forma más pequeña, pero muy llamativa.

Aunque para el 2016 la serie Ghost II vino básicamente sin cambios, el pasado año trajo algunas revisiones de este exitoso modelo que los jóvenes millonarios quieren tener. La automotriz quiso mantener el interés de sus consumidores sin dejar de estar en los más altos niveles de lujo.

El Ghost II es propulsado por un motor V12 de doble turbo de 6.6 litros con 563 caballos de fuerza y 575 libras-pie de torque de potencia, sin esfuerzo y refinamiento, a pesar de su peso de 5,445 libras en el modelo base, y 5.556 libras si prefiere el modelo extendido. A pesar de su peso, con su potente motor, la aceleración de 0-60 mph lo hace en solo unos rápidos 4.8 segundos.

El Ghost II viene con una nueva transmisión automática de ocho velocidades, que cuenta con lo que Rolls-Royce llama “la tecnología de transmisión asistida”, permitiendo al vehículo predecir y seleccionar engranajes, basado en las curvas de la carretera y la elevación de la misma. Este sistema suaviza la conducción sin sentir los cambios en lo más mínimo.

Durante las pruebas en las carreteras de Georgia, el Ghost II se sentía sensible al conducirlo. Al presionar el acelerador, se desliza hacia adelante rápidamente, como si no hicieras ningún esfuerzo.

Al pulsar los frenos se desacelera rápidamente, con un mínimo de esfuerzo. Al girar la rueda me encontré con un poco más retroalimentación que los modelos anteriores no tenían, gracias a una nueva configuración de la dirección que trae un volante más sólido y más cómodo.

Mirándolo de un punto de vista práctico, el Rolls-Royce Ghost II se conduce solo en lugar de ser conducido. El éxito de los Rolls-Royce es su calidad de marcha y el Ghost II no decepciona.

Para los críticos del medio, el tamaño, peso y ruedas muy grandes son conocidos enemigos de la buena calidad de marcha, y es difícil ajustar unos vehículos de estas características para que todas esas relaciones funcionen bien. Pero los ingenieros de Rolls-Royce han descubierto la manera.

El Ghost II trae grandes puntales de aire, amortiguadores dinámicos y la cinemática trasera está rediseñada. El resultado es un viaje que incrementa su suavidad a medida que avanza, y es notablemente más suave y más estable en su andar por la carretera.

Por dentro es toda una distinta experiencia con piezas de lujo, fiel al patrimonio que lo muestra como un sedán de lujo, que no es para todos. Su parentesco con BMW se puede notar en el interruptor parecido a un Serie 7 o el navegador iDrive, similar al interfaz electrónico de la marca de lujo alemana.

ghost II interior

En materia de tecnología, tiene un punto de acceso Wi-Fi que ofrece una fácil conectividad para cualquier necesidad de datos en el camino. El sistema de audio es el “Bespoke” que traen los Rolls-Royce y que, según dicen, “es el más exhaustivo y mejor sistema de audio en la historia del automóvil”.

Para mi gusto, y después de ajustar la configuración en el sistema de información y entretenimiento, el sistema de sonido resulta ser un poco metálico a altas frecuencias, fangoso en la media y débil en la baja.

Por dentro hay mucho de verdad en los materiales y todo cubierto por el cuero, metal o madera: el reloj recién barnizado en el tablero de instrumentos, los diales del panel de instrumentos que evoca los relojes de lujo de primera calidad, los asientos traseros inclinados ligeramente para una conversación más fácil con tu acompañante, las incrustaciones bajo mando rotatorio del sistema de información y entretenimiento, hacen que el vehículo tenga un lujoso interior, sin ser completamente ostentoso.

Los que quieran más exclusividad en el Ghost II tienen el programa “Bespoke”, que ofrece opciones de tapicería de cuero más larga y madera especial para elegir. Por un precio más elevado, por supuesto.

El Rolls Royce Ghost II trae un paquete convincente, lujoso en sus características y capacidades y bien adaptado a su objetivo, que es el público joven con dinero.

Para los jóvenes -o con espíritu de joven- que hoy mueven los hilos en los mundos de tecnología, financieros y comerciales, los deportistas, y para aquellos afortunados que lo tienen todo, estoy seguro que el Ghost II es justo lo que buscan.