Jeep vuelve a China a pesar de su fracaso en el pasado

FCA está invirtiendo unos $755 millones para producir 200,000 Jeep al año

Jeep vuelve a China a pesar de su fracaso en el pasado
Foto: FCA

En 1983 Chrysler había invertido $8 millones para una participación del 35% con sus socios del mercado chino, en la ciudad de Beijing. Pero esta empresa perdió dinero casi todos los años, no pudo conseguir la atracción de la marca que buscaba hacia los clientes y se quedó completamente fuera del negocio en 2006.

Todo esto ha cambiado, porque Fiat Chrysler (FCA) y su socio chino, Guangzhou Automobile Corporation (GAC), regresan iniciando la producción de Jeep Cherokee.

La nueva planta de la marca se encuentra en una de las ciudades de más rápido crecimiento del sur de China, Changsha. FCA está invirtiendo unos $755 millones en la operación para satisfacer una capacidad de construir 200,000 Jeep al año.

En nuevo socio de la FCA, Guangzhou Automotive, vende casi un millón de automóviles y camiones al año a través de empresas conjuntas con fabricantes de automóviles japoneses Toyota, Mitsubishi y Honda.

El mercado chino para los SUVs está creciendo a un ritmo más acelerado que en Estados Unidos. En septiembre, los chinos compraron 566,500 SUs, un salto del 59% desde el mismo mes del 2014.

Los SUVs representan en la actualidad uno de cada tres de los 18 millones de vehículos ligeros que China vende al año. El segmento de los SUV de China por sí solo, es del mismo tamaño que la totalidad del mercado de vehículos de Japón.

Pero el Jeep Cherokee tendrá que trabajar más duro y más creativamente para superar un estigma que persiste desde el fallido experimento de Beijing Jeep. Los compradores chinos están discerniendo lo suficiente como para entender que Beijing Jeep fue un fracaso aislado. La historia dice que los consumidores chinos no poseen esa propensión particular.

El caso más reciente fue cuando las ventas de Buick se dispararon en China, incluso durante cuando GM cayó en bancarrota.

Está claro que China va a hacer o deshacer la búsqueda ferviente de FCA para aumentar las ventas mundiales de Jeep a 1.9 millones en 2018. Piensan lograrlo, y si lo hacen será gracias a los chinos.