Vocero de Ayotzinapa denuncia campaña de desprestigio

Omar García desestima grabación que difundió un medio mexicano
Vocero de Ayotzinapa denuncia campaña de desprestigio
Foto: Francisco Cañedo / SinEmbargo

México – Omar García, estudiante y portavoz de la Escuela Normal de Ayotzinapa, denunció hoy la existencia de una campaña de desprestigio hacia los alumnos por parte de autoridades mexicanas y medios de comunicación, después de la filtración de una conversación telefónica que los involucra con narcotraficantes.

“Esto es una campaña de desprestigio total y despiadada desde una posición de fuerza y medios de comunicación”, apuntó en un mensaje en la red social facebook este superviviente a los ataques de la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, donde murieron tres estudiantes y desaparecieron 43.

El diario mexicano Milenio difundió una conversación telefónica en la que supuestamente García reconoce que entre los alumnos hay infiltrados del grupo criminal de Los Rojos, rivales de Guerreros Unidos, quienes desaparecieron a los estudiantes, según la versión oficial.

En su mensaje, García carga contra el director general editorial de Grupo Editorial Milenio, Carlos Marín. “¿Quién es Carlos Marín? O mejor dicho, ¿quién le filtra a él estas informaciones? O bueno, ya sin rodeos, ¿para quién trabaja?”, apunta.

El joven acusa al periodista, así como a quienes “le allegaron una llamada sacada de todo contexto”, de una gran “perversidad” al intentar “sabotear un movimiento que no logran entender, porque no cabe en la lógica electoral y política que los mantiene”.

García, quien dice que pronto se dará una posición como escuela, ha negado en todo momento la vinculación de algún alumno con el narcotráfico, una versión que surgió de los testimonios de algunos de los detenidos por la desaparición, pero que ha sido negada por los dos fiscales que se han hecho cargo del caso, Jesús Murillo y Arely Gómez.

También por los expertos designados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar el caso desde marzo pasado.

García reclamó que pese a que en su día entregaron los números telefónicos de los compañeros desaparecidos, no se lograron muchos avances en las investigaciones.

“¿Por qué? Nos preguntamos. ¿Por qué en lugar de ubicar en las primeras 48 horas a nuestros compañeros a través de los teléfonos celulares se dedican a espiarnos a nosotros?”, cuestionó.

El 26 de septiembre de 2014 decenas de estudiantes de la escuela para maestros de Ayotzinapa que se desplazaban en varios autobuses fueron atacados a tiros por policías corruptos en Iguala, en el sureño estado de Guerrero, presuntamente por órdenes del entonces alcalde, José Luis Abarca.

En los ataques murieron seis personas, entre ellas tres alumnos, y 43 estudiantes fueron detenidos por policías y entregados a miembros del Vocero de Ayotzinapa denuncia campaña de desprestigio, quienes presuntamente los asesinaron y quemaron en el basurero del municipio vecino de Cocula.

Sin embargo, en un informe presentado en septiembre pasado, los expertos de la CIDH concluyeron que no había pruebas científicas que confirmaran que los cuerpos de los jóvenes fueron incinerados en ese lugar, como aseguró la fiscalía, pidieron continuar la búsqueda de los alumnos y abrir nuevas líneas de investigación.