Opiniones divididas en NYC tras aprobación de reelección indefinida en Ecuador

Muchos ecuatorianos en la Gran Manzana ven con recelo el recurso aprobado por la Asamblea Nacional

Opiniones divididas en NYC tras aprobación de reelección indefinida en Ecuador
El presidente Rafael Correa en su última visita a Nueva York en septiembre pasado. Mariela Lombard /El Diario
Foto: Mariela Lombard / El Diario

NUEVA YORK – Los ecuatorianos de Nueva York reaccionaron con una mezcla de cautela, crítica y elogio  a la reciente decisión de la Asamblea Nacional de aprobar la reelección indefinida de cargos por votación popular. Se excluye la posibilidad de que se pueda presentar en 2017 el actual presidente Rafael Correa y los funcionarios que ya han cumplido dos periodos, pero sí lo podrían hacer en 2021.

Joseph Gavilanes, presidente de la ‘”Asociación mundial de ecuatorianos residentes en el exterior”, calificó de “borregos” a los asambleístas oficialistas que aprobaron las reformas a la Constitución impulsadas por el presidente en el poder desde el 2007. “Los límites existen en las constituciones de los países serios. Querer perpetuarse en el poder no es saludable para la democracia”.

Agregó que debería darse el chance de crecer a otros partidos políticos. “Los primeros años de Correa fueron buenos, pero ahora con la expresión ‘Revolución milagrosa’ se están cometiendo errores como usar la salvaguarda del petróleo para casos de emergencia. Además la canasta familiar ha desmejorado”.

Gavilanes contó que su organización tiene sedes en 65 lugares del mundo y siete presidentes ecuatorianos han atendido sus comunicaciones y sugerencias, “excepto Correa que nunca nos ha respondido. Cuando viene acá hace su show de la manera que él quiere, sin espacio para la diferencia”.

Angel Vera, activista de la organización Make the Road NY, ve positivo que la decisión garantice que el presidente y otros funcionarios deban dejar el poder en 2017.  “El pueblo es inteligente y sabe elegir. Si reeligen al presidente o sus representantes es porque les gusta lo que les dan de comer en su mesa”, dijo a modo de comparación. Considera que no lo ve como una “monarquía”. “Si el proceso es transparente y no hay coerción ni corrupción, pues el pueblo sabrá lo que le conviene.

Marta Quito, asistente del hogar nativa de Cuenca, se siente desconectada con la realidad diaria, aunque ha visto los progresos en visitas recientes. “Creo que el gobierno ha hecho un buen trabajo en la educación y en las vías. También ha ayudado a la gente muy humilde y eso está bien. Pero yo sé que hay más personas capaces de arreglar el país”.

Quito criticó que las llamadas políticas de redistribución de la riqueza han afectado a la clase media o a la gente con algunas propiedades. “Que le quiten a los ricos en impuestos me parece bien, pero hay gente que se ha sacrificado toda la vida y ahora se ve afectada”.

Pablo Jiménez, empleado de seguridad no cree en la reelección indefinida. “Si ya hizo sus años no debería poder regresar. Ya ha estado más que suficiente”, comenta.

Organizaciones sindicales, de indígenas y otros sectores sociales opuestos al Gobierno de Correa, han anunciado que mantendrán las protestas y no han descartado presentar demandas de inconstitucionalidad contra las enmiendas.