No te aferres

Acabo de remodelar mi cocina. No quiero decirte lo que costó, porque ni yo quiero saber. Después de 23 años por fin tengo una cocina nueva.

Tenía un horno que echaba humo cuando lo encendía y una nevera con un constante fallo del congelador [le puse un recipiente de plástico en la nevera para recoger las gotas]. Ahora tengo una encimera más espacioso y un nuevo microondas, estufa, nevera y lavaplatos. Mi cocina es bella.

La jornada para tener esta nueva cocina me enseñó unas lecciones.

En primer lugar, aprendí que para hacer cambios necesito desprenderme de cosas. Boté muchas cosas viejas que no necesitaba y no había usado en años, sólo estaban ocupando espacio. ¿Qué necesitas soltar?

En segundo lugar, aprendí que tenía que estar incómoda por un tiempo para llegar a un lugar mejor. Viví por unos días con polvo cubriendo todo, con cajas llenando el comedor y sin estufa ni fregadero. Pero esa molestia  condujo a un buen resultado. ¿Qué molestias debes aceptar para que puedas mejorar?

Finalmente, aprendí que porque yo sabía que algo bueno me esperaba al final de este camino, ese conocimiento me ayudó a perseverar. Nuestra perspectiva siempre impacta cómo manejamos momentos difíciles.

Si te encuentras en un momento difícil: deja ir lo que no es esencial, y soporta la incomodidad, que esto también pasará. Aférrate a la esperanza de que al final, estarás en un lugar mejor.

Me encanta mi nueva cocina.

-La Dra. Vasthi Acosta es la directora  de Amber Charter School