Denuncian pésimas condiciones en los albergues para desamparados

De acuerdo a la oficina del contralor municipal, sólo 14 personas fiscalizan las viviendas de 12,500 familias

Nueva York – Un rotundo y seco “no”. Esa fue la respuesta del contralor municipal Scott Stringer cuando se le preguntó si, en el último año, ha habido alguna mejora en las condiciones de los refugios para desamparados, donde residen 12,500 familias de Nueva York.

Stringer hizo pública una auditoría a las residencias donde el Departamento de Servicios a los Desamparados (DHS) aloja, de manera temporal, a personas sin hogar. De los 155 albergues, se visitaron 101 locales seleccionados al azar. En un 53% de estos se halló evidencia de roedores, cucarachas y otras plagas. Además, un 87% de las unidades presentaban problemas que afectan a la salud o a la seguridad, como detectores de humo defectuosos, moho, humedad o murallas con hoyos.

“Más de 23,000 niños desamparados de nuestra ciudad durmieron anoche en condiciones de pesadilla, muchos de ellos rodeados de pintura que se está descascarando, algunos sintiendo el frío producto de ventanas rotas y otros compartiendo espacio con plagas”, dijo el contralor Stringer. “Y cuando esos mismos niños despertaron hoy, el DHS todavía no tenía un plan para ayudar a sus familias a salir del sistema de albergues”.

De acuerdo al contralor, el sistema no está tampoco permitiendo a las familias salir de estas viviendas transicionales. Además, denunció que el DHS permite a los proveedores monitorearse a sí mismos y que 64 locaciones no han firmado contratos con la Ciudad -tienen sólo acuerdos verbales-, lo que genera dificultades a la hora de fiscalizar. Pero todo esto se hace más difícil por la falta de inspectores: sólo 14 personas se dedican a estas labores.

“Cuando el DHS no monitorea sus facilidades, los neoyorquinos sufren. Sin esta vigilancia, la Ciudad no tiene idea de si los refugios son seguros, limpios o apropiados para familias con niños”, dijo Stringer. “El DHS debe aumentar sus inspecciones, escribir reportes y asegurarse que los refugios sean seguros”.

El Departamento de Servicios a los Desamparados se encuentra en un momento de transición, luego de que su comisionado, Gilbert Taylor, renunciara la semana pasada. Mientras tanto, el alcalde De Blasio pidió al comisionado Steven Banks, quien está a cargo de Recursos Humanos, que haga un reporte sobre la situación de este departamento.

“Las condiciones insalubres e inseguras en los albergues son algo inaceptable y no serán toleradas”, dijo el comisionado Steven Banks. “En mayo la Ciudad creó el Escuadrón de Reparaciones de Albergues, el que ya ha solucionado 12,000 violaciones y continuará trabajando hasta que todas estén solucionadas”.

Además, en la Alcaldía explicaron que, cuando esta auditoría comenzó, no existía un programa de asistencia de arriendo, el que ya habría permitido a 22,000 personas salir de los albergues. También agregaron que se están aumentando los albergues bajo contrato y que se integrarán más profesionales al equipo de empleados dentro de los próximos dos meses.

“Como parte de la revisión integral de las operaciones que fue recién anunciada por el alcalde De Blasio, consideraremos cuidadosamente los temas que se han indicado en la auditoría (…) para poder continuar mejorando las condiciones de los albergues”, dijo el comisionado Banks.

En cifras:

  • 12,500 familias viven en estos refugios.
  • 23,000 niños viven en los refugios para desamparados.
  • 87% de las unidades tienen problemas que afectan la salud o seguridad.
  • 53% de las unidades tienen problemas de plagas.
  • 31% de los residentes en albergues son latinos, de acuerdo a Coalition for Homeless.