Airbnb encara dura batalla legal en NYC

En 2016 se seguirán analizando nuevas leyes que intentarán regular esa compañía de arriendo

Airbnb encara dura batalla legal en NYC
En todos los condados de la ciudad hay personas rentando sus apartamentos a través de Airbnb.
Foto: Gerardo Romo / El Diario

Nueva York- El próximo año podría producirse una nueva gran batalla en la ciudad, tal como la que libró Uber contra la Alcaldía en 2015. Pero en esta ocasión, el terreno a disputar sería incluso más complicado que el transporte: los departamentos de Nueva York y sus arriendos a través de la compañía de internet Airbnb.

En 2016 se seguirán discutiendo varias propuestas que buscan  limitar el negocio de Airbnb y de los llamados “hoteles ilegales” en la ciudad.

La actual legislación en Nueva York sólo permite los arriendos de casas o de habitaciones. En el caso de departamentos completos, estos deben ser arrendados por un mínimo de 29 días, de lo contrario el alquiler es ilegal. Los opositores de Airbnb afirman que, en Nueva York, la mayoría de las unidades que se ofrecen caen en esta categoría.

“Airbnb continua voluntariamente ignorando la ley del estado respecto a arriendos ilegales. En nuestra más reciente reunión con Chris Lehane, de Airbnb, él explícitamente dijo que no tiene intención de requerir a los anfitriones que sigan la ley”, comentó la concejal Helen Rosenthal. “Por esto, los contribuyentes deberán pagar el precio de aplicar la ley que prohíbe a alguien arrendar sus departamentos por menos de 30 días”.

De acuerdo al sitio InsideAirbnb.com, que ha recolectado información en distintos países del mundo sobre usuarios de Airbnb, un 55.9% de las ofertas en la ciudad caerían dentro de la ilegalidad. Sin embargo, Airbnb asegura que sus datos muestran algo distinto. Además, insisten que ayudan a personas que necesitan el dinero.

“Los datos que recientemente publicamos muestran que la mayoría de los anfitriones de Airbnb en Nueva York son gente común que ocasionalmente comparte la casa donde viven”, dijo Josh Meltzer, encargado de Políticas Públicas de la empresa, en una carta a la asambleísta Linda Rosenthal. “El 95% de los anfitriones de vivienda completa tienen una sola unidad disponible. La mayoría de éstas son sólo usadas ocasionalmente y la media de noches arrendadas el año pasado es de 42. Además, el 72% de nuestros anfitriones en Nueva York usan ese dinero para quedarse en sus hogares”, recalcó Meltzer.

Tres distintos proyectos, uno a nivel estatal y otros dos a nivel de la ciudad, pretenden regular a Airbnb. En Albany, la asambleísta demócrata Linda Rosenthal y el senador republicano Andrew Lanza buscarán prohibir que se publiciten arriendos que sean ilegales en plataformas como Airbnb. Además, la ley obligaría a los caseros a notificar a los arrendatarios que el uso de Airbnb puede ser ilegal y puede llevar a desalojos y multas.

“Airbnb es cómplice en toda esta operación. Ellos se rehúsan a alertar a la gente que pueden estar realizando actividades ilegales”, dijo la asambleísta Rosenthal, quien está optimista de que la norma sea aprobada dentro de 2016.

Por su parte, en el Concejo Municipal existen dos propuestas, una que busca aumentar las multas a quien sea descubierto arrendando de manera ilegal y otra que obliga a al Departamento de Edificios a hacer un reporte anual de las conversiones ilegales de unidades residenciales a habitaciones de hoteles, así como la cantidad de quejas, inspecciones, violaciones de código y multas. En el caso de que el primer proyecto se apruebe, las nuevas multas podrían ir de $10,000 a $50,000.

En la actualidad, este tipo de actividades las regula la Oficina Especial de Aplicación de la Ley, en la Alcaldía. Sin embargo, ésta por lo general sólo reacciona a quejas del 311. Las multas se les aplican al dueño del edificio, no al arrendatario. Recientemente los concejales Jumaane Williams y Helen Rosenthal lograron $1.2 millones para aumentar los inspectores y la semana pasada el Aalcalde anunció $10 millones más, que se entregarán a lo largo de tres años. Con esto, se espera que haya más proactividad y análisis de datos, para ubicar a quienes violen la ley.

Los políticos también dicen que este tipo de arriendos son peligrosos para vecinos y turistas. Por un lado, estas viviendas no cuentan con las medidas de seguridad que tienen los hoteles tradicionales. Por otra parte, en muchos edificios no hay porteros y se pierde el control de las personas que entran y salen, como no sucede en hoteles.

Entre tanto, en Airbnb aseguran que están comprometidos a trabajar con la Ciudad contra los hoteles ilegales. “Esta actividad fuera de la ley no va en línea con el interés de nuestros huéspedes, nuestros anfitriones, nuestra compañía o ninguna ciudad donde Airbnb opere”, dijo Josh Meltzer. “Repetidas veces hemos abogado para que se hagan reglas que permitan a los neoyorquinos compartir su único hogar donde viven y seguimos entusiasmados en trabajar para lograr esta meta”.

A fines de noviembre, el alcalde fue consultado por periodistas sobre reportes de personas arrendando habitaciones en viviendas de renta regulada vía Airbnb, a lo que él comentó que se debía mejorar la regulación. “Obviamente necesitamos un acercamiento más claro frente a Airbnb en general, y estamos trabajando en eso. Y también creo que Airbnb entiende esto”, dijo De Blasio.

Disminuye la recaudación de impuestos por hoteles

De acuerdo a la Oficina Independiente de Presupuestos (IBO), las ganancias para la ciudad en impuestos por hoteles disminuirán el próximo año por primera vez desde la recesión de 2009. En el año fiscal 2016 se recaudarían $546 millones, $14 millones menos que el año anterior. “El alto valor del dólar, un aumento en la oferta de habitaciones de hotel y la competencia de Airbnb contribuyen a menos tasas de uso y menor presión en los precios de habitaciones”, explicaron en la IBO.

En Airbnb explican que ellos quieren entregar impuestos, pero esto requiere cambios en la legislación estatal y de la ciudad.

Las cifras, según Airbnb

Aunque algunos políticos han criticado los datos que la compañía han dado, estos son parte de los números que Airbnb maneja en la ciudad.