Comandos armados secuestran a nueve jóvenes en Guerrero

En dos hechos distintos grupos armados secuestraron a los jóvenes sin que hasta el momento las autoridades tengan pistas de ellos
Comandos armados secuestran a nueve jóvenes en Guerrero
Un grupo de jóvenes fueron "levantados" de un taller de motocicletas en Chilpancingo.
Foto: EFE

GUERRERO, México – La ola de violencia no da tregua en el occidental estado de Guerrero, donde las desapariciones y asesinatos están a la orden del día, el caso más reciente se registró la noche del martes cuando nueve jóvenes fueron secuestrados en distintos puntos de la entidad, pese al refuerzo de la presencia de tropas y agentes federales.

Fuentes oficiales informaron que seis personas fueron secuestradas por un grupo armado que irrumpió en un taller de motocicletas en una zona escolar de Chilpancingo, la capital estatal.

De acuerdo con las investigaciones iniciales, el grupo causó destrozos dentro del taller y después introdujo por la fuerza a las víctimas en una camioneta blanca y se las llevó.

Corporaciones policiales estatales y federales iniciaron una búsqueda en la zona, hasta ahora sin éxito. De acuerdo con las fuentes, ningún familiar ha acudido a denunciar la desaparición de los jóvenes, de quienes no se ha dado a conocer la identidad.

Por otro lado, tres jóvenes fueron secuestrados en circunstancias similares en el barrio La Villita de la ciudad de Tixtla, donde se encuentra la escuela para maestros de Ayotzinapa, a la que pertenecen los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en el municipio de Iguala.

La zona es escenario de una pugna entre los grupos criminales Los Rojos y Los Ardillos, que también han atentado contra los integrantes de las policías comunitarias que desde hace varios meses se dedican a la vigilancia de Tixtla.

Guerrero, en el sur de México, es uno de los estados más violentos del país, con centenares de muertos desde la desaparición de 43 estudiantes de la escuela para maestros de Ayotzinapa en septiembre de 2014 en Iguala.

Apenas el lunes, el Consejo Nacional de Seguridad Pública y Justicia Social consideró a Acapulco, perteneciente al estado de Guerrero, como la ciudad más violenta de México y la cuarta del mundo.