Editorial: Responsabilidad frente al zika

Los inmigrantes latinos tienen que ser cuidadosos y seguir las recomendaciones oficiales
Editorial: Responsabilidad frente al zika
Foto: EFE

La información es una de las maneras para enfrentar una amenaza a la salud pública. La exagerada reacción en nuestro país ante el pasado brote de ébola en África es un buen ejemplo de lo que no se debe repetir ahora ante la aparición del virus zica.

Se sabe que el virus, que se transmite por un mosquito, no es mortal. Un adulto contagiado experimentará por cerca de una semana síntomas como dolores de cabeza, fiebre, conjuntivitis  y dolores en el cuerpo, entre otros. No obstante, la Organización de la Salud declaró hace unos días al virus como una emergencia de salud pública internacional” por su rápida diseminación a lo largo de México, Centro y Sudamérica.

Las embarazadas son las más vulnerables al virus ya que se cree que hay una conexión entre el mosquito, el virus y los casos de microencefalia -el desarrollo pequeño de la cabeza y daño cerebral- en los bebés detectados en Brasil, el país que hasta ahora es el principalmente afectado.  Por eso, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) ha hecho un llamado a todas la embarazadas que se abstengan de viajar por el momento a los países en donde se ha encontrado el virus.

Es muy importante que la comunidad inmigrante latina en Estados Unidos siga este consejo. Es necesario tomar responsabilidad y posponer los viajes innecesarios a la región. En nuestro país, y sus territorios, se han detectado hasta el momento 51 casos, en todos ellos el contagio se realizó en el exterior a excepción de uno que se cree habría sido contraído por transmisión sexual con un portador.

Las autoridades federales siguen de cerca la posibilidad de que haya un contagio en el país ya que el mosquito transmisor se puede hallar en California, Florida y Texas, pero consideran que esto no sucederá de la misma manera que el insecto en Estados Unidos no transmite el denge y otro males que sí lo hacen en regiones más pobres del mundo.

En esta ocasión le toca a los inmigrantes latinoamericanos el compromiso de actuar responsablemente, de seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Esa es la manera en que todos podemos combatir el zika.