Franklin Reyes irá 9 años a prisión por matar a Ariel Russo

El juez negó la posibilidad de que sea tratado como un menor de edad por otros crímenes que cometió posteriores a arrollar a la niña
Franklin Reyes irá 9 años a prisión por matar a Ariel Russo
El culpable escuchó con la cabeza baja y leyó una breve declaración.
Foto: Juan Pablo Garnham / Juan Pablo Garnham

Nueva York- Mantuvo su cabeza gacha y sus ojos cerrados durante casi toda la audiencia. Pero esta actitud no evitó que Franklin Reyes escuchara no sólo su sentencia por atropellar a la niña Ariel Russo, sino también los gritos de la madre de  la pequeña pidiéndole que utilice su vida para recapacitar y contribuir a la seguridad vial.

Reyes recibió una condena de entre tres y nueve años  en la cárcel y el juez negó la posibilidad de que sea tratado como un menor de edad ya que, a pesar de tener 17 años cuando arrolló a la niña en junio de 2013, más tarde cometió otros dos crímenes, incluyendo un robo a un departamento y el intento de escapar de la Policía.

En la corte, las palabras finales de la madre de Ariel y de su abuela, quien también fue herida en el accidente, intentaron hacer recapacitar al condenado. “No has pedido disculpas, no has mostrado remordimiento”, dijo Sofía Gutiérrez Russo, de 29 años y quien trabaja como profesora. “Esto es algo que quiero que pienses en tu tiempo en prisión. ¿Por qué estás acá? ¿Vas a terminar tus acciones imprudentes y vas hacer algo con significado en tu vida? Tú puedes usar tu experiencia para prevenir esto, para hablar con jóvenes de la importancia de obedecer leyes de seguridad”.

Más tarde, Reyes, quien vestía un traje presidiario color café, sacó un pequeño papel amarillo arrugado y leyó unas breves palabras: “Lamento profundamente el dolor que he causado. Yo cargaré esto por toda mi vida”.

Antes, la madre de Ariel también habló de los sentimientos que vive su familia. “Necesito que mis hijos vean que tú estás tratando de hacer algo positivo con tu vida cuando salgas. No quiero que ellos te odien en el corazón como lo hace mi marido”, dijo Gutiérrez en la corte. “Se lo debes a Ariel”.

La madre pidió al culpable que recapacite.
La madre pidió al culpable que recapacite.

El padre de Ariel se mantuvo en silencio y no habló ni en la corte ni afuera de ésta. Pero quien sí se refirió al tema fue Katia Gutiérrez, la abuela de Ariel. “Mi corazón está roto en un millón de partes. Cada vez que voy a dormir, me pregunto por qué pasó, deseando que hubiera sido yo la que falleció”, comentó Gutiérrez. “Este no fue un accidente. Tú violaste la ley”.

El juez Gregory Carro leyó la sentencia y explicó que los hechos posteriores al choque son los que harán que Franklin Reyes sea tratado como adulto y tenga en su hoja de vida este antecedente criminal.

El joven fue atrapado con su padre saqueando un departamento donde había muerto el inquilino. Además, fue detenido manejando posteriormente. Después de eso, en septiembre, se quejó de dolores en el pecho y fue llevado al hospital, des donde intentó escapar de los policías.

Antes de terminar la sesión, el juez Carro tuvo palabras dulces para los parientes de Ariel. “Esa luz todavía brilla desde lo alto”, dijo, mientras los padres de la niña lloraron y se abrazaron.

Los otros delitos de Reyes

Originalmente, Reyes fue dejado libre bajo fianza tras atropellar a Ariel, pero el joven reincidió una y otra vez, lo que obligó al juez a ser más duro con él. En julio de 2014 fue descubierto con su padre robando un departamento de un fallecido, en Chelsea. Tiempo después, fue sorprendido por policías cuando hacía un giro ilegal. Reyes detuvo el auto y, cuando un agente intentó bajarlo del vehículo, el joven aceleró para escapar, arrastrando al policía una distancia 100 pies. El agente resultó lesionado y Reyes chocó otro auto. Finalmente, cuando estaba en custodía, dijo sentir dolores en el pecho y, una vez en el hospital, intentó escapar infructuosamente.

Familia llega a acuerdo con la Ciudad

La familia de Ariel Russo también tenía una demanda contra la Ciudad de Nueva York, por la supuesta demora de la llegada de los servicios de emergencia al lugar del accidente. A mediados del año pasado las partes habrían llegado a un acuerdo. Aunque el abogado no reveló publicamente la cifra, en medios como el New York Post se mencionó que ésta fue de $150,000, muy lejos de los $40 millones que pidieron en principio.