Un mexicano indocumentado fue quien lanzó la petición contra Trump en Chicago

Entre el diverso estudiantado de UIC que organizó la masiva protesta del viernes destaca un indocumentado, quien escribió la petición y un manifiesto articulando por qué los estudiantes no se sentían seguros con el evento de Trump en el campus. El precandidato canceló el evento al tener que enfrentar más manifestantes que partidarios en el lugar

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Un mexicano indocumentado fue quien lanzó la petición contra Trump en Chicago
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Un estudiante mexicano indocumentado, Jorge Mena Robles, fue quien lanzó la petición online y escribió un manifiesto pidiendo a la Universidad de Illinois en Chicago que no permitiera al precandidato presidencial Donald Trump realizar un evento en un estadio dentro de diverso campus universitario.

La iniciativa prendió la chispa de apoyo, acumuló cerca de 50,000 firmas (la gente aún está firmando, aunque el día de la protesta ya pasó) y terminó con la decisión de Trump, el viernes pasado, de suspender el evento.

En el manifiesto, Mena Robles dijo que el estudiantado de minorías de la universidad, que es 26.4% hispana, 23.1 asiática y nativo americana, 7.9% afroamericana y casi 10% de estudiantes internacionales “no se sentía seguro” con la realización del evento.

“Nos enfrentamos a una violencia sistémica y cada vez más somos objeto de ataque de parte de Trump y sus seguidores en esta campaña”, dijo Mena Robles, quien mencionó varios incidentes de expulsión y violencia contra manifestantes pacíficos afroamericanos y otros en anteriores mítines políticos de Trump.

“Si cualquier otro conocido grupo de odio y supremacista blanco con un patrón de violencia estuviera preparando un rally en la universidad, esperaríamos que sus autoridades implementaran planes de seguridad y apoyo a sus estudiantes. Sin embargo, están firmando contratos de alquiler”, dijo el joven. A pesar de la petición y de una carta firmada por docenas de profesores, la dirección de la universidad decidió seguir adelante con el evento, para el que habían alquilado el “UCI Pavillion” a la campaña de Trump. 

El UIC Pavillion, continúa el joven “es el lugar en el que yo subí al escenario a recibir mi diploma como estudiante indocumentado y primera generación en graduarse a este nivel y es el mismo lugar donde recibiré mi maestría de estudios latinos y latinoamericanos en esta primavera”.

De acuerdo a documentos universitarios, Jorge Mena es un estudiante indocumentado que inmigró de Jalisco, México, cuando tenía 8 años de edad. Está involucrado desde 2009 con el movimiento de jóvenes inmigrantes y la organización Immigrant Youth Justice League. Es graduado de Antropología y estudios Latino americanos y asiste a otros estudiantes indocumentados del suroeste de Chicago en sus planes sobre la educación superior.

La protesta fue organizada por estudiantes latinos, afroamericanos y musulmanes, entre otros. Una página de Facebook convocó a protestar contra Trump y a obtener tickets para llenar el lugar de manifestantes en vez de partidarios de Trump. Al final, había suficientes manifestantes adentro y afuera para hacer el evento “imposible de realizar”, dijeron activistas pro inmigrantes que participaron en las protestas.

“Lo que pasó es que adentro había más gente contra Trump que “trumpistas”, explicó Carlos Arango, director de Casa Aztlán, una organización de Chicago dedicada a activismo migratorio y educativo. “La estrategia de los muchachos fue ir a conseguir boletos y llenar el lugar. Obviamente no había condiciones para que el pudiera lucirse porque iba a ser muy repudiado. Vino a hacer una provocación y el mismo se dio un balazo en la pata”.

En la acción, iniciada y organizada por estudiantes de UIC, participaron también por lo menos 2000 manifestantes de grupos como Black Lives Matter, Grupo de los 43, Grupo del 10 de marzo (que marchó el día antes conmemorando los 10 años de la megamarcha contra la ley anti inmigrante Sensenbrenner), La Alianza pro Derechos de Inmigrantes, LULAC, el Sindicato de Maestros de Chicago, y muchos otros, dijeron activistas.

“Había muchos tipos de gente y la inmensa mayoría fueron pacíficos”, dijo en una entrevista Guillermo Gomez, de la Alianza pro Derechos de Inmigrantes.

Desde ese día, ha habido mucha discusión y acusaciones mutuas respecto a la protesta. Trump y sus seguidores en los medios sociales han arremetido contra los manifestantes, llamándolos “malandros”, “comunistas”, “matones”. Otros los han atacado por haber impedido que Trump hablara en ese lugar, alegando que se trata de una violación a la libertad de expresión del candidato.

Cuatro manifestantes han sido acusados con delitos menores por peleas con la policía y partidarios de Trump. Pero allí había miles de personas.

Gomez indicó que desde hace ya muchos años, las diversas comunidades de Chicago, en particular la latina, se siente aludida cuando se habla de indocumentados. “Esta universidad está al lado de un vecindario latino, La Villita. La venida de Trump generó mucha alarma. Al final nosotros estuvimos en grupos en el que habían jóvenes, personas mayores, niños, familias enteras. El mensaje fue que la ciudad de Chicago se levantó diciendo a Trump: aquí no puedes estar con ese mensaje de odio, y ojalá que el resto del país pueda responder igual”.

Los activistas rechazaron el argumento de que esto resultó en una represión de la libertad de expresión de Donald Trump o sus seguidores.

“Cuando un individuo se para en un sitio público y trata de incitar violencia, eso no es libertad de expresión. Si fuera un candidato de minorías, ¿qué crees que pasaría? Un partidario suyo de 78 años le dio un puñetazo por la cara a un joven afroamericano en otro de sus eventos… ¿y lo arrestaron? No, no lo arrestaron. Hay un doble estándar para gente como Trump y para nuestras comunidades”, sentención Arango.

En cuanto a las acusaciones de Trump de que los manifestantes “fueron pagados”, estos contestaron así con un post en la página de Facebook Stop Trump Chicago:

Donald Trump ha hecho ridículas acusaciones de conspiración, diciendo que se trató de una protesta organizada profesionalmente con manifestantes pagados. Esta afirmación es totalmente falsa. Este evento fue iniciado por los estudiantes, organizado por los estudiantes, y dirigido por los estudiantes. Nuestro grupo de estudiantes comenzó la organización de esta protesta y comenzó la página de FB el viernes, 4 de marzo. MoveOn se acercó a nuestra oferta de grupo para donar signos y una bandera en la noche del miércoles 9 de marzo Y en cuanto a ser “manifestantes pagados”, nos hubiera gustado que nos pagaran por esto, pero nuestros estudiantes con mucho gusto lo hicieron de forma gratuita.