El consenso sobre el Plan de Vivienda se impone en el concejo

El polémico plan de vivienda será aprobado hoy pese a que los últimos retoques siguen sin convencer a todos los residentes

Cuando Robert Cornegy, miembro del concejo representando vecindarios de Brooklyn como el de Bed Stuy, quiso entrar en la alcaldía el lunes por la mañana se encontró con un grupo de personas clamando por un plan de vivienda distinto, con alquileres asequibles para más personas de bajos ingresos, al que está previsto que apruebe hoy martes el concejo a inicitiva del alcalde Bill De Blasio.

Cornegy se quedó en la calle conversando con miembros de New York City Council Watch, del Partido Verde, del movimiento Occupy Wall Strret y explicarles que para su distrito es importante que haya un porcentaje de vivienda reservada para personas de bajos ingresos y también para miembros de la clase media que tienen también mucha dificultad para acceder a una vivienda asequible. “Es bueno para los residentes y para los negocios que viven del gasto de las personas de ingresos medios y bajos del barrio”, defendió.

“Que haya un porcentaje de vivienda asequible en los nuevos edificios es mejor que no lo haya”, explicaba el miembro del concejo a ciudadanos que sin embargo seguían manifestando su preocupación porque se abra de par en par la puerta a la gentrificación de los barrios. “La gentrificación ya es un hecho, pero tenemos que preservar los barrios y lo hacemos con este plan”, trataba de convencer.

El plan de vivienda que se apoya en dos proyectos de ley, Vivienda Obligatoria Inclusiva (MIH en inglés) y Zonificación para Calidad y Asequibilidad (ZQA) fue modificado la semana pasada en un último intento por ganar más adhesiones al incluir una reserva de porcentajes de viviendas para hogares en los que los ingresos anuales no superen los $31,000. El plan inicial solo contemplaba reservas de viviendas en nuevos proyectos en áreas rezonificadas para familias con ingresos de más de $47,000 y $62,000.

Desde la alcaldía se recuerda que, en cualquier caso, en los programas que se van a implementar primero en East New York (Brooklyn), East Harlem (Manhattan), Long Island City (Queens), Los corredores de Jerome Avenue en El Bronx y Bay Street en Staten Island además del Flushing West, se puede ampliar el número de viviendas asequibles y rebajar los límites de ingresos porque la el Plan de Vivienda lo que establece es un límite mínimo. El Plan de De Blasio tiene como objetivo final que haya 200,000 viviendas asequibles, 80,000 de nueva construcción más las 120,000 que han de preservarse.

Aunque la ampliación del número de viviendas para personas de más bajos recursos se ganó el apoyo de una coalición de organizaciones comunitarias que protestaba el plan, Real Affordability for All (Asequibilidad Real para Todos), otras como el Movimiento por Justicia del Barrio siguen oponiéndose al plan del alcalde.

Juan Haro, portavoz de este movimiento fundamentalmente latino en East Harlem, explicaba ayer que no hay garantías de que pueda haber flexibilidad. “Es una cortina de humo pero no hay directrices para que haya modificaciones barrio por barrio y los cambios son mínimos”. Haro lamentaba ayer que muchos vecinos de esta área no ganan el mínimo para garantizar vivienda asequible mientras que los nuevos desarrollos de vivienda de lujo van a elevar los precios de todo y desplazar a los residentes y negocios latinos que son mayoría en el barrio.

Haro teme que muchas viviendas de renta estabilizada pierdan esta protección. “Va a haber un desplazamiento”, advierte. “Queremos preservar nuestras viviendas para conservar la cultura del barrio, con nuestra venta ambulante y tiendas, restaurantes como en nuestros países. No queremos que la cultura del Spanish Harlem se vea desplazada por la cultura del dinero“.