Viviendo en una casa de cristal

EEUU es un país mucho más próspero que Cuba pero en la isla hay cosas que funcionan mejor
Viviendo en una casa de cristal
La Habana recibió al presidente Barack Obama. Foto: Getty
Foto: Joe Raedle / Getty Images

Aplaudo  al presidente Obama por su reciente viaje a Cuba, y por su iniciativa atrevida de restablecer las relaciones entre los Estados Unidos y aquella nación isleña tan independiente y luchadora. Tomando en cuenta las trabas que le imponen el congreso, el presidente ha hecho todo lo posible para corregir al mal que ha resultado de un medio siglo de arrogancia del norte.

En cuando las personas que desean mantener el embargo a Cuba dizque para presionar la isla sobre el tema de los derechos humanos, les digo “personas que viven en casas de cristal no deberían arrojar piedras’.

¿Acaso el cuidado de salud no es un derecho humano? El presidente Obama dice que sí.  También lo dicen Hillary Clinton y Bernie Sanders, pero el Congreso de los Estados Unidos dice que no.  La reforma sanitaria de Obama no alcanzó al punto de dar cobertura de cuidado de salud a los indocumentados y los residentes permanentes legales que no han cumplido cinco años de haber vivido en este país.  Además muchas de nuestras comunidades carecen de servicio de clínicas y hospitales para ayudar inclusive a los que podemos pagar.

Tal vez en los hospitales en Cuba no hay televisión de cable en cada cuarto pero todo cubano goza de acceso gratuito a un médico en su vecindario, una clínica con todos los servicios, un hospital general y los mejores hospitales especializados.  Las estadísticas de salud pública en Cuba en muchos aspectos son mejores de las de los Estados Unidos inclusive para norteamericanos que tienen seguro de salud.

¿Acaso la educación no es un derecho humano?  Los jóvenes cubanos tienen las mejores calificaciones en matemáticas y lectura en toda América Latina, mejores que en muchas escuelas norteamericanas.  En Cuba todos jóvenes tienen acceso a preparación universitaria o vocacional sin pagar y no terminan con deudas impagables como muchos estudiantes en los Estados Unidos. Sabemos perfectamente que muchas de nuestras escuelas en los Estados Unidos no han podido preparar bien a nuestros hijos y que la preparación universitaria queda fuera del alcance de nuestra juventud por el costo.

¿Acaso no es un derecho humano permitir que un adolescente no sea ultimado por un policía racista y violenta que porta armas super poderosas y que ataca a personas por su raza? No puede imaginar un derecho humano más importante para un joven afronorteamericano o latino, el derecho a la mera vida.

Estados Unidos es un país mucho más próspero que Cuba.  Algunas personas aquí tienen la plata para comprar autos del año, ropa más elegante, y casas propias que luego pueden dejar a sus hijas e hijos cuando mueren.   No estoy segura si eso es un derecho humano o no.  Y también existe la realidad de que este país adquirió una gran parte de su prosperidad explotando los países latinoamericanos, Cuba entre ellos.  El gobierno de Estados Rompió relaciones y diplomáticas y de comercio y intentó durante tantos años de someter a los cubanos por medio del hambre, no por razón de la supuesta negación por parte del gobierno cubano de los derechos humanos, sino porque el gobierno cubano negaba el derecho de la “United Fruit” de controlar a su economía y explotar a los obreros cubanos.

Y existe otro tema que es la democracia. La democracia se base en el principio de una persona, un sufragio.  Fue esa la democracia por la cual Mandela y el pueblo sudafricano luchó y ganó.  Es para aquella versión de la democracia que el pueblo afroamericano sigue luchando después de siglos.

A 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven y trabajan en Estados Unidos les quitan los impuestos de sus cheques del salario pero no tienen el derecho del sufragio. Hay un millón y más de “soñadores” que tampoco pueden votar.  En el estado de la Florida cuarenta por ciento de los hombres afroamericanos no pueden votar porque fueron hallados culpables de alguno delito, en la mayoría de los casos teniendo que ver con la droga. Se han diseñado los distritos electorales de tal forma como para negarles a los afronorteamericanos una representación legislativa proporcional a nuestros números, en 25 estados. ¡Todavía existe el Apartheid en este país!

Queda por examinarse el tema de libertad de expresión. En los Estados Unidos todo el mundo está enterado de que Donald Trump consume en su desayuno todos los días, y que dice después de desayunar.  

¿Y de los presos políticos? Los Estados Unidos tiene más gente en prisión que cualquier otro país en el mundo, pero eso sí, no son presos políticos, simplemente presos afronorteamericanos y latinos.

No digo que Cuba sea un país perfecto. Solo digo que personas que viven en casas de cristal no deberían arrojar piedras.