Soldados de Colombia hacen peregrinación al Santo Sepulcro para orar por la paz

Alrededor de cuatro millones de personas visitan el Santo Sepulcro en Jerusalén, donde los cristianos conmemoran la crucifixión y sepultura de Jesucristo
Soldados de Colombia hacen peregrinación al Santo Sepulcro para orar por la paz
Santo Sepulcro en la Antigua Ciudad de Jerusalén.

Enviada especial

JERUSALEN.– Mezclándose en la masa de peregrinos de todo el mundo y aguardando pacientemente su turno en una larga cola, el soldado John Fredy Hernández sólo pensaba en su suerte de haber cumplido un sueño de vida: postrarse ante el Santo Sepulcro para rezar por la paz en su natal Colombia.

“Claro, recuerdo que desde muy chico, de mis años en la escuela y criado en los principios de nuestra fe católica, nos enseñaban que nuestra fe (cristiana) empezó acá, y estar acá es un sueño cumplido. Todavía parece increíble estar acá”, dijo Hernández a este diario.

El soldado colombiano, John Fredy Hernández, dijo que sentirse afortunado de poder visitar el Santo Sepulcro en Jerusalén y "orar por la paz en Colombia".
El soldado colombiano, John Fredy Hernández, dijo que sentirse afortunado de poder visitar el Santo Sepulcro en Jerusalén y “orar por la paz en Colombia”. (María Peña/Enviada especial)

“Aprovechando que estamos acá también ponemos en manos de Dios y oramos para que el proceso de paz siga adelante y continúe por buen camino, confiando en que nuestras oraciones ayuden a que las cosas mejoren”, agregó Hernández, de 33 años.

Hernández, oriundo de Villavicencio, hizo su peregrinación hasta el Santo Sepulcro en la Antigua Ciudad de Jerusalén en compañía de una veintena de soldados y oficiales colombianos que, según recordó, han vivido en carne propia las secuelas del conflicto armado más prolongado en América Latina.

A su lado, el capellán del Ejército de Colombia, Leonidas Guzmán Ibarra, afirmó que la visita a la Basílica del Santo Sepulcro y a otros lugares sagrados para el cristianismo “es muy significativa”.

El capellán del Ejército de Colombia, Leonidas Gómez Ibarra, (de gorra, al centro), lideró el grupo de soldados colombianos que visitaron Tierra Santa este domingo.
El capellán del Ejército de Colombia, Leonidas Gómez Ibarra, (de gorra, al centro), lideró el grupo de soldados colombianos que visitaron Tierra Santa este domingo. (María Peña/Enviada especial)

“El estar acá, donde nuestro señor Jesucristo padeció la muerte y fue sepultado, para nosotros significa mucha felicidad y es una manera de afirmar y reafirmar nuestra fe cristiana”, señaló.

“Entendemos que la paz es un regalo, es un don de Dios y por eso ponemos en sus manos ese proceso de paz, con la esperanza de que algún día termine ese conflicto y ese derramamiento de sangre entre nosotros. Nuestras primeras y más grandes oraciones a Dios en este lugar es por la paz de nuestro país”, enfatizó el religioso.

El grupo es parte del Batallón Colombia que forma parte de la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores (MFO) en el Medio Oriente, a su vez integrada por miembros de 13 ejércitos del mundo, que en la Península del Sinaí vigilan el cumplimiento de los tratados de paz de 1979 entre Israel y Egipto.

La MFO, integrada por alrededor de 2,000 militares de 13 ejércitos, coordina la observación de una franja de 600 kilómetros en toda la frontera entre Israel y Egipto. Colombia se sumó a esa fuerza multinacional en 1982.

Pero, al aspirar el aroma de las velas y arrodillarse ante la piedra de la unción en el Santo Sepulcro –un importante centro de peregrinación cristiana desde el siglo IV-, Hernández, Guzmán Ibarra y el resto de su grupo, a más de 12,000 kilómetros de Colombia, en lo único que pensaban hoy domingo era en la singular oportunidad de estar en Tierra Santa y elevar oraciones por el proceso de paz en su país.

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Ese proceso de paz, iniciado por el gobierno del presidente Juan Manuel Santos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana hace tres años, con la mediación del gobierno cubano, ha generado grandes expectativas pero también ha suscitado escepticismo.

El gobierno de Santos también ha iniciado acercamientos con el guerrillero ELN, con el objetivo de poner fin a un conflicto que, desde 1958, ha dejado al menos 220,000 muertos y ha causado el desplazamiento de cerca de seis millones de colombianos.