Corte Suprema protege representación de las minorías ante asalto conservador

Una demanda buscaba dejar sin representación política a los que no votan-o no pueden votar- pero el máximo tribunal dictó en contra del intento, que hubiera favorecido a republicanos en distritos electorales.

La Corte Suprema de la Nación rechazó una demanda de grupos conservadores y reafirmó hoy en forma unánime que todos los residentes de un distrito electoral tienen el derecho a ser representados, aunque no puedan votar.

La demanda original, presentada por una organización conservadora contra el estado de Texas, buscaba cambiar el sistema establecido históricamente para crear distritos electorales por población total y no sólo por quienes votan.

Desde hace décadas, estos distritos se dividen por cantidad de población, sin importar si las personas dentro del mismo son ciudadanas o no: todas reciben el mismo peso y el mismo derecho a representación. Eso es lo que la demanda Evenwel v Abbot intentaba cambiar.

Organizaciones latinas y afroamericanas, entre otras, habían alertado que la demanda buscaba detener el creciente poder político de la comunidad latina y dejar sin representación a las personas que no votan o no pueden votar, incluyendo menores de edad y residentes no ciudadanos.

Como los grupos con menor acceso al voto son las minorías y tienden a votar demócrata, un resultado adverso en esta demanda hubiera dado más poder a los republicanos por la posibilidad de ganar representación en más distritos estatales o locales. Varios editoriales de periódicos calificaron en su momento a la demanda de “juego de poder para beneficiar a un partido político”.

La razón, es que estos grupos son los que incluyen más cantidad de personas menores de edad (que no pueden votar), residentes permanentes no naturalizados y personas que tiene obstáculos para acceder al voto.

La jueza Ruth Bader Ginsburg, autora del dictamen de la Corte Suprema, usó fuertes argumentos para rechazar el cambio.

“Si se adoptara la creación de distritos solo para los votantes, estaríamos cambiando un sistema que ha funcionado bien durante décadas, y hasta siglos, en 50 estados e incontables jurisdicciones”, escribió la jurista.

Para Thomas Saenz, presidente del Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y Educación (MALDEF) la Corte Suprema reafirmó “el peso de la historia”.

“Si bien no hay un requisito constitucional respecto a cómo se dividen los distritos, la Corte Suprema dejó en claro que esta es la mejor manera de hacerlo”, dijo Saenz.

Los jueces Clarence Thomas y Samuel Alito, los más conservadores del tribunal, coincidieron con el dictamen pero no con el razonamiento. Según Sáenz, Thomas y Alito “quisieron dejar una pequeña oportunidad para un cambio en el futuro, pero la Corte Suprema dejó en claro hoy que esto será poco probable”.

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Maldef
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