Un examen demasiado agotador
Estoy enojada. En realidad, estoy enojada y afligida.
El jueves de la semana pasada fue el tercer día de los exámenes de estado de Nueva York en lectura y escritura y se sentía como si estuviéramos administrando una tortura a nuestros estudiantes.
Ahora, permítanme recordarles que yo soy una proponente de examinar estudiantes. Creo que es un buen ejercicio para nuestros estudiantes pues les da experiencia. Como he dicho antes, casi todas las profesiones requieren algún tipo de examen para poder ejercer la profesión. Abogados, profesores, médicos, bomberos, policías, conductores de autobuses, trabajadores de sanidad, funcionarios en el gobierno, todos tienen que tomar un examen para hacer el trabajo. Por lo tanto, es bueno entrenar a nuestros estudiantes en las estrategias de cómo tomar un examen.
Pero lo que sucedió ese día en mi escuela fue intolerable.
Comenzó con un estudiante vomitando por el estrés de comenzar en el tercer día de la prueba, continuó con la noticia, a las nueve de la mañana, que faltaban en los exámenes las páginas necesarias para que los estudiantes planificaran sus ensayos, y el día terminó con un pequeño grupo de estudiantes todavía tomando la prueba a las 2:30 de la tarde.
En Amber les enseñamos a nuestros estudiantes a trabajar duro y no darse por vencido cuando encuentran un reto. Estas son habilidades que les servirán bien en la vida. Pero ese día no los ayudó.
El examen comenzó a las 9 de la mañana y algunos de mis estudiantes todavía estaban escribiendo a las 2:30 de la tarde. Por supuesto, los detuvimos para el almuerzo y receso, que necesitaban desesperadamente. Pero alguien me tiene que decir, porqué era necesario que niños de 8, 9 o 10 años pasaran un día entero tomando una prueba. Un examen que el estado dijo no debiera tomar más de 50 a 60 minutos.
La pauta del estado declaró que los estudiantes podían seguir trabajando en la prueba mientras estaban trabajando en una forma productiva. Bueno, mis alumnos iban a dar su mayor esfuerzo porque les habíamos dicho que “mostraran lo que sabían”. Estaban dedicados a enfrentar el reto, aunque le tomará cuatro horas. Esto no tiene sentido.
Mi hija tomó el examen de revalida para convertirse en abogada. Ella pasó dos días completos en un examen integral, agotador. Pero ella es un adulto. Mis estudiantes pasaron tres medios días y algunos dos medio días y un día entero tomando pruebas, ¿para qué?
Y ahora, esta semana tenemos que administrar la prueba de matemáticas del estado de Nueva York. Otro examen sin límite de tiempo. Otros tres días para nuestros hijos.
Amigos, hemos perdido nuestro camino.
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-La Dra Vasthi Acosta es directora de Amber Charter School