Padre de Prichard Colón: Supervisor de la pelea no protegió a mi hijo

Richard Colón habla por primera vez de las incidencias del combate

Prichard Colón se toca la cabeza después de recibir un golpe de Terrel Williams.
Prichard Colón se toca la cabeza después de recibir un golpe de Terrel Williams.
Foto: Getty Images

Las repetidas veces que el peso superwelter puertorriqueño Prichard Colón se quejó de que estaba recibiendo golpes a la nuca la noche que enfrentó al estadounidense Terrel Williams en Fairfax, Virginia, solo recibió amenazas de que sería descalificado y no la protección que debería esperarse en una situación similar.

Por primera vez desde que su hijo cayó en estado de coma posterior a esa pelea, Richard Colón habló a El Nuevo Día sobre las situaciones que vivieron tanto Prichard, como su esquina esa noche en la sede del combate en el Eaglebank Arena.

Mientras, la doctora Rosilvia Muñiz, amiga de la familia y quien labora para la Comisión de Boxeo de Puerto Rico, habló esperanzada a este diario por las señales de respuesta neurológica que vio en Prichard la semana pasada cuando lo visitó en el Sheppard Center en Atlanta, Georgia.

“El comisionado (supervisor de la pelea) vino donde mí tres veces a la esquina, primero cuando Prichard estaba en el piso (séptimo asalto) y estuvo como cinco minutos quejándose. Fue el que estuvo a cargo ese día, David Holland”, recordó Richard.

“En el séptimo asalto (al terminar), viene Prichard y nos pregunta, ¿en qué asalto estamos? Ya ahí estaba herido. A mi juicio Prichard no nos quiso decir nada para que no nos preocupáramos. Inclusive, el neurólogo que el abogado de nosotros tiene, dice que Prichard quizás desde el quinto o sexto asalto ya no estaba viendo bien posiblemente, o la sangre no le estaba llegando bien al cerebro. Y ya estaba peleando por instinto. Y en el séptimo él viene a la esquina y pregunta, ¿En qué asalto estamos?”.

Richard le achaca a Holland la culpa por la confusión creada al terminar el noveno asalto. Dos rounds antes, en el mismo séptimo giro, el padre reconoció que su esquina fue amonestada pues había cuatro personas.
“Me dice (Holland), ‘te tienes que bajar o voy a descalificar a tu boxeador’. Me menciona lo de descalificarlo tres o cuatro veces y cuando llega Prichard a la esquina, y pregunta en qué asalto estábamos, nadie supo contestar”.

Richard recuerda que se perdió la acción del octavo asalto pues se concentró en acercarse al doctor y al supervisor de turno Holland, y asegura que ninguno le supo informar el round en que se encontraba la reyerta.

“Holland escuchó mi pregunta y cuando termina el octavo asalto, que llega el minuto de break, él viene otra vez, no recuerdo si en el medio o comenzando el noveno, y dijo “This is the last round (este es el último asalto). Por eso cuando termina el noveno asalto, nosotros comenzamos a quitar los guantes de Prichard”.

Fue por esto que el árbitro Joe Cooper procedió a descalificar al boricua, porque aunque la esquina intentó ponerle de nuevo los guantes, no lo logró a tiempo.

Richard reveló que esa noche llevó puesto un micrófono de los que colocan las producciones de televisión para que entre asalto se escuchen parte de las instrucciones a cada peleador. Denunció que el audio lo procuró y ahora no aparece, y asegura que si lograra dar con el paradero, podría corroborarse lo que dijo Holland. A su juicio eso bastaría para cambiar el fallo de la pelea en contra de Prichard, o la menos provocar que se decrete un ‘no contest’.

Pero más importante para Colón, es que el mismo audio serviría para sostener su alegato contra Holland, quien según denunció, no protegió a su hijo ante las quejas que Williams lo estaba golpeando ilegalmente.

Un repaso detenido al vídeo del pleito muestra las instancias repetidas en que Williams golpeó al área prohibida, unas más clara que otras, como en el séptimo giro, cuando restando 34 segundo conecta al boricua con un golpe limpio, al agacharse Prichard, lo remata con un claro golpe ilegal a la parte posterior de la cabeza. Fue cuando estuvo detenida la pelea algunos minutos.

“En ese audio debe estar cuando él (Holland) y yo tenemos una argumentación, cuando él me dice, ‘si tu boxeador continúa haciéndose (simulando que está mal), lo vamos a descalificar. Él no estaba protegiéndolo. Desde ahí no se ve protección. Ni tampoco del doctor”.

Prichard da señales positivas

Por su parte, la doctora Muñiz mencionó que al ver a Prichard la semana pasada, evidenció varias respuestas a estímulos. Entre otras, se le comenzó a dar puré de manzana y está tragando por primera vez, reacciona a las cosquillas en sus pies, y su piel se eriza si la temperatura del cuarto de hospital está muy fría”.

“Incluso, si le tiras una toallita pequeña a la cara, él cierra los ojos”, dijo Muñiz, quien describió estas señales como “respuesta neurológica”.

Son muestras como esta la que tienen esperanzada a Muñiz de que pueda salir del estado comatoso.