Evita que la tragedia empañe el verano

Toma medidas de precaución para evitar accidentes y problemas de salud tanto dentro como fuera del hogar
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Evita que la tragedia empañe el verano
la subida del termómetro impulsa cambios en nuestra rutina y actividades diarias que podrían resultar peligrosas. Archivo
Foto: Mariela Lombard / El Diario

La celebración este fin de semana del ‘Memorial Day’ marca el inicio extraoficial del verano en EEUU. Y ya en Nueva York estamos sintiendo temperaturas típicas de la época.

Y, aunque se trata de una de las temporadas preferidas por casi todos, debemos tener mucho cuidado, porque la subida del termómetro impulsa cambios en nuestra rutina y actividades diarias que podrían resultar peligrosas.

Cuidado con las ventanas

Uno de los peligros más latentes durante el verano son los accidentes fatales de niños que caen al vacío desde la ventana de su departamento que, por descuido, sus padres o algún familiar dejó abierta para mitigar el calor.

Según datos del Departamento de Salud e Higiene Mental (DOHMH), los niños menores de cinco años representaron dos tercios de todas las caídas reportadas en la ciudad de Nueva York en 2015. Algunas de las víctimas fueron menores latinos.

Por esta razón, el DOHMH junto al Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda (HPD), recuerdan a los neoyorquinos instalar adecuadamente rejas de seguridad en sus ventanas para evitar que los niños se caigan y que ocurra una tragedia.

“Instamos a los padres y cuidadores que comprueben que todas las ventanas en el hogar tienen rejas de seguridad correctamente instaladas. También es importante mantener la ventana que conduce a una escalera de incendios cerrada en lo absoluto”, sugiere la comisionada de Salud, la doctora Mary Basset.

“Otras maneras de mantener a los niños a salvo de caídas incluyen mantener camas, sillas, escaleras y otros objetos escalables lejos de las ventanas y asegurarse de que los niños no jueguen sin supervisión”, agrega Basset.

Según explicó Vicki Been, comisionada del HPD, la ley de la ciudad requiere que el propietario de un edificio con tres o más unidades instale correctamente los protectores de ventanas en un apartamento donde hay niños de 10 años de edad o menores.

Las funcionarias avisaron que si el propietario de la vivienda no responde al reclamo de los inquilinos, estos deben llamar al 311 o visitar http://www.nyc.gov/311, para presentar una queja con el HPD.

Entre el 1 de julio de 2015 y el 31 de marzo de 2016, el HPD ha emitido 9,024 violaciones en más de 6,800 apartamentos por no cumplir con las rejas de seguridad.

Que no se dañen los alimentos

Durante el verano también se debe tener mucho cuidado con los alimentos que preparamos al aire libre cuando realizamos parrilladas y picnics. El calor puede dañar los mismos y causar enfermedades gastrointestinales.

Según los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU (NIH), millones de personas se enferman por consumir comida contaminada durante el verano debido a que las altas temperaturas crean el ambiente ideal para la proliferación de baterías como la salmonella, el E. coli (Escherichia coli) y la listeria.

Los síntomas de las infecciones que ocasionan estas bacterias dependen de la cantidad ingerida y pueden incluir uno o más de los siguientes: náuseas, dolor o calambre abdominal, vómitos, diarrea, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad y fatiga.

Para las enfermedades más serias puede ser necesario hospitalizar al paciente. Algunas pueden provocar problemas de salud más serios o la muerte, especialmente en bebés, mujeres embarazadas (y sus fetos), ancianos y personas con sistemas inmunológicos débiles.

Para más información llame al Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos del Departamento de Agricultura al 1-888-674-6854 o visita http://www.usa.gov

Protégete la piel del sol

A pesar que es bien conocido que la exposición prolongada al sol sin protección es la causa principal de cáncer de la piel, la mayoría de las personas siguen sin prestar atención a las medidas básicas de prevención, especialmente durante los días de verano. No en vano el cáncer de piel sigue siendo el tipo de cáncer más común en EEUU.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), entre el 65% y el 90% de los casos de melanoma -que son el tipo agresivo y mortal de cáncer de la piel– son provocados por la exposición a la luz ultravioleta (UV) que genera el sol. Los CDC estiman, además, que un 50% de las personas entre 18 y 29 años reportaron quemaduras de sol en el último año en el país.

Lo más preocupante es que en los últimos años se ha registrado un aumento de melanomas entre los infantes y adolescentes estadounidenses, incluyendo los latinos. Según estadísticas del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, los melanomas, representan el 8% de todos los tipos de cánceres entre niños de 15 a 19 años.

Por esta razón, durante los meses del verano, que es cuando los rayos del sol se sienten más fuertes –especialmente si se está en la playa–, los dermatólogos pediatras y especialistas en oncología infantil recomiendan a los padres utilizar bloqueador y protectores solares.

Un calor que mata

Si eres una persona activa y te gusta hacer ejercicios al aire libre durante los días de verano, los expertos recomiendan tener moderación a la hora de exponerse al calor y el sol porque puedes sufrir de deshidratación e insolación.

La deshidratación puede hacer que la persona sufra de síntomas como debilidad, mareos, dolor de cabeza, desorientación, rápidos latidos del corazón, náuseas y vómito. Esta condición puede dañar el cerebro, otros órganos vitales y hasta causar la muerte.

“Si una persona está en el sol por mucho tiempo puede comenzar a sufrir de un ‘heat stroke’ (‘golpe de calor’). Se sofoca porque el calor, el sol y la humedad hacen aumentar la temperatura del cuerpo y se comienza a desarrollar una fiebre interna. Eso produce desorientación, vómitos y se puede perder la conciencia”, explica el doctor Manny Álvarez, del Centro Médico de la Universidad de Hackensack, en NJ.

Los infantes menores de 4 años, los adultos mayores de 65 y personas con enfermedades crónicas son los más sensibles a los efectos de las altas temperaturas.

Mante a los mosquitos alejados

Los neoyorquinos ya estamos acostumbrados, todos los veranos, a la visita poco deseada de los mosquitos portadores del Virus del Nilo Occidental. Y si bien no todas las personas que se infectan con este virus se enferman, el mismo puede causar complicaciones graves para los ancianos, las mujeres embarazadas y los niños.

Como si esto no fuera poco, este verano podríamos experimentar la posible presencia de un mosquito aún más peligroso: el Aedes Aegypti, que causa el temido virus del Zika, el cual afecta principalmente a las mujeres embarazadas.

Si bien las autoridades de salud neoyorquinas no han detectado aún la presencia de esta clase de mosquito en la Gran Manzana, recomiendan no bajar la guardia y tomar ciertas medidas de protección para evitar las picaduras de este zancudo.

Se sugiere que use un repelente de insectos que contengan DEET (dietiltoluamida), picaridín, eucalipto, limón, o IR3535. Todos estos han sido aprobados por la Agencia de Protección Ambiental para su uso durante el embarazo.

También, cúbrase los brazos y piernas si va a estar afuera durante las horas del amanecer o atardecer, cuando los mosquitos están más activos. Asegúrese de que las ventanas de su casa tienen pantallas contra mosquitos. Deshágase del agua estancada en su propiedad y elimine recipientes que pueden acumular agua.Reporte aguas estancadas llamando al 311 o visitando nyc.gov/health/wnv.

Si usted cree que ha estado expuesto al virus del Zika y desea obtener más información acerca de las pruebas gratis, puede llamar a la línea directa sobre el Zika en el estado de Nueva York al 1-888-364-4723. También puede llamar al número 311 en la ciudad y visitar los sitios web:www1.nyc.gov/, cdc.gov/zika y http://www.paho.org/hq/.

Un peligro de cuatro patas

Otro insecto que debe mantener en la mira, y alejado de su cuerpo durante este verano son las garrapatas -muy comunes en el área tri-estatal-, las cuales pueden transmitir la enfermedad de Lyme (Lyme Disease en inglés), una infección bacteriana multi-inflamatoria, que afecta la piel, articulaciones, órganos y el sistema nervioso. Si el diagnóstico se da tarde se pueden desarrollar problemas neurológicos, parálisis y daños permanentes.

La infección es causada por una bacteria llamada Borrelia burgdorferi, que es transportada por el venado, roedores como los ratones, ardillas y las aves. Las garrapatas saltan de estos animales a la hierba y de allí saltan a las personas las picas.

Entre las medidas de protección sugeridas por los expertos destacan el usar repelente de insectos y contra garrapatas que contengan 20 a 30% del químico DEET. Usar ropa blanca o clara que facilita detectar las garrapatas que salten al cuerpo. Cubrirse bien y vestir camisa de manga larga y pantalones largos (metidos dentro de los calcetines), y recógete el cabello si vas a zonas muy boscosas o cerca de matorrales. Hay que revisar bien a los niños en casa, especialmente si juegan mucho en el jardín o si en la escuela hay pasto.

Según el DOHMH, el año pasado se registraron 3,512 casos de la enfermedad de Lyme en todo el estado de Nueva York. Para más información puede visitar: http://www.cdc.gov/spanish/niosh/topics/LymeDisease_sp.html

Cuando las playas se contaminan

No es poco común que durante el verano las playas en el área de Nueva York y en Long Island sean cerradas para los bañistas debido a altos niveles de bacterias que pueden presentar. El año pasado, por ejemplo, funcionarios del condado Suffolk anunciaron la clausura de las playas Benjamin en Bay Shore, Sayville Marine Park y Bayport debido a que estaban contaminadas con bacterias que podían causar enfermedades gastrointestinales así como infecciones de los ojos, los oídos, la nariz y la garganta.

Por lo general esta contaminación con bacterias se debe a las fuertes lluvias y las inundaciones que suelen ocurrir en el verano.

Para saber si una playa está cerrada por la presencia de bacterias u otras causas, el DOHMH lanzó un nuevo servicio de alerta gratis con mensajes de texto (“Know Before You Go”), que le informa los bañistas si una playa está cerrada o si permanece abierta. También informa sobre las condiciones del tiempo y la calidad del agua, lo que podrían hacer del nadar una actividad peligrosa. Para recibir la alerta la persona debe enviar el texto “BEACH” o “PLAYA” a número 877877.

No te pases con el alcohol

Con el comienzo del verano este ‘Memorial Day’, también se inicia una de las temporadas en las que los neoyorquinos beben más alcohol. Por ello, el DOHMH recuerda a todos los residentes de la Gran Manzana sobre los riesgos de beber alcohol en exceso.

Se estima que en la ciudad de Nueva York se registran cerca de 1,800 muertes atribuibles al alcohol cada año y un promedio de 84,000 visitas a los servicios de emergencia relacionados con el alcohol -con aumentos de casos entre el Memorial Day y el 4 de julio.

“El uso excesivo de alcohol es un problema grave de salud pública y es responsable de lesiones evitables, accidentes, enfermedades crónicas e incluso la muerte “, advierte la comisionada de Salud, la Mary T. Bassett.

Los campamentos infantiles

Según las autoridades de salud, aparte de las heridas que podrían ocurrir por accidentes durante la práctica de deportes y actividades al aire libre, los niños que participan en campamentos de verano son susceptibles a ser afectados por brotes de virus, bacterias y otras enfermedades infecciosas. Los más vulnerables son los más pequeños.

Si bien no se trata de algo común, entre las enfermedades más reportadas dentro de estos campamentos destacan la tos ferina, el sarampión, las paperas y el Norovirus (la causa más común de vómitos y diarrea). Algunas de estas enfermedades son muy contagiosas, por ello, la sola presencia de uno o dos niños enfermos podrían causar un brote dentro de un campamento.

“Cuando los niños están muy juntos hay más riesgo de que se contagien uno al otro, por eso lo principal es que los padres entiendan que si el niño está enfermo no lo manden al campamento. Lo mismo ocurre con los trabajadores. Si están enfermos no deben ir”, sugiere la doctora Laura Farach, pediatra de Kaiser Permanente.

Según la especialista, en los campamentos se ven muchos casos de niños con diarrea por estar nadando en agua que, aunque tiene cloro, está contaminada con gérmenes. Por eso, si un menor tiene diarrea se sugiere que se duche antes de entrar al agua o que no entre del todo.
Por ley, en algunos estados los campamentos de verano exigen a los padres que presenten el historial de inmunizaciones de sus hijos. Aparte de las vacunas se recomienda llevar al hijo a un médico para que le haga un cheque completo y se determine si el menor está en buenas condiciones de salud para asistir a un campamento de verano.

Otro peligro latente para los niños durante el verano es el ahogamiento en playas y piscinas. Los niños de origen hispano en EEUU tienen dos a tres veces más probabilidades de ahogarse en una alberca que el promedio nacional.