Brasil, obligado a ser un equipo fuerte sin Neymar

Dunga deberá rearmarse sin el gran referente; sólo se repiten diez nombres de la última Copa América
Brasil, obligado a ser un equipo fuerte sin Neymar
Foto: EFE

Menos de un año pasó desde la Copa América de Chile. Tiempo suficiente para que corra mucha agua debajo del tambaleante puente que sostiene a la selección brasileña. Desde aquella noche en Concepción, cuando los dirigidos por Dunga fueron eliminados por Paraguay, los ánimos de reivindicación post 7-1 ante Alemania corrieron barranca abajo. La verdeamarela ocupa hoy el sexto lugar de la tabla en las Eliminatorias Sudamericanas, lo que la deja fuera de la Copa del Mundo de Rusia 2018, al menos, hasta el 2 septiembre, cuando visite a Ecuador en Quito.

Pocos días antes de encarar una nueva oportunidad de recuperar el terreno perdido, es todo un síntoma que sólo se repitan diez nombres de aquel plantel que disputó la última Copa América, ayer nomás, en 2015. En ese pequeño grupo de “sobrevivientes” que integran Marcelo Grohe, Daniel Alves, Miranda, Filípe Luis, Elías, Casemiro, Willian, Philippe Coutinho, Fabinho y Marquinhos. No está Neymar, que deberá descansar por el acuerdo que mantienen Barcelona, su club, y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Después de sus vacaciones, se integrará al equipo olímpico que intentará conseguir la inédita medalla dorada en Río 2016. Tampoco estará Douglas Costa (Bayern Munich), desafectado por una lesión en el muslo izquierdo.

La ausencia de Neymar desespera a los torcedores, los desalienta. No es para menos, si tenemos en cuenta que el crack anotó más goles con la selección que los que suman en total los 23 convocados para esta Copa América Centenario: 46 contra 37. Pero “Brasil siempre es Brasil” y bajo esa bandera Dunga deberá ensamblar un conjunto que, a pesar de todo, tendrá que ir por el título. Se sumó Ganso por las lesiones de Douglas Costa y Kaká, aunque su aporte estará más ligado al liderazgo del plantel. Al tampoco contar con un ancho de bastos para reemplazar al de espadas, el técnico intentará jugar una mano inteligente con algunas buenas cartas, apelan do a la solidez defensiva y a los chispazos de futbolistas que se destacan en las ligas más fuertes del mundo.

A pesar de no haberse afirmado como titular en la selección, Lucas Lima, de Santos, aparece como el único creador de juego legítimo, el único ’10’, tal es así que usará ese número en la Copa. Con futuro inmediato en Europa, podría ser el recurso de Dunga a la hora de hacer la pausa, de filtrar una pelota profunda. Willian, de Chelsea, y Coutinho (Liverpool) son talentosos y gozan de un buen presente, pero no son volantes que construyen juego sino que actúan en velocidad.

Sin mucho margen de error, Dunga intentará aprovechar la ausencia de Neymar para conformar un equipo más solidario y menos dependiente de un nombre. “Tenemos jugadores que desequilibran, buscan el gol y se divierten”, dijo el DT antes de embarcarse hacia los Estados Unidos y justo después de una extensa charla con Marco Polo del Nero, presidente de la CBF, quien le reclamó por la “falta de alegría” que demuestra su equipo.

Aunque se encomienda a los destellos de Willian, Coutinho y al olfato goleador que puedan tener Hulk o Jonás, artillero de Benfica convocado a último momento por la lesión de Ricardo Oliveira, de Santos, Brasil sabe que depende, sobre todo, de la respuesta de su bloque defensivo. Dani Alves, Gil, Miranda y Filípe Luis parecen inamovibles, tal vez los únicos que podrían confirmarse ya para su debut en el Grupo B, ante Ecuador.

Sin Neymar ni una voz de mando definida en campo de juego, Miranda (posiblemente, el capitán del equipo), Daniel Alves, Luiz Gustavo o Renato Augusto intentarán ser los estandartes, quienes generen contagio. “No queremos líderes que griten, queremos que sepan recordarles a sus compañeros lo que se entrenó en la semana”, explicó Dunga ya en los Estados Unidos, donde a partir del 4 de junio, día del debut ante Ecuador, Brasil intentará convertir el barro en oro, intentará volver a sonreír.