Editorial: Victoria para los votantes

Los cambios a la ley electoral de Texas beneficiarán a unos 600 mil votantes
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Editorial: Victoria para los votantes
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Los votantes de Texas obtuvieron una importante victoria. Más de 600,000 electores que corrían el peligro de ser excluidos en la elección presidencial de noviembre ahora podrán ir a las urnas gracias a los cambios en la ley electoral estatal, ordenados por el Tribunal Federal de Apelaciones del Quinto Circuito.

Texas es un estado de mayoría republicana bajo una significativa transformación demográfica que a la larga amenaza el control de los conservadores. Con esto en mente, y bajo la excusa de querer combatir el fraude electoral, en 2011 se aprobó una ley que exigía siete documentos específicos para poder votar, dando una preferencia a los potenciales votantes republicanos por sobre los demócratas.

Por ejemplo, se aceptaban las credenciales militares y las de las licencias para cazar y no las de los empleados públicos y estudiantiles.

El argumento de Texas de que la ley era un remedio necesario para combatir el serio problema del fraude electoral cometido por individuos no autorizados para votar, nunca se sostuvo en los hechos. El estudio de News21, un proyecto periodístico de la Universidad Estatal de Arizona, realizado sobre los archivos de Texas y otros estados, muestra que entre 2000 y 2011 se denunciaron solamente 104 casos de fraude.

El contraste es que en solo dos años (2013-2014),  el Comité de Ética de la legislatura texana recibió 530 quejas ligadas a las finanzas de campaña y cabildeo de funcionarios electos y de gente que trata de ejercer influencia con dinero.

Por eso, es absurda la reacción del gobernador de Texas, Gregg Abbott, asegurando que para evitar la corrupción política se hacen leyes electorales restrictivas, cuando se hace la vista gorda respecto a donde realmente se produce la corrupción del proceso político.

El caso de Texas no es único. Más de 30 estados de mayoría republicana impusieron leyes electorales restrictivas. En nueve de ellos, incluidos Texas y Wisconsin, estaban las peores hasta esta semana. Hace unos días un juez federal dijo que en Wisconsin se debe permitir votar a quienes tengan un documento sin foto.

La decisión sobre Texas obliga a que se hagan cambios en la ley para no excluir electores y exige una revisión para determinar si la ley tenía el fin determinado de excluir a latinos y afroamericanos, lo que puede traer consecuencias muy serias para el estado.

Mientras tanto celebramos el nuevo dictamen judicial como un triunfo de la democracia participativa.