Luis Miranda, entre las “bajas” del Partido Demócrata tras escándalo por filtración de correos electrónicos

Nueva dirigente interina del Partido “limpia casa” a raíz del escándalo que dejó mal parado a varios funcionarios
Luis Miranda, entre las “bajas” del Partido Demócrata tras escándalo por filtración de correos electrónicos
Luis Miranda se dirige a los asistentes a un mitin en Florida.
Foto: Chip Somodevilla / Getty Images

WASHINGTON.- El colombiano Luis Miranda llegó a tener uno de los puestos más encumbrados de las operaciones de prensa de la Casa Blanca, pero ahora figura entre las “bajas” del Partido Demócrata a raíz del escándalo por la filtración de correos electrónicos comprometedores.

El escándalo que le costó el puesto a la presidenta del Comité Nacional Demócrata (DNC), Debbie Wasserman Schultz, también provocó la repentina salida de Miranda como director de comunicaciones; de la principal ejecutiva del partido, Amy Dacey, y del principal ejecutivo de finanzas, Brad Marshall.

Miranda fue el rostro latino más visible de la Casa Blanca cuando estuvo a cargo de la oficina de prensa hispana, con la tarea de ampliar el acercamiento de la Administración Obama con esta minoría.

Posteriormente creó su propia empresa de consultoría, pero regresó al DNC con el cargo de director de comunicaciones, y con la principal tarea de explicar ante la prensa las posturas del partido.

No es un puesto al que se llega fácilmente, en unos momentos en que grupos cívicos piden una mayor representación hispana en diversos puestos del gobierno.

Pero su nombre surgió entre los miles de correos electrónicos internos del DNC filtrados a Wikileaks, en algunos de los cuales hizo comentarios negativos sobre activistas defensores de los inmigrantes.

En uno de ellos, Miranda afirmó que permitir la estancia de niños no acompañados que cruzaron ilegalmente la frontera sur –como exigen los grupos pro-inmigrantes- alentaría el pago de “coyotes” y el arriesgado viaje hacia el Norte, lo que a su vez enviaría un mensaje equivocado en la región.

Miranda también calificó de “irresponsable” que estos grupos pidiesen Estatus de Protección Temporal (TPS) porque, a su juicio, produciría más muertes de migrantes.

Un grupo en particular, CASA en Acción, envió una carta a la presidenta interina del DNC, Donna Brazile, en la que exigió la renuncia de Miranda, al asegurar que sus correos electrónicos reflejaban una “falta de entendimiento” de la comunidad inmigrante y de quienes la defienden.

En una declaración escrita, Brazile afirmó que gracias en parte a la ardua labor de Miranda, Dacey y Marshall, el partido adoptó “la plataforma más agresiva en la historia, están en posición financiera para ganar en noviembre, y ha comenzado la importante labor de invertir en alianzas estatales”.

En el caso de Miranda en concreto, Brazile señaló que éste ayudó a los demócratas a nivel nacional a “articular un claro contraste” entre ambos partidos.

La estratega demócrata, María Cardona, ocupó el puesto de directora de comunicaciones del DNC entre 2001 y 2003, y dijo sentirse apenada con la salida de Miranda.

“Definitivamente es una pena que le haya pasado eso. El (Miranda) ha trabajado duro para representar a la comunidad latina. Donna Brazile es mi amiga, y sé que hizo lo necesario para que mantener la confianza en el comité”, dijo Cardona.

“Yo confío en que con el liderazgo de Brazile, ella trabajará por dar acceso a los latinos y poner en alto las prioridades de nuestra comunidad. Donna es gran amiga de la comunidad latina”, puntualizó.

Miranda ha deshabilitado sus cuentas en las redes sociales y no ha hecho comentarios públicos sobre su salida del DNC.

El también colombiano Gustavo Torres, de Casa en Acción, ha dicho que la tarea del Partido Demócrata es poner en el cargo desalojado por Miranda a personas con ideas progresistas y pro-inmigrantes.

La campaña de la demócrata Hillary Clinton ha prometido que, si gana, su gobierno reflejará la diversidad étnica y multicultural de la población.

La esperanza de los activistas es que los logros obtenidos para colocar a latinos en altas esferas del partido y del gobierno no cesen o retrocedan a raíz del escándalo.