Clinton prepara ataque contra Trump y su apoyo a la extrema “derecha alternativa”

Clinton sigue liderando en las encuestas pero afronta su propia pesadilla por la divulgación a cuentagotas de miles de correos electrónicos cuando fue secretaria de Estado
Clinton prepara ataque contra Trump y su apoyo a la extrema “derecha alternativa”
Hillary Clinton

WASHINGTON.- El candidato presidencial republicano, Donald Trump, no solo no ha cambiado su postura anti-inmigrante sino que ha abrazado una peligrosa filosofía que ha envalentonado a la extrema derecha en EEUU, según un discurso que ofrecerá el próximo jueves en Nevada su rival demócrata en la contienda, Hillary Clinton.

A lo largo de este año, Clinton ya ha advertido de que Trump sería un peligro para la democracia si gana la presidencia, tomando en cuenta sus ideas de deportar a toda la población indocumentada y de prohibir la entrada de refugiados sirios y de otros que provengan de países con vínculos terroristas.

Hoy mismo, la campaña de Clinton envió un mensaje a sus partidarios en el que reiteró que Trump no es un simple “demagogo” sino “una amenaza para la democracia”.

FBI descubre 15 mil correos más de Clinton ligados a su escándalo

Por si esa advertencia cayó en oídos sordos, Clinton ofrecerá un discurso en Reno (Nevada) –un estado clave en la contienda- para recordar a los votantes que Trump y sus asesores “han abrazado” la “perturbante” filosofía política de la extrema derecha en EEUU, según confirmó a este diario su campaña.

Para Clinton, este tipo de “derecha alternativa” debe preocupar a todos los estadounidenses, independientemente de su afiliación política, porque ofrece una visión divisoria para el futuro del país.

Así, Clinton presentará un contraste entre la visión de Trump y su “peligroso temperamento”, con la que ella ofrece para fortalecer al país, según sus asesores.

“Una derecha alternativa”

La candidatura de Trump ha insuflado vida a grupos nacionalistas blancos, descontentos con los conservadores en Washington y que han encontrado una plataforma desde la que puedan promover su agenda supremacista contra los inmigrantes, los musulmanes y las minorías.

¿Quiénes son los “asesores hispanos” de Trump?

El objetivo de estos grupos es movilizar a los votantes blancos a las urnas a tal grado que Trump pueda ganar la presidencia aún si no consigue suficiente apoyo entre los votantes de las minorías.

Este giro hacia la “derecha alternativa” (denominada por su abreviatura “Alt-right”, en inglés) ha quedado demostrado con la contratación del nuevo presidente ejecutivo de la campaña de Trump, Stephen Bannon, presidente de “Breitbart News”, un sitio web creado en 2007 que, según observadores, ha enarbolado la bandera del “Trumpismo”.

No es secreto que “Breitbart News” se ha convertido es una especie de hervidero de líderes nacionalistas blancos, algunos de los cuales han defendido abiertamente posturas racistas.

Según el grupo “Southern Law Poverty Center” (SLPC, en inglés),  un grupo que rastrea a grupos extremistas en EEUU, el sitio de “Breitbart News” ha acogido a grupos supremacistas blancos, hasta hace poco marginales pero que quieren propagar su mensaje a la opinión pública en general.

Esta “derecha alternativa” es un conjunto informal de ideologías de extrema derecha que advierten de que la “identidad blanca” está bajo ataque debido a una cultura de “corrección política” que da prioridad al multiculturalismo y la justicia social, según SLPC.

Esta vertiente del movimiento ultraconservador surgió de la inventiva del nacionalista blanco, Richard Spencer, quien en 2010 creó una página web que refleja las posturas contra la inmigración y el multiculturalismo.

Trump niega cambiar de opinión sobre plan para inmigrantes

Presionado por jerarcas del partido a lucir más “presidenciable”, Trump ha querido mostrar una postura migratoria más flexible, pero esa presunta “evolución” no ha arrojado detalles sobre lo que éste haría para ayudar a los inmigrantes indocumentados.

De hecho, Trump asistirá a un evento de recaudación de fondos el jueves próximo en Denver (Colorado) pero canceló su anticipado discurso sobre inmigración.

En declaraciones a este diario, Kica Matos, una activista del “Center for Community Change Action”, dijo que Trump “sigue siendo el mismo” que ha satanizado a los inmigrantes y a los latinos, sentimiento que comparten otros activistas comunitarios y líderes demócratas del Congreso.

“Ahora dice que quiere un plan migratorio realista, que no tiene intenciones de deportar a todos los once millones de indocumentados. Pero Trump no está tratando de apaciguar a los latinos, necesita el voto de los blancos y creo que ahora intenta apaciguar a los votantes moderados asqueados por su xenofobia y sus extremas posturas contra los inmigrantes”, explicó Matos.

Los retos de Clinton

Aunque Clinton sigue liderando en las encuestas en estados clave de la contienda, su campaña sigue afrontando el escándalo a cuentagotas por el uso de un servidor personal cuando ésta fue secretaria de Estado (2009-2013).

El Departamento de Estado divulgará unos 15,000 correos electrónicos adicionales, previsiblemente antes del primer debate presidencial el próximo 26 de septiembre.

Se desconoce el contenido de esa correspondencia –que se ha convertido en arma electoral de los republicanos-, pero Clinton sugirió anoche en una entrevista televisiva que, en realidad, esos correos son más bien “aburridos”.

Por otra parte, líderes republicanos del Congreso han dejado en claro que, si gana Clinton, no le harán fácil la tarea de avanzar su agenda progresista, que incluye mayores fondos para la infraestructura y una reforma migratoria integral.

Un asesor republicano, que pidió el anonimato, dijo a este diario que si bien algunos republicanos no están conformes con Trump “ni en sueños” aprobarían las propuestas de Clinton, porque, a su juicio, no se ajustan a las posturas políticas o de disciplina fiscal de los conservadores.

Lo más probable es que los republicanos mantengan el control de la Cámara de Representantes y, aún si los demócratas recuperan el del Senado, será difícil fomentar un ambiente de colaboración bipartidista.