¡Reduce el estrés de una vez por todas!

Consejos de una experta para contrarrestar la tensión y el daño a la salud que genera este común mal
¡Reduce el estrés de una vez por todas!
Se tienen evidencias que el estrés afecta la salud con males que van desde simples resfriados hasta afecciones graves como la obesidad o el cáncer.

¿Sientes que tu corazón a veces palpita a mil, como su quisiera salirse de tu pecho? ¿Sientes dolor de cabeza, particularmente en el área frontal? ¿Te sientes angustiada/o, nerviosa/o y no sabes por qué? ¿Se te está cayendo el cabello a manotadas y tus ciclos menstruales son irregulares o muy cortos? ¿Sufres de depresión o insomnio?

Sí tus respuestas son afirmativas a estas respuestas, y no te han diagnosticado mal específico, lo más probable es que seas unas de las víctimas de uno de los sentimientos de tensión física o emocional más común del siglo 21: el estrés.

Y es que como resalta la Dra. Cynthia Belar, directora ejecutiva interina de la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés), en un comunicado dado a conocer recientemente,  los resultados de la encuesta anual Stress in America  son una una muestra clara del enorme daño que éste causa en nuestra salud.

Datos recopilados en 2007 por la misma organización señalan que la tercera parte de la población en Estados Unidos vive en un estado de estrés extremo que afecta enormemente a las personas, contribuyendo al surgimiento de problemas de salud, relaciones deficientes y pérdida de productividad laboral.

“El estrés  no solo impacta nuestra vida sino también la de quienes nos rodean”, dice la psicóloga Genella Macintyre, autora del libro “Five Steps to Reducing Stress: Recognizing What Works” (que estará en el mercado el próximo 15 de septiembre). “Y si no lo contrarrestamos poniendo en la balanza un incremento de nuestra relajación, nos vamos a quemar; es decir, a colapsar física y mentalmente. Y este colapso no es agradable. Se apaga la alegría, la apreciación de la vida y de quiénes están en ella, el agradecimiento por todo lo que tenemos”.

Y lo peor de este colapso: tener la mente sumergida en el pasado o en el futuro en lugar de estar disfrutando el presente.

Cómo contrarrestarlo

Para tomar al estrés por los cachos y prevenir que nos enferme, la experta en psicología aplicada dice que hay que aprender estrategias saludables para contrarrestarlo.

“La gente tiende a ignorarlo hasta que su salud no les permite seguir omitiendo que están estresados”, resalta la experta. “O encuentran mecanismos para afrontarlo que en vez de curarlo hacen más daño. Por ejemplo, duermen mucho o poco, no se alimentan bien [por falta de tiempo] ni hacen actividades físicas [por ver televisión como método de distracción]. Y si el estrés es generado por el trabajo, trabajan más horas con la esperanza de ‘ponerse al día’”.

Así que en vez de manejarlo o controlarlo con métodos poco eficaces —como tratar de detener algo que nos está estresando—, Macintyre resalta que hay que realizar actividades que nos relajen e incrementen nuestra resiliencia (capacidad de sobreponernos a períodos de dolor emocional y situaciones adversas).

Para ello, Macintyre ofrece estos cinco pasos a seguir.

1-      Comprender y reconocer el estrés. Muchos saben acerca de manejarlo con lucha o huida y que reducir el estrés es importante. Pero este primer paso trata de entender que el estrés (o la angustia) tiene un impacto negativo en nuestra salud. También hay que recordar que cuando uno se siente estresado, no es un signo de debilidad.

2-      Tomar acción.  Monitorear y examinar cómo, cuándo, quién y qué altera nuestras emociones o sentir es importante para identificar los factores que nos provocan el estrés.

3-      Manejo de lo externo. Para ello hay que buscar soluciones reales y factibles a lo que se tiene y se puede costear. Por ejemplo, si uno se siente disgustado con la casa que se tiene y no se puede dar el lujo de comprar una nueva, la mejor solución es tratar de renovarla o arreglarla  para afrontar la carga mental que provoca el estrés.

4-      Manejar el interior.  Inevitablemente tendremos que modificar o cambiar nuestra respuesta a una situación mirando siempre su lado positivo y no el negativo. Por ejemplo, en lugar de enfocarnos en el frío o el calor que se siente la mayor parte del año en la ciudad donde vivimos, debemos recordar los momentos de alegría que nos ha dado el vivir en un lugar que experimenta las cuatro estaciones. Este cambio de actitud mental creará nuestra resistencia para hacer frente a los tiempos difíciles y las cosas que no podemos cambiar.

5-      Planear el trabajo del cambio y trabajar para el plan.  Hay que elaborar un plan personal de trabajar aunque sea en uno de los pasos descritos que ayudan a lograr los cambios mentales u y de actitud que nos llevan al desarrollo de la resiliencia que libera del estrés.

Sus causas principales

De acuerdo con los resultados de la encuesta Stress in America, el estrés extremo que enferma tienen como principales causas el dinero (67%), la situación laboral (65%), la responsabilidad familiar (54%),  las preocupaciones de salud personal (51%), los problemas de salud que afectan a la familia (50%) y la economía (50%).