Pasajeros de la MTA angustiados por alza en tarifas

Están en pleno desarrollo las audiencias públicas para que los pasajeros opinen sobre la propuesta de aumentar el pasaje en el 2017
Pasajeros de la MTA angustiados por alza en tarifas
A Ana Paulino, madre de 3 hijos, le angustia el alza del metro.

“Mi preocupación es que mi cheque se va a recortar más”. Así se expresó Ana Paulino, una madre soltera de 32 años, al recordar que para el 2017 se planea aumentar el precio del transporte público. Su principal inquietud, es que ya el gasto del metro la limita a comprar ropa y zapatos para sus tres hijos.

Al igual que Paulino, son mucho los neoyorquinos que desde ya están angustiados por el golpe al bolsillo que significará la propuesta de subir a $3 el pasaje del metro a partir de marzo.

Y para escuchar la voz de los usuarios, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA)  inicio esta semana una serie de audiencias públicas en las cuales los participantes pueden dar su opinión sobre el alza. Ya se realizaron dos, una en Queens y otra en Staten Island, pero los residentes de esto condados pueden seguir participando en las tres restantes, la del jueves 8 en Manhattan, martes 13 en El Bronx y miércoles 19 en Brooklyn.

La MTA propuso dos planes de aumento, pero en ambas el precio del abono mensual y siete días se mantiene el mismo porcentaje de alza que es del 3.9% y del 3.2% respectivamente. Esto quiere decir que la MetroCard de siete días pasaría $31 a $32 y la mensual ilimitada de $116.50 a $121.

Carga por partida doble

Desde que se mudó a la Gran Manzana desde la República Dominicana hace 11 años, Paulino se ha desempeñado como asistente de hogar para adultos discapacitados, un trabajo por el cual gana alrededor de $200 a la semana. Considerando que cada 7 días debe gastar $25 en una MetroCard, un gran porcentaje de su sueldo se va en costear su transportación.

Y lo que más le preocupa a la madres, es que el próximo aumento del pasaje la impactará por partida doble, debido a que tendrá que empezar a costear el transporte público para uno de sus hijos.

Esta es la situación que se repite en miles de familias neoyorquinas de bajos recursos. Un estudio de la Sociedad de Servicios Comunitarios (CSS) mostró que más de 800,000 trabajadores consumen más del 10% de sus ingresos familiares en gastos de transporte.

En la primera audiencia de la MTA realizada en el teatro de York College, en Queens, el pasado lunes, Samuel Santaella, miembro del grupo Riders Alliance, una de organización que aboga por un mejor sistema de transporte en la ciudad, contó cómo se le dificultaría pagar el subway antes del aumento previsto. “Yo estoy desempleado y me entristece como la pobreza me limita. Los servicios sociales y de asistencia pública no son suficientes para cubrir el costo de cuatro viajes del bus-subway-bus diarios para llevar a mi hermanita a la escuela y por eso estoy luchando por #TarifasJustas”, expresó el venezolano.

En el pasado, Santaella, su hermana y su madre, han compartido una MetroCard ilimitada entre los tres, obligando a uno se quede en su casa cuando los otros están tomando el subway o bus.

#TarifasJustas, o #FairFares en inglés, es una campaña que impulsa Riders Alliance y CSS para que la Ciudad apruebe una medida que subsidie el 50% del costo de las tarjetas de transporte público a personas de bajos ingresos, a través de la asignación de $200 millones anuales en el presupuesto municipal.

Esperan menor impacto

Desde el 2010 la MTA ha aumentado las tarifas cada dos años, con que busca que los incrementos sean más pequeños y predecibles. “La MTA siempre intenta mantener las tarifas lo más bajo posible y aún así ofrecer un servicio seguro y confiable. Ya hay un compromiso sustancial con los pasajeros de la ciudad de bajos ingresos, incluyendo $625 millones anuales que la MTA gasta sólo para subsidiar servicios disponibles principalmente para residentes de NYC (como ancianos, discapacitados y estudiantes)”, dijo Beth DeFalco, directora de comunicaciones de la MTA.

La agencia explicó que gasta $15.4 mil millones al año en operar los trenes y sólo $8 mil millones provienen de las tarifas. El aumento de este año representa un aumento de menos de 4%, lo que sería el aumento menor, si se compara con el alza de 7.5% registrada en el 2011 y el 2013.

“Creo que nosotros en combinación con la MTA tenemos que buscar una forma de cómo subsidiar la tarjeta de MetroCard para las familias trabajadoras, comenzando con los que viven por debajo de la línea de pobreza y necesitan la transportación para buscar trabajos o ir a centros de necesidad”, dijo el concejal Ydanis Rodríguez, presidente del Comité de Transporte del Concejo Municipal, quien se opone a que suban las tarifas.

Hay dos formas de seguir adelante con la propuesta según el concejal: Negociando con la Alcaldía para que el subsidio se incluya en el presupuesto anual, o trabajando en un proyecto legislativo.

La Alcaldía indicó que la propuesta será evaluada como parte del proceso para establecer las nuevas tarifas del MTA, y en los presupuestos estatales y locales. “Mientras que la propuesta es noble, es una que requiere fondos nuevos sustanciales, lo cual sería sólo para la Ciudad de Nueva York una carga muy pesada”, dijo Freddi Goldstein, vocero del alcalde Bill de Blasio.

Goldstein recalcó que además de proveer $1,000 millones a la MTA anuales, y $4.3 mil millones en subsidios indirectos, el año pasado la Ciudad dedicó $2.5 mil millones al plan de capital de la agencia de transporte.

Propuesta de subsidio:

La propuesta beneficiaría de 800,000 a un millón de neoyorquinos trabajadores. Aunque sería caro para la Ciudad, Rebecca Bailin, directora de campañas para el Riders Alliance, dijo: “Las personas de bajos recursos ahorrarían $700 al año, ese dinero volvería a la comunidad para que puedan comprar sus necesidades”.

Los latinos son cinco veces más propensos, en comparación a los blancos, a que las tarifas del transporte los desmotive a realizar actividades de gran responsabilidad como adquirir atención médica.

“La MTA tiene que escuchar de los residentes de Nueva York que la mayoría de las personas, yo asumiría, no están a favor de un aumento en los precios”, dijo la coordinadora de Straphangers Campaing, Jaqi Cohen, otra organización que aboga por los usuarios del metro, añadiendo que ciertamente “cuando vemos la calidad del servicio disminuyendo, la gente se siente frustrada que tenemos que pagar más”.

Cohen estará en la audiencia del jueves en Manhattan con un grupo de estudiantes que van a testificar sobre sus preocupaciones.

Fechas de audiencias:

  • Miércoles 7:
    Long Island – Hilton Long Island/Huntington, Salon C & D, 598 Broad Hollow Road, Melville, NY. Periodo de registración es de 4 a 8 p.m.La audiencia comienza a las 5 p.m.
  • Jueves 8:
    Manhattan – Baruch College, Baruch Performing Arts Center, Mason Hall, 17 Lexington Avenue at 23rd Street, New York, NY. Periodo de registración es de 4 a 8 p.m.La audiencia comienza a las 5 p.m.
  • Martes 13:
    El Bronx – Hostos Center for the Arts and Culture, Main Theater, 450 Grand Concourse at 149th Street, Bronx, NY
    Periodo de registración es de 4 a 8 p.m.La audiencia comienza a las 5 p.m.
  • Jueves 15:
    West of Hudson – Crowne Plaza Suffern, Montebello Ballroom, 3 Executive Blvd, Suffern, NY.
    Periodo de registración es de 4 a 8 p.m.La audiencia comienza a las 5 p.m.
  • Lunes 19:
    Brooklyn – Walt Whitman Theater at Brooklyn College, 2900 Campus Road (near the junction of Nostrand Avenue and Avenue H), Brooklyn, NY.
    Periodo de registración es de 5 a 9 p.m.La audiencia comienza a las 6 p.m.
  • Martes 20:
    Westchester – New York Power Authority, Jaguar Room, 123 Main Street (Enter on Hamilton Ave.), White Plains, NY. Periodo de registración es de 4 a 8 p.m.La audiencia comienza a las 5 p.m.