Ni los abogados están claros sobre alcances de veto de Trump a entrada de musulmanes

La medida interrumpe la admisión de refugiados en EEUU durante 120 días, suspende la entrada de ciudadanos de Irak, Siria y países designados como "áreas de preocupación"durante 90 días y prohíbe la entrada de refugiados sirios indefinidamente
Ni los abogados están claros sobre alcances de veto de Trump a entrada de musulmanes
La orden de Trump establece que se suspenda la admisión de refugiados en EEUU durante 120 días.
Foto: (Getty Images)

La última orden ejecutiva de Donald Trump, sobre inmigración a Estados Unidos desde países de Medio Oriente devastados por la guerra, está causando pánico entre las personas que buscan huir de la violencia.

La medida, firmada el viernes 27 de enero, interrumpe la admisión de refugiados en EEUU durante 120 días, suspende la entrada de ciudadanos de Irak, Siria y países designados como “áreas de preocupación” (la prensa estadounidense señala que podrían ser Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen) durante 90 días y prohíbe la entrada de refugiados sirios indefinidamente.

El miércoles 25 de enero se filtró a la prensa un borrador de estas disposiciones, lo que desató la angustia de miles de refugiados, sus familias y abogados.

Ese mismo día, Tom Jensen, un abogado de inmigración de Washington D.C., pasó varias horas hablando por teléfono con un cliente desesperado en Irak.

Jensen estaba tratando de explicarle al hombre -un ciudadano iraquí que vendió suministros a los militares estadounidenses durante su estancia en Bagdad- cómo comprar un pasaje de avión por internet. Nunca había volado antes.

El hombre -a quien Jensen no quiere identificar- y su familia consiguieron la admisión en EEUU bajo el programa de Visa Especial de Inmigrante, reservado para iraquíes y afganos que trabajaron para el ejército estadounidense durante los conflictos en esos países, a menudo como traductores e intérpretes.

El cliente de Jensen ha sido amenazado varias veces, primero por insurgentes y luego por el autodenominado Estado Islámico.

En diciembre de 2016, después de un proceso de tres años, el hombre y su familia fueron finalmente aceptados para mudarse a EE.UU. y programaron el viaje para el 7 de febrero.

Pero cuando se filtraron las disposiciones, el cliente de Jensen estuvo a punto de gastar una cantidad de dinero considerable para comprar boletos de avión para el día siguiente, para él, su esposa y sus tres hijos, en un intento por adelantarse a la firma del presidente Trump.

Pero ninguna orden fue firmada el miércoles ni el jueves, y el cliente de Jensen decidió esperar.

Pero Trump finalmente firmó la norma el viernes por la tarde.

“Me siento frustrado y un poco avergonzado de que nuestro gobierno juegue con la gente de este modo”, dice Jensen. “Mi cliente es un tipo que arriesgó su vida para ayudar al ejército estadounidense durante la guerra. Siento que estamos en deuda con él”.

“Nadie sabe lo que esto significa”

La orden del presidente, titulada “Protegiendo a la nación de los ataques terroristas de ciudadanos extranjeros”, ha puesto a los abogados especializados en inmigración a tratar de averiguar lo que vendrá ahora.

Becca Heller, directora del Proyecto Internacional de Asistencia a Refugiados, pasó el miércoles contestando una serie de correos electrónicos y llamadas telefónicas de todo el país.

“Todo el mundo está en pánico, nadie sabe lo que esto significa”, dice Heller. “Tenemos clientes cuyas vidas están seriamente en riesgo, que que ya tenían visas, que estaban a pocos días de viajar o simplemente esperando las fechas de viaje”.

“Muchas de estas personas están en riesgo debido a sus lazos con Estados Unidos, ya sea porque tienen familia aquí o porque trabajaron con fuerzas estadounidenses”.

Sari Long es otro abogado especializado en inmigración que ha estado trabajando durante meses para reunir a una familia iraquí. El padre ingresó a EE.UU. en 2012 con una Visa de Inmigrante Especial por sus años de trabajo como intérprete para soldados y marines estadounidenses, y luego para contratistas civiles. Y ha tratado durante años de reunirse con su esposa e hijos.

Long dice que no sabe si la familia caería bajo la prohibición de entrada de 90 días, o si serán clasificadas como “refugiados” en lugar de “inmigrantes” y tendrán que esperar 120 días.

También hay confusión sobre lo que sucederá con los inmigrantes y los refugiados que ya están viajando a EEUU.

¿Serán inmediatamente devueltos a sus países de origen, o se les dará una especie de amnistía?

“No sabemos qué decirles a los que ya tienen los pasajes”, dice Long. “No tenemos información”.

Amenaza para la seguridad

Pese a los preocupantes rumores sobre lo que podría suceder, Kay Bellor, vicepresidenta de programas para los Servicios Luteranos para Refugiados Inmigrantes, dice que todos los clientes que estaban programados para ingresar al país esta semana han llegado sin problemas.

Ella espera que su agencia eventualmente vuelva a trabajar con normalidad, después de que la administración de Trump tenga la oportunidad de revisar los procesos de “escrutinio extremo” que según anunció, aplicaría a los refugiados.

“El 11 de septiembre de 2001 estaba trabajando en el programa de refugiados de EE.UU. y eso fue horrible. Pero lo superamos”, dice Bellor.

“Creo que lo superaremos. Lo que hemos visto de la orden ejecutiva no elimina el programa de refugiados de EE.UU. o el compromiso estadounidense con los refugiados. Soy un tipo de persona que ve el vaso medio lleno, agrega.

Sin embargo, Bellor, al igual que otros defensores de los refugiados, se queja de que cerrar el país para ellos y especialmente a los antiguos aliados que ayudaron en los conflictos de EE.UU. es en realidad una amenaza para la seguridad nacional.

“Creo que realmente va a perjudicar nuestra posición en el mundo”, dice Heller.

“Sea cual sea nuestra próxima aventura de política exterior, vamos a necesitar el apoyo local. Si abandonamos a nuestros aliados en esto, vamos a tener problemas para encontrar nuevos aliados”.

Los críticos de la orden de Trump creen que la medida se basa en prejuicios contra los refugiados.
Los críticos de la orden de Trump creen que la medida se basa en prejuicios contra los refugiados. (Getty Images)