¿Hubo fuerza policial excesiva en muerte de joven hispano?

La familia, comunidad, y representantes se preguntan si fue necesario dispararle 14 veces a Sergio Reyes
¿Hubo fuerza policial excesiva en muerte de joven hispano?
Familia de joven baleado por la policia, Sergio Reyes, madre Patricia Reyes y Antonio Tlapanco piden justicia durante el funeral de su hijo en Brooklyn.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

La muerte del adolescente Sergio Reyes, quien recibió 14 disparos de oficiales del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) hace una semana durante un robo en Brooklyn, sigue generando malestar entre sus familiares y líderes vecinales y políticos quienes consideran la acción policial un abuso de fuerza.

El joven de 18 años recibió los disparos luego que de ser confrontado por oficiales que acudieron a atender el robo de bodega en el 185 de la calle Starr en el vecindario de Bushwick, según indicó el NYPD. La polémica en este caso se ha centrado en que el joven portaba un arma de juguete y le pudieron haber disparado una vez para detenerlo, y no 14 veces. La Fiscalía de Brooklyn está investigando el incidente.

“El sospechoso tenía un arma de fuego negra en su mano y la levantó hacia los oficiales. Los oficiales dispararon al sospechoso varias veces”, dijo el jefe de patrullas Terence A. Monahan.

Reyes recibió los disparos en varios órganos vitales, incluyendo el corazón, y no pudo sobrevivir a las heridas. Fue pronunciado muerto cuando llegó al Hospital Woodhull.

“No sé de dónde la sacó”, dijo la madre del joven Patricia Reyes a DNA Info, al referirse al arma. “Yo limpio su cuarto, nunca he visto una sola arma o cuchillo, nada”.

La madre, nativa de Puebla, en México, indicó que al joven le faltaba un año para terminar la escuela secundaria y que quería estudiar trabajo social.

“Como padre no puedo creer que estoy enterrando uno de mis hijos. Así no es como debe suceder”, dijo el padre Antonio Tlapanco  en una rueda de prensa el día del funeral de Reyes el miércoles pasado donde la familia pidió una investigación independiente de la Uniformada.

Amigos de Sergio asistieron a su funeral. Mariela Lombard.
Amigos de Sergio asistieron a su funeral. Mariela Lombard.

La Oficina del Médico Forense indicó que Reyes tenía impactos de bala en el corazón, los pulmones, la aorta, la espina dorsal, el estómago, el hígado, la cabeza y en los huesos.

“Desde un punto de vista independiente, estas lesiones son extremadamente alarmantes”, expresó la congresista Nydia Velázquez en una carta al Fiscal de Brooklyn y el Comisionado del NYPD pidiendo una investigación sobre la muerte.

Velázquez argumentó que un solo disparo, que nada más lo hiriera, hubiera sido suficiente para detener a Reyes. “Aunque aún no se han publicado todos los hechos, hay preguntas en la comunidad acerca de las circunstancias de cuando el Sr. Reyes fue incapacitado por sus lesiones y si pudo haber sido detenido, llevado a un hospital local para recibir tratamiento médico y posiblemente haber sobrevivido”, escribió la congresista que representa el área en Brooklyn donde ocurrió el incidente.

Aunque ambas agencias no han respondido directamente a la carta de Velázquez, indicaron que sí están investigando el caso.

La familia actualmente está buscando un abogado. “Entendemos que la policía tienen un trabajo duro pero no es justo que actúen como juez, jurado y verdugo – nuestro hijo no debió ser condenado a muerte en la calle”, expresó el padre.

Jesús González, organizador con Churches United For Fair Housing, está ayudando a la familia buscar representación legal. “Hay serias preocupaciones sobre el uso excesivo de fuerza en este incidente que resultó en la muerte de un estudiante de cuarto año de la escuela superior, que era un hijo, un hermano, y quien era amado”, exprresó.

A finales del 2016, El Diario reportó el caso de Erickson Gómez Brito de 21 años quien murió a manos de la Policía luego de atacar a los oficiales con sus macanas. En ese instante, su hermana insistió que los policías pudieron haber lidiado con el problema de otra manera como disparándole en una pierna para herirlo o usando una táser, y no matarlo. Actualmente la familia está demandando a la Ciudad, el NYPD, y la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) por $20 millones.