Nancy Pelosi prepara gira por el sur de Texas para evaluar impacto de la política migratoria

Pelosi responde a la invitación del congresista Vicente González, que quiere que los congresistas vean cómo los cambios de política migratoria afectan a la frontera sur de EEUU
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Nancy Pelosi prepara gira por el sur de Texas para evaluar impacto de la política migratoria

WASHINGTON.- La líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, realizará una visita el próximo fin de semana al sur de Texas para evaluar el impacto de la política migratoria en la zona, en unos momentos en que las redadas y deportaciones afrontan el rechazo de la comunidad inmigrante.

Pelosi viajará a la zona del Valle del Río Grande por invitación del congresista demócrata de Texas, Vicente González, dijo su oficina en un breve comunicado.

“Las órdenes ejecutivas del presidente Trump han traído confusión y miedo. Su propuesta para un muro fronterizo es imprudente, inmoral, y muy costoso”, argumentó Pelosi, representante demócrata por California.

Pelosi explicó que durante su gira a la frontera sur de Texas se reunirá con grupos de fe, familias inmigrantes, organizaciones comunitarias y negocios que han sufrido un impacto negativo tras las medidas migratorias de Trump.

Para ver de primer mano las consecuencias de las redadas y deportaciones, Pelosi participará el sábado próximo en una mesa redonda sobre temas migratorios organizada por La Unión del Pueblo Entero, en la localidad de San Juan, y también visitará el “Humanitarian Respite Center” de la Iglesia Sagrado Corazón, en McAllen.

González explicó que está organizando giras de líderes del Congreso para que escuchen directamente de las comunidades fronterizas y también vean las contribuciones positivas de la región en materia comercial y económica.

El mes pasado, varios congresistas republicanos, incluyendo el presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, también viajaron a la zona, pero para destacar la necesidad de reforzar la seguridad fronteriza.

Desde que llegó al poder el pasado 20 de enero, el presidente Donald Trump ha emitido órdenes ejecutivas para recrudecer el combate contra la inmigración ilegal, aunque por ahora ha dejado intacto el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, que ha dado cobijo a unos 750,000 “DREAMers”.

Preguntado por este diario sobre si Trump prevé reunirse con “DREAMers”, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que por ahora no hay planes para ello, y que la máxima prioridad ahora es “vender” el plan para la anulación de “Obamacare”.

“Si hay alguien con capacidad de lograr un acuerdo, de reunir a la gente en un salón y reconocer que, aunque debemos ser fieles a nuestros principios, podemos lograr un acuerdo para corregir nuestro problema de inmigración  es él (Trump). No estamos en esa fase todavía, es algo de lo que ha hablado con senadores… el enfoque ahora está en anular Obamacare”, precisó Spicer.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que no hay planes para que Trump se reúna con “DREAMers” para hablar de reforma migratoria. Foto: María Peña/Impremedia

Trump ha dicho que apoya algún tipo de legalización para inmigrantes indocumentados sin expedientes criminales, y en su reciente discurso ante el Congreso dijo que respaldaría reformar el sistema de visas legales para que sean otorgadas con base a “méritos”.

El lunes pasado, el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, confirmó que existen planes para comenzar a separar a las madres de sus niños cuando son detenidos al cruzar ilegalmente la frontera, en un esfuerzo por desalentar la inmigración ilegal.

Esa idea se ha ganado la repulsa de líderes demócratas, entre éstos el congresista de Arizona, Raúl Grijalva y la senadora de California, Kamala Harris, y de grupos proinmigrantes en todo el país.

Con el respaldo del Congreso, el gobierno de Trump también ha tomado los primeros pasos para la construcción de su prometido muro fronterizo, comenzando con la apertura del período de licitación para que las empresas puedan competir por contratos federales para el megaproyecto.

Pero los demócratas en ambas cámaras del Congreso han dejado en claro que se opondrán a la aprobación de fondos para el muro fronterizo, cuyo costo se calcula en al menos $21,000 millones.