El famoso presidente republicano que se opuso al muro fronterizo con México

Ronald Reagan es probablemente la figura más admirada dentro del partido republicano actual, pero cuando era candidato no quería saber nada de hacer un muro fronterizo con México. Al contrario, creía en facilitar el tránsito de trabajadores para ayudar a México y evitar que cayera en manos de "comunistas".

¿Qué presidente republicano dijo esto cuando era candidato?

“En vez de hablar de poner un muro entre nuestros países, ¿por qué no trabajamos en el reconocimiento de nuestros problemas mutuos, haciendo posible que los mexicanos vengan a trabajar aquí con un permiso de trabajo, paguen impuestos y cuando quieran cruzar lo puedan hacer en ambas direcciones?”

Fue Ronald Reagan en 1980, y no fue la última vez que habló sobre el particular.

En sus notas diarias, Reagan escribió en 1981 sobre una reunión privada que iba a tener con el entonces presidente de México José López Portillo, anotó que esperaba “discutir cómo podemos hacer de la frontera algo diferente a un lugar donde erigir un muro”.

Está claro que Reagan, el tan admirado líder ultra conservador y nunca bien ponderado entre las filas republicanas, no era amigo de los muros fronterizos.

Años después, frente a la puerta de Brandemburgo en Berlín, Reagan dijo una de sus frases más famosas: “Señor Gorbachov, abra esta puerta, Señor Gorbachov derribe esa pared”.

Reagan, por supuesto, se refería al Muro de Berlín, que durante 40 años separó a Berlín y a Alemania en dos: la Alemania democrática y la Alemania comunista, parte del bloque soviético. Gorbachov fue el último premier soviético y sus políticas de apertura llevaron a la disolución de la USSR y al final de la guerra fría.

Las dos cosas están relacionadas, aunque no lo parezca.

La idea de construir un muro fronterizo a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México hoy parece una propuesta inamovible del liderazgo republicano, encabezado por el presidente Donald J. Trump, pero las cosas eran muy diferentes en los tiempos Reagan.

El ex presidente republicano, que gobernó entre 1981 y 1989, es muy bien recordado por América Latina por haber ayudado a impulsar la lucha contra el movimiento guerrillero de izquierda en Centroamérica y por favorecer a regímenes de derecha en Suramérica que llevaron a cruentas dictaduras (Chile, Argetina, Brasil, otros).

La lucha más importante, a los ojos de Reagan, era la lucha contra el comunismo.

Y a eso volvemos cuando se trata del tema fronterizo, la inmigración y el muro.

Durante un debate presidencial en 1980, Reagan y George H.B.Bush (Bush padre), quienes entonces competían por la candidatura republicana a la presidencia -que ganó Reagan-, respondieron a una pregunta sobre el tema de inmigración sin papeles.

Allí Reagan revela claramente que su intención es mejorar la relación con México y ayudar a ese país a luchar contra un alto nivel de desempleo porque de lo contrario, advierte, México sería vulnerable a experimentar una revolución comunista como la ocurrida en Cuba a finales de los años 50.

“Mexico tiene un 40 o 50% de desempleo. Esto no puede continuar sin que surja la posibilidad de que Cuba y lo que está movilizando, con la posibilidad de tener a un vecino hostil”, dijo Reagan. “En vez de hablar de un muro, por qué no reconocemos nuestros problemas mutuos, hacer posible que vengan legalmente con un permiso y así pagarán impuestos”.

Aquí está el video, la parte de Reagan empieza en 1 minuto 40 segundos

Reagan no estaba preocupado por el cambio cultural o racial del país, sino por la ideología comunista instaurada en Cuba y de ahí patrocinada por la Unión Soviética a otros países de América Latina.

Eran tiempos muy diferentes: Reagan veía a México como aliado y hablaba de “problemas comunes”, y los muros no parecían una solución viable para el ídolo de lo que entonces era la derecha estadounidense.

En 1986, Reagan firmó la Ley de Reforma y Control de Inmigración IRCA, mejor conocida como Ley de Amnistía, que había sido aprobada por un congreso bipartidista y que legalizó a 3 millones de indocumentados.