Exigen que finalmente Albany apruebe ley justa para trabajadores agrícolas

La iniciativa daría protecciones laborales a unos 80,000 empleados de granjas, mayormente hispanos

Exigen que finalmente Albany apruebe ley justa para trabajadores agrícolas
El guatemalteco José Ventura, quien trabaja en una granja agrícola de Nueva York, pide que Albany apruebe una ley de beneficios
Foto: Edwin Martinez / El Diario

José Ventura lleva 10 años viviendo en Nueva York, y los últimos cinco los ha dedicado a trabajar en una granja agrícola de Long Island. Allí planta y corta árboles todos los días, de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, con un salario de $600 semanales, pero no tiene vacaciones, beneficios ni derechos laborales que lo protejan, por lo que este jueves se sumó a varios activistas y trabajadores para pedirle a la Legislatura estatal que finalmente apruebe una ley que anda atascada en Albany.

“Cada quien tiene su meta en este país y aunque yo me quiero regresar pronto a mi casa, me parece justo que los políticos del estado aprueben ya la ley de trabajadores agrícolas, porque nos merecemos los mismos beneficios de otros trabajadores”, comentó el guatemalteco, quien el año pasado se fracturó el brazo mientras trabajaba y no recibió ninguna compensación más allá del pago de los costos médicos.

Durante la manifestación, que tuvo lugar en las escalinatas de la Alcaldía de la Gran Manzana, José Chapa, coordinador legislativo de la campaña Justice for Farmworkers, urgió a la Asamblea y al Senado a que empujen el “Acta justa para el trabajador agrícola”.

“Vemos muchas oportunidades políticas para que se apruebe este año con el apoyo de los senadores Alcántara y Peralta moviendola en el Senado, que es donde siempre tenemos problema”, comentó el activista, durante la protesta, que coincidió con el natalicio número 90 del defensor de los derechos laborales y civiles César Chávez.

La aprobación de la normativa le daría a los trabajadores agrícolas beneficios como 1 día de descanso semanal, pago de horas extra, defensa a la organización sindical, seguro de desempleo, compensación laboral y una extensión de la ley estatal de discapacidad para cobijar a trabajadores de esa industria.

José Dávila, vicepresidente de Hispanic Federation, aseguró que esta es la oportunidad ideal para que la Legislatura estatal y el gobernador Cuomo muestren su compromiso con los inmigrantes, en un momento crucial en el que la “retórica de Washington” está generando mucho miedo y abusos.

“Todos estos trabajadores que trabajan en las granjas son personas decentes que vienen de México, Centroamérica, Puerto Rico, Haití, mayormente. Son de todos los países y han sido explotados por décadas. No estamos buscando un trato especial ni favores especiales, solo derechos iguales que les han quitado”, dijo Dávila.

Por su parte, la senadora Marisol Alcántara, una de las promotoras de la ley, manifestó que es injusto que los trabajadores agrícolas que ayudan a grandes empresas en el estado a consolidar su poderío económico sigan relegados en cuestión de beneficios y derechos.

“Trabajar en una granja es duro. Ello involucra trabajo físico pesado con máquinas peligrosas, donde muchos trabajadores se lesionan o incluso mueren en el trabajo y los trabajadores agrícolas, muchos de los cuales son inmigrantes indocumentados, no tienen protección contra eso”, comentó la legisladora, destacando que el 76% de los más de 80,000 empleados agrícolas son hispanos.

La legisladora agregó que Nueva York tiene una industria agrícola muy rentable de $4,700 millones entre algunos de los mayores productores de leche, vino y manzanas del país, por lo que es justo que traten con respeto a sus trabajadores.

“Si le damos a los trabajadores agrícolas dignidad y condiciones de vida sólidas, ellos podrán echar raíces, sacar adelante a sus familias y tener acceso al Sueño americano”, concluyó Alcántara.

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