Cuando el corazón se niega a dejar de querer

Tips para recuperarse con sensatez después de una ruptura donde la pareja es quien decide abandonar la relación
Cuando el corazón se niega a dejar de querer

Aunque hace ya más de dos años que terminó con su pareja, todavía cuando escucha su nombre le salta el corazón.

“Realmente quedé emocionalmente mal con la ruptura de mi última relación, que duró cinco años”, cuenta “María”(quién prefirió dejar su nombre y apellido real en el anonimato) con ojos tristes al revelar que todavía no ha podido olvidar al hombre “que hasta la fecha me movió el corazón y de repente decidió terminar la relación cuando le pedí formalizar la unión frente al altar”.

“Fue todo un trauma que he venido superando poco a poco con la ayuda de una psicóloga”, agrega la residente de Glendale y de origen colombiano. “Lo llamaba y buscaba para que me explicara qué fue lo que pasó, pero él no me volvió a contestar el teléfono y me sacó de su Facebook … Sé de él a veces por amigos que teníamos en común, que me han dicho que lo olvide de una vez porque ya tienen una relación formal con otra persona y tal vez eso es lo que me duele más y ha dificultado que me lo saque del corazón”.

La coach de vida Elena Burnett asegura que a muchos hombres y mujeres que experimentan el mismo caso de “María” les cuenta superar la ruptura con esa persona que aman y llena sus vidas.

“Hay que partir del hecho de que las rupturas por lo general nunca son fáciles y resultan aún más difíciles  en las personas cuyas parejas que aman toman la decisión unilateral de dejarlas”, resalta la experta en relaciones.

En estos casos concretos, hay que trabajar muy duro para entender qué pasó y lograr superar el dolor que siente el corazón, que muchas veces no le hace caso a la razón ni respeta la estima.

Cuando uno ama y lo hace con entrega absoluta, la razón pasa a un segundo plano”, explica Burnett. “Uno no elige lo que deja entrar o salir del corazón, ya que el corazón tiene sus propias prioridades y se rige por otros códigos”.

En este punto, así como en la “parte adictiva en la que nos podemos sumergir cuando nuestro amado decide romper”, se centra mucho esa dificultad de entrar rápido en razón para olvidar a la persona que tanto se quiere pero que decidió abrirse de nuestra vida.

“Esto definitivamente duele y mucho”, denota Burnett. “Y la persona se olvida del orgullo, ya que el corazón no tiene cabida para tal acto”.

Muchos caen —sin ser conscientes— en situaciones donde pisotean su dignidad y estima con acciones obsesivas y humillantes de ruegos, llamadas o búsqueda permanente de la persona que aman y puso fin a la relación.

Muchos pueden caer en situaciones donde pisotean su propia estima y dignidad con acciones obsesivas de llamadas y búsqueda de la pareja que decidió terminar la relación. /Shutterstock

Qué hacer

Para no lastimar la estima propia mientras nos recuperamos de la pérdida, Burnett señala que hay que tratar de poner en práctica los siguientes consejos que ponen en orden la mente con el corazón:

1. Expresar tus sentimientos

“Antes de dejar que tu pareja tenga la última palabra, expresa tus sentimientos sin ira ni rencor. Y, sobre todo, déjale saber que si su decisión es abandonar la relación, tú dejarás de comunicarte con él ya sea por teléfono, correo electrónico o mensajes”, especifica la coach de vida.

Esta acción es clave para el rápido proceso de la recuperación del corazón roto por amor.

2. Buscar un apoyo incondicional

En este estado emocional prima buscar apoyo en un familiar o amigo que nos ayude en el proceso de la recuperación mental y emocional ante la perdida. Pero en búsqueda se debe tener “mucho cuidado en encontrar un apoyo familiar que sea incondicional” porque “no podemos dejar que nuestros seres queridos nos contaminen con sus opiniones”, ya que juzgar o favorecer a un lado u otro puede llegar a ser contraproducente.

El apoyo de los seres queridos debe limitarse a la ayuda de evitar que uno se humille ante la pareja con llamadas y persecuciones innecesarias”, explica la experta. “Se trata de ayudar a que la persona descorazonada retome su cordura, aún cuando parezca casi imposible de que esto suceda”.

3. Distraerte con salidas

Aunque cuando la mujer dolida lo que menos quiere es salir o entretenerse con otros galantes, en este caso, hay que esforzarse por salir con otros o hacer “citas a ciegas”, a sabiendas de que no se está buscando a un substituto.

“Hay que estar claras de que simplemente estamos distrayendo nuestra atención, para evitar hacer locuras. Quedarse en casa llorando siempre puede ser la segunda alternativa. Nada mejor para la autoestima que sentirte halagada y apreciada por otros”.

4. Tener paciencia

El dejar pasar el tiempo, aunque los días y las noches se hagan eternos, también ayuda en la recuperación sensata.

“Es importante entender que la vida sigue a pesar de los pesares y hay que dejar que el Universo haga de las suyas”, resume Burnett. “Por lo general, los hombres siempre vuelven, aunque solo sea por curiosidad, para ver si todavía uno sigue muriendo por él… Aunque si regresan por amor, eso ya es otra cosa”.

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