Editorial: Derrota para el consumidor

El nuevo gobierno federal ha eliminado una serie de protecciones al consumidor
Editorial: Derrota para el consumidor

Una nueva victoria para la industria, otra derrota para el consumidor. Se pospone la entrada en efecto de una regulación considerada como costosa para los márgenes de ganancia para que siga oculta una información importante para la salud del individuo.

Este es el caso de la norma que debía comenzar a regir a partir del próximo 5 de mayo, exigiendo a las cadenas de restaurantes y negocios que venden alimentos colocar la cantidad de calorías de sus productos y tener información adicional nutritiva por escrito a disposición del cliente que le interese verla.

Si se tiene suerte, la regulación que permitiría al consumidor tomar una decisión informada sobre lo que va a comer quedaría para el año que viene. Pero lo más probable es que no sea así.

El retraso ordenado por la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA) es consecuente con toda una serie de acciones tomadas por el presidente Donald Trump. El mandatario eliminó numerosas regulaciones establecidas por el gobierno anterior que protegían al consumidor bajo el argumento de que eran demasiado onerosas para el sector privado.

En esta oportunidad, los representantes de la industria de la comida chatarra, de la comida rápida y de los supermercados llevan años retrasando la exigencia de información nutritiva surgida a partir de la Ley de Cobertura Médica. La medida del gobierno de Obama tiene un enfoque integral promoviendo conductas saludables, además de ampliar el alcance del seguro de salud.

Por un tiempo la industria la retrasó, quejándose de que era difícil y costoso. Ahora lograron su cometido, al sumarle el argumento de que la regulación es contraria a la filosofía de la administración Trump de quitarle presión al sector privado .

El exceso de calorías causa el sobrepeso y la obesidad perjudica a más de dos tercios de los adultos y un tercio de los niños estadounidenses. Un tercio de estas calorías se origina de los alimentos comprados fuera del hogar.

La información nutritiva tiene el fin de dar una información que ayude a la gente a seleccionar una comida más saludable. Las personas de menos recursos serían las más beneficiadas. No es casualidad que la mala nutrición que causa la obesidad ocurra en los sectores más pobres en donde la comida chatarra es la opción más accesible geográficamente y para el bolsillo.

Hoy se habla en general de dar opciones al consumidor, pero se le priva de la información adecuada. ¡No sea que decida algo distinto, algo más saludable, que lo planeado por el vendedor!