Cómo hablar sin llegar a discutir

Psicoterapeuta ofrece tips para aprender a escuchar de forma asertiva a la hora de solucionar un conflicto de pareja
Sigue a El Diario NY en Facebook
Cómo hablar sin llegar a discutir
El lenguaje no verbal, de los gestos o el manoteo, no se dan en la comunicación asertiva sino en la defensiva.

Para la buena relación de pareja se requiere de una buena comunicación, lo que implica el saber escuchar.

Y para ello, como dice la psicoterapeuta Romi Torres-Wards, basada en Los Ángeles, “hay que aprender a ser un escuchante asertivo, que no está a la defensiva cuando se dan las quejas, discusiones o aclaraciones con el cónyuge de algo que se hizo o no, y que está generando malentendidos o problemas”.

A veces resulta difícil ser un escuchante tranquilo y asertivo cuando uno se siente atacado con las quejas de la pareja que usa un tono de voz ofuscado y hasta palabras de poco respeto,  según explica Torres-Wards, “pero para encontrar soluciones y no echarle más leña al fuego, como se dice, es importante saber controlar la llamada actitud a la defensiva”.

Cómo hacerlo

La psicoterapeuta de niños, adolescentes, adultos y parejas ofrece a continuación algunas de las técnicas que han demostrado funcionar:

1. Control personal para poder escuchar

Aunque no es fácil, pero tampoco imposible, para mantenerse en actitud calmada mientras el cónyuge molesto o enojado habla, Torres-Wards aconseja escuchar de manera racional y no emocional, poniendo en práctica la respiración profunda que relaja y oxigena todo el cuerpo.

Varios estudios han demostrado que cuando los integrantes de una pareja comprometida saben cómo controlar sus emociones al afrontar los problemas, la relación es mucho más estable y exitosa debido a que logran realmente comunicarse para la búsqueda de una solución.

2. Enfocarse en el tema que se está tratando

El tener puesta la atención solamente en la queja o el problema que se está tratando al momento también es fundamental para no sentirse profundamente amenazada y poner ante cada palabra la actitud preventiva.

“Cuando se está tratando de solucionar algo, no es saludable traer a la conversación acusaciones del pasado”, señala la psicoterapeuta. “Esto agrega al momento una situación pasada que ya se había resuelto, pero cuyo sentimiento se abre de nuevo y esto no ayuda para nada a encontrar una solución a lo que se está viviendo en el presente”.

3. Cuidar el lenguaje corporal

La comunicación no es sólo verbal, también incluye los mensajes no verbales como lo son el tono de voz, los gestos, el movimiento de manos, brazos y resto del cuerpo.

“El uso de un tono de voz sarcástico, así como el manotear, son demostraciones de una  comunicación a la defensiva, que se prestan para una discusión segura”,  detalla la experta en comportamiento humano.

4. No interrumpir

Dentro de la dinámica de una conversación asertiva no se dan las interrupciones. Esto no sólo es una acción de mala educación sino también no deja que la persona que está hablando exprese por completo sus opiniones, sentimientos e ideas.

“En la conversación asertiva, se es paciente al estar de oyente y se dan contestaciones con acierto a lo escuchado cuando llega el turno para contestar”, explica Torres-Wards.  “Cuando se interrumpe no se llega a nada. Al contrario, lo único que se logra es encender las llamas del enojo y de las ofensas que lastiman y van distanciando a la pareja”.

5. Tener presente el amor y respeto 

Para una mejor dinámica, durante las conversaciones difíciles es útil centrarse en el afecto y respeto por la pareja, trayendo a la mente sus cualidades positivas en lugar de las negativas.

“El mirar en ese momento sus defectos, que uno también los tiene, porque nadie es perfecto, es un error que sólo conducirá a sentir más ira o contraposición ante el problema que se está tratando de solucionar”, dice la experta.