ICE defiende arrestos de personas que acogen a niños no acompañadosn

ICE asegura que se trata de operaciones para combatir el contrabando de personas, pero los activistas replican que son redadas que usan a niños como "señuelo" para castigar a padres

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ICE defiende arrestos de personas que acogen a niños no acompañadosn
Castigarían a padres de niños que paguen por su transporte a Estados Unidos por medio de "coyotes"

WASHINGTON.- Desoyendo las críticas de defensores de inmigrantes y refugiados, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) defendió este viernes sus nuevas operaciones para “desmantelar todos los senderos” del tráfico de humanos, incluyendo el arresto de quienes pagan a “coyotes” para el ingreso ilegal de niños no acompañados en este país.

Informes de prensa dan cuenta de “redadas” de ICE contra padres de familia y demás personas que acogen a niños no acompañados de Centroamérica -llamados “sponsors” en la jerga del gobierno-, lo que ha desatado una avalancha de protestas de un amplio gama de grupos defensores de los inmigrantes.

Sin embargo, hay poca claridad sobre cuántos y quiénes han sido arrestados -si hay padres, guardianes y demás familiares de los menores-, y qué cargos afrontan, porque ni ICE ni los activistas ofrecen detalles al respecto.

En declaraciones a este diario, Sarah Rodríguez, una portavoz de ICE reiteró hoy la postura de la agencia de que su objetivo es “interrumpir y desmantelar de un cabo al otro los senderos ilícitos que usan las organizaciones criminales transnacionales y los que facilitan el contrabando de humanos”.

“Como tal, estamos realizando una iniciativa reforzada y centrada en la identificación y arresto de individuos implicados en operaciones ilícitas de contrabando de humanos, incluyendo personas que han pagado a organizaciones criminales para ingresar a niños en EEUU de forma ilegal”, precisó Rodríguez, quien calificó el contrabando como una “constante amenaza humanitaria”.

Las personas que se fían de organizaciones criminales violentas y que ponen a los niños directamente en riesgo pagarán “por su papel en estas conspiraciones”, advirtió Rodríguez, sin esclarecer si eso incluye a padres de familia.

Según datos recabados por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud, cerca del 90% de los niños no acompañados detenidos en la frontera del suroeste son entregados a sus familiares en EEUU.

Otro funcionario de ICE, que pidió el anonimato, indicó que algunas personas que acogen a niños no acompañados, han obtenido servicios de organizaciones implicadas en el contrabando de humanos para traer a los menores a EEUU.

Según el funcionario, abundan casos que demuestran el peligro del contrabando de humanos,  ya sea a manos de contrabandistas que violan a mujeres, o que abandonan a su suerte a los inmigrantes indocumentados en zonas desérticas.

En mayo de 2016, las autoridades reportaron un accidente de coche en el norte de Texas, en el que un inmigrante indocumentado murió y dos niños no acompañados resultaron heridos.

En semanas recientes, varios líderes republicanos del Congreso han equiparado a los padres de los niños con criminales porque, a su juicio, están arriesgando a los menores al alentar la peligrosa odisea hacia EEUU.

La otra cara de la moneda

Durante una conferencia telefónica con periodistas, sin embargo, representantes de diversos grupos cívicos condenaron las acciones de ICE, e insistieron en que han recabado información sobre una “decena de casos” en los que la agencia ha hecho redadas y arrestos de padres de familia en estados como Texas,  Pensilvania, Nueva York y Virginia.

Los activistas condenaron en particular que la Oficina de Aduanas y Control de Fronteras (CBP) esté usando como “señuelo” a los menores no acompañados, compartiendo la información que consigue de éstos con ICE para delatar a sus padres y ponerlos en la mira de los agentes para su arresto y deportación.

Además, los activistas repitieron su queja de que las redadas son “crueles” e “inmorales”, porque causan la separación de las familias, aumentan los costos al gobierno, y ponen en mayor riesgo a menores que ya afrontan una ola de violencia en sus países de origen.

“No se dejen engañar con argumentos de que estas redadas son para proteger a los niños de los contrabandistas, estas acciones son un esfuerzo descarado por castigar a padres que intentan salvar la vida de sus hijos”, advirtió Michelle Brané, directora de un programa de derechos de migrantes, de la Comisión de Mujeres para Refugiados (WRC).