Defensores de inmigrantes temen que Trump prohíba salud y educación a indocumentados

Los activistas auguran que el presidente retomará una política impulsada hace 20 años
Defensores de inmigrantes temen que Trump prohíba salud y educación a indocumentados
Los activistas temen que el presidente Trump alente la defensa de inmigrantes.
Foto: Chip Somodevilla/Getty Images

LOS ÁNGELES – El plan migratorio de la Administración del presidente de Donald Trump alentará al máximo los movimientos defensores de latinos, como lo hizo la Proposición 187 que prohibía a los indocumentados el acceso a la salud y la educación pública en California, auguran activistas.

“Trump está evocando el discurso racista de la 187 y de los votantes blancos que temían perder el poder. Pero, como en esa época, estos políticos no cuentan con que, a pesar que ganaron en las urnas, los ataques racistas crean conciencia social entre los latinos, y eso es un arma muy poderosa”, dice a Efe José Jacques Medina, fundador del primer sindicato de indocumentados del país.

La Proposición 187, también conocida como la medida “Save Our State (SOS)” y que fue anulada por inconstitucional hace 20 años, fue usada en 1994 por el gobernador republicano Pete Wilson para lograr su reelección con el apoyo de los votantes blancos.

Al igual que Trump, Wilson aseguró que los indocumentados de la época y sus hijos, unos 1.3 millones de inmigrantes, significaban una gran carga pública para el estado, por lo que prohibía a los indocumentados poder disfrutar de la salud y la educación pública en el estado.

“Había mucho miedo. Hasta los que teníamos hijos nacidos en suelo americano sufrimos las consecuencias de esto”, relata Leoncio Velasquez, director de Hondureños Unidos de Los Ángeles. “La primera marcha en la que participé fue contra esa medida. Desde ese momento no he dejado el activismo”, agrega.

Más de 70,000 personas protestaron en una manifestación en Los Ángeles unas semanas antes de la decisiva votación.

Jacques Medina asegura que, como en las pasadas elecciones presidenciales, muy pocos latinos creían que la iniciativa sería aprobada. “Nos quedamos con la boca abierta cuando vimos los resultados”, recuerda.

Con más de 5 millones de votos, que representaban el 59 % del total, la Proposición 187 ganó, e incluso el 23 % de los latinos que votaron en ese entonces apoyaron la medida.

A pesar de la derrota en las urnas, activistas y líderes políticos continuaron impulsando la defensa de los inmigrantes, situación que marcaría la transformación de California. El estado pasó de ser una región indecisa a uno de los bastiones demócratas más importantes del país.

Juan Jose Gutiérrez, director de One Stop Immigration and Educational Center, recuerda que de esa lucha salieron a la luz legisladores como Fabián Nuñez y Kevin de León, actual líder del Senado e impulsor de la Ley SB54 que declaró a California como “santuario” para los inmigrantes.

“Wilson no tenía el poder de deportar como Trump, pero sí se alió con los federales para sacar a los indocumentados. Ahora, al menos en California, el presidente no cuenta con esa ayuda”, explica Gutiérrez sobre la negativa del estado a colaborar en las políticas migratorias del magnate neoyorquino.

A un mes de la aprobación, la jueza Mariana Pfaelzer suspendió en noviembre de 1997 la Proposición 187 al considerar que infringía la exclusiva jurisdicción del Gobierno federal sobre temas relacionados con la inmigración.

Antes de que esa derogación se produjera, Jacques Medina, Gutiérrez y decenas de activistas la Coordinadora 96 participaron en una marcha que convocó a un cuarto de millón de manifestantes en octubre de 1996 frente a la Casa Blanca para pedir protecciones para los indocumentados.

Irónicamente, más de dos décadas después el jefe del ejecutivo pide al Congreso que apruebe la construcción de un muro en la frontera con México, agilice la expulsión de menores centroamericanos y limite la concesión de visas mediante un sistema de méritos, entre otras medidas.

“Estamos en una época de regresión y debemos ver esto con mucha seriedad, porque todo lo que se ha logrado en los derechos civiles está en peligro”, insiste Jacques Medina.

Velasquez entiende la importancia de lo aprendido en la década de 1990 en California y está tratando de llevar el mensaje a los centroamericanos que recién emigraron. Su idea es educar sobre los derechos que ya se han ganado y la importancia de la participación social en estas luchas.

Por su parte Gutiérrez cree que la experiencia de California frente a la 187, que animó a cientos de mexicanos a hacerse ciudadanos y primeras generaciones de latinos a votar, podría replicarse está vez en toda la nación.

“Esa es la única forma que tenemos de detener a Trump y su política racista y anti-inmigrante”, vaticinó.