Inquilinos del Alto Manhattan denuncian vivir en “un horror de vivienda”

Aunque llevaron al casera a la corte tienen meses sin servicios de gas luego de que la compañía que administra el edificio iniciara una remodelación que parece interminable
Inquilinos del Alto Manhattan denuncian vivir en “un horror de vivienda”
Agustina Barrera.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Los inquilinos de un antiguo edificio en Washington Heights, Manhattan, pensaron que llevar a su casero a la corte sería suficiente para remediar lo que describen como “un horror de vivienda”, pero la querella civil que interpusieron el verano pasado no resolvió sus reclamos, por el contrario, terminaron pagando un incremento de renta, según denunciaron.

La fotografía de un enorme hongo creciendo en la pared de la cocina de la dominicana Joaquina López es parte de las pruebas que integran la demanda civil presentada por los inquilinos del edificio situado en 580 oeste de la calle 161.

Los residentes del lugar, la mayoría ancianos hispanos y familias con niños pequeños, decidieron llevar a su casero a la corte de vivienda cansados de supuestas violaciones, incluyendo plagas, goteras, moho, pisos rotos, paredes roídas y cerraduras desvencijadas.

“Ese hongo en la pared era gigantesco, toda esa humedad ha hecho que mi casa apeste”, dijo López.

Pero la situación más grave es la falta de servicio de gas desde el 6 de abril, según denunciaron. Los inquilinos aseguran que la compañía inmobiliaria que administra el edificio, Barberry Rose Management, inició una remodelación que parece interminable, “causando más destrozos que mejoras”.

“Nos dieron estufas eléctricas que no sirven. Mi hija gasta $40 diarios en comida para los nietos míos, porque no se puede cocinar. Estos meses han sido una pesadilla, no se puede vivir así”, expresó la dominicana Rosa Ramírez, quien vive en el lugar desde 1989. “He gastado cientos de dólares en reparaciones, todo corre por mi cuenta”.

La mexicana Marta Torres aseguró que los empleados de mantenimiento de la empresa abrieron huecos en su cocina y sala y en la habitación de sus hijos para instalar la nueva tubería de gas.

Agustina Barrera. Inquilinos denuncian terrribles condiciones de vivienda en la Calle Oeste 161 en Manhattan.
Agustina Barrera.

“No sé si eso es seguro para mi familia, me preocupa que esa tubería este por fuera”, dijo la madre, una inquilina desde 2008. “Mi apartamento es inhabitable, está lleno de polvo y escombros. Mis niños se han enfermado por respirar todos esos residuos. Pensamos que una demanda colectiva ayudaría, pero todo esfuerzo y queja parece inútil, incluso los reportes al 311”.

Aumentan la renta por habitación

Los inquilinos explicaron que, tras presentarse en la corte de vivienda el 6 de julio, obtuvieron un descuento del 30% de su renta mensual debido a la falta de gas, una victoria que duró poco. Según los residentes, desde el 2 de septiembre el casero les ha cobrado un aumento de $12.49 por habitación por las mejoras en la fachada del edificio.

“El aumento nos llegó sin previo aviso”, dijo la mexicana Agustina Barrera, madre de tres niños pequeños. “De repente vimos el anuncio del nuevo cobro debajo de la puerta con la factura de la renta del mes. Pusieron algunos ladrillos nuevos fuera del edificio, pero nada que justifique un aumento, porque las mejoras que queremos y no se han hecho son las de nuestros apartamentos”.

Joaquina Lopez. Inquilinos denuncian terrribles condiciones de vivienda en la Calle Oeste 161 en Manhattan.
Joaquina Lopez.

Según registros de la Division of Housing and Community Renewal (DHCR), el casero solicitó el incremento legal de la renta en abril pasado, debido a mejoras mayores en el edificio, incluyendo en los apartamentos.

La agencia estatal autorizó el incrementó de $12.49 por habitación, de acuerdo con las normas de renta regulada, controlada y estabilizada.

“El problema es que los desperfectos que hemos reportado por meses no se han corregido”, dijo Agustina, mientras mostraba las goteras en el techo de su cocina. “Como inquilinos teníamos el derecho de apelar, pero no fuimos consultados acerca de ese incremento. Nos enteramos hasta que llegó”.

“Sabrán que no mentimos”

Los arrendatarios, la mayoría jubilados, trabajadores de la construcción y vendedores ambulantes, buscan que las autoridades del estado eliminen el incremento de renta, una batalla que intentan ganar con la asesoría de P.A.’L.A.N.T.E. Harlem, una organización defensora de los inquilinos.

“Estamos pidiendo a DHCR una inspección rigurosa de nuestros apartamentos”, comentó Gertrudis Benítez, una inquilina del lugar por más de 40 años. “Las autoridades sabrán que no mentimos”.

Marta Torres con su vecina, Agustina Barrera. Inquilinos denuncian terrribles condiciones de vivienda en la Calle Oeste 161 en Manhattan.
Marta Torres con su vecina, Agustina Barrera.

En respuesta al reclamo de los inquilinos, Chris Sciocchetti, portavoz de Barberry Rose Management, dijo que “Con Edison cortó el suministro de gas en el edificio y se está reemplazando todo el sistema de gas de cocina. Los inquilinos han sido informados durante todo el proceso. El proyecto está completo en un 90% y las inspecciones del Departamento de Edificios (DOB) de la ciudad comenzarán la próxima semana”.

Sciocchetti agregó que “solo hablamos con inquilinos que viven dentro del edificio”, por lo que no dio más detalles del caso.

Multas y violaciones

Según registros del DOB de la ciudad, la propiedad acumula varias violaciones, incluyendo 16 bajo investigación y una multa de $8,000 por renovaciones en dos apartamentos sin los permisos requeridos, además de una sanción de $1,500 por “fallar en corregir inmediatamente una situación de riesgo”.

Inquilinos denuncian terribles condiciones de vivienda.
Inquilinos denuncian terribles condiciones de vivienda.

“Ellos fueron multados por instalar una cocina nueva en el apartamento de arriba, hicieron una construcción no autorizada”, dijo Marta Torres.

De acuerdo con registros de la ciudad, el edificio de seis pisos fue construido en 1909.

“Es un lugar viejo que necesita muchas reparaciones de emergencia”, dijo Cesar Guerrero, otro inquilino afectado que vive en el lugar por 28 años.