Sessions niega haber mentido sobre contactos con Rusia en 2016

La investigación del FBI sobre la intromisión de Rusia en las elecciones amenaza con enlodar a más miembros de la campaña presidencial de Trump, o de su Administración
Sessions niega haber mentido sobre contactos con Rusia en 2016
El fiscal general de EEUU Jeff Session. Getty Images

WASHINGTON – El fiscal general, Jeff Sessions, negó rotundamente este martes haber mentido ante el Congreso sobre contactos de la campaña presidencial de Donald Trump con Rusia en 2016 pero recién recordó un encuentro con un exasesor, en una tensa audiencia marcada tanto por su amnesia selectiva como por riñas entre demócratas y republicanos sobre la injerencia rusa en las elecciones.

“No aceptaré, y rechazo,  las acusaciones de que alguna vez haya mentido. Esa es una mentira”, dijo Sessions, bajo juramento ante una audiencia del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, en unos momentos en que la investigación sobre la injerencia electoral de Rusia crece como bola de nieve.

El pasado 18 de octubre, Sessions negó ante el Senado tener conocimiento de contactos entre miembros de la campaña presidencial de Trump con Rusia, pero hoy admitió por primera vez que participó en una reunión con el exasesor, George Papadopoulos, en el Hotel Trump en marzo de 2016.

Fue la primera comparecencia de Sessions ante el Congreso desde que Papadopoulous y otro asesor de la campaña, Carter Page, afirmaron que informaron al fiscal general de sus contactos con Rusia, contradiciendo su aparente mala memoria.

En la reunión de marzo de 2016,  Papadopoulos propuso la posibilidad de organizar una reunión entre Trump y el presidente ruso, Vladimir Putin,  pero Sessions afirmó que él rechazó ese encuentro, aunque “no recuerda bien” los detalles.

Sessions confirmó su participación en esa reunión sólo después de la divulgación de una foto en la que él aparece con Trump, Papadopoulous y otros miembros de la campaña.

“Mi versión jamás ha cambiado. Siempre he dicho la verdad, y he contestado a cada pregunta tal como las entendí, y según pude recordar”,  enfatizó  Sessions, que salpicó su testimonio con numerosas respuestas de “no recuerdo”.

“Creo que quise dejarle en claro (a Papadopoulos) que él no tenía autorización para representar a la campaña ante el gobierno ruso o cualquier gobierno extranjero… no me acordaba de este evento, que sucedió 18 meses antes de mi testimonio hace unas semanas, y con gusto lo hubiese reportado”, precisó.

Papadopoulous fue asesor de la campaña y el mes pasado se declaró culpable de mentirle al FBI sobre sus numerosos contactos con personas allegadas al gobierno de Putin.  Mientras, Trump y varios miembros de su Administración han querido pintarlo como un simple voluntario que no tenía rango ni influencia en la campaña.

También en enero, durante su proceso de confirmación, y en junio pasado, Sessions insistió en que no tuvo contactos con los rusos, o que tuviese conocimiento de contactos por parte de la campaña.

Durante la audiencia de hoy, que se prolongó por más de cinco horas, Sessions se ciñó a sus argumentos de que “no recuerda” detalles de contactos y que, en todo caso, el único que él tuvo fue con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak, y no fue para hablar de las elecciones.

Una audiencia, dos visiones

La audiencia reflejó las pugnas en torno a la investigación de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de la intromisión de Rusia para favorecer a Trump en la contienda: los demócratas hicieron las preguntas más incisivas, mientras que los republicanos defendieron y elogiaron a Sessions y acusaron a la oposición de politizar el asunto.

Además, los republicanos desviaron la atención hacia asuntos relacionados con la lucha contra la inmigración ilegal,  el narcotráfico, o el crimen.

Sessions dijo en varias ocasiones que la función del Departamento de Justicia es hacer cumplir las leyes, libre de influencias partidistas, de “políticas, ideología, o prejuicios”.

El legislador demócrata por Michigan, John Conyers, enumeró ejemplos de cómo Trump ha recurrido a Twitter, el pasado 24 de julio y el pasado 3 de noviembre, para insistir en que el Departamento de Justicia investigue a la excandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, y a los demócratas.

Preguntado por Conyers al respecto, Sessions contestó: “el Departamento de Justicia jamás debe usarse para tomar represalias contra opositores políticos”.

En ese sentido, insistió en que ningún presidente puede “influir impropiamente” en una investigación y que él mismo no ha recibido ese tipo de influencia.

“Pensamos hacer nuestro trabajo de acuerdo con los principios establecidos del Departamento de Justicia. No nos infectaremos por la política, tomaremos únicamente las decisiones que consideremos correctas y justas, no vamos a usar al Departamento para avanzar ilegalmente una agenda política”, prometió Sessions.

El fiscal no pudo contestar a una pregunta del congresista demócrata, Luis Gutiérrez, sobre si asignará o no a un fiscal especial para que investigue a Clinton, como exige Trump.

En una carta enviada ayer al Comité, el subfiscal Stephen Boyd, dijo que el Departamento de Justicia investigará si donaciones a la Fundación Clinton estuviesen vinculadas con una decisión de la Administración Obama en 2010 de permitir la venta a Rusia de “Uranium One”, una compañía con acceso a uranio en EEUU.