Trump y partido republicano respaldan a acusado pederasta porque quieren su voto en el senado

ANALISIS: A una semana de la elección especial por el senado de Alabama, la candidatura de Roy Moore se ha convertido en un arma de doble filo para los republicanos, que lo necesitan ahora pero que puede dañarlos en futuras elecciones.

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Trump y partido republicano respaldan a acusado pederasta porque quieren su voto en el senado
Moore amenazaba a las jovencitas con su poder como fiscal del distrito
Foto: Scott Olson / Getty Images

Faltando una semana para la elección especial por el senado federal en Alabama, el presidente Donald Trump reafirmó su apoyo a Roy Moore, candidato de su partido que ha sido acusado por ocho mujeres de haberlas pretendido -y en algunos casos agredido- sexualmente cuando eran menores de edad.

Trump, quien durante días después de las revelaciones se mantuvo alejado del tema, confirmó este martes su abierto apoyo al ex juez y acusado pederasta, argumentando que su plataforma de gobierno requiere evitar a toda cosa que un “demócrata liberal”  gane el cargo.

“Creo que él va a salir muy bien”, dijo Trump este martes a preguntas de la prensa. “No queremos a un demócrata liberal en Alabama. Queremos fronteras fuertes, queremos luchar contra el crimen”.

El partido republicano institucional, representado por el Comité Nacional Republicano había dejado de financiar a Moore tras conocerse las acusaciones hace varias semanas, pero este lunes anunció que volvería a dar fondos al republicano.

El candidato Moore se enfrenta el próximo martes 12 de diciembre al demócrata Doug Jones  para suceder a Jeff Sessions en el senado federal. Las encuestas más recientes colocan la contienda cabeza a cabeza y el demócrata está ligeramente por encima.

Entre los que apoyan a Moore con más fuerza están los blancos evangélicos, según los detalles de dicho sondeo.

Moore les ha dicho que las acusaciones contra él son mentira y que es importante mantener en el cargo a un ultraconservador que mantenga las posturas anti aborto y anti inmigrante que coinciden con este grupo de la población.

De hecho, una portavoz de la campaña de Moore apareció en CNN diciendo que hay que derrotar a Jones porque “él quiere matar a los bebés en el útero”, al tiempo que ignoran y desmienten las acusaciones de pederastia en contra del republicano.

Muchos de los líderes evangélicos blancos del sur profundo estadounidense han alzado la voz en favor de Moore. Pero no todos.

Analistas entrevistados por La Opinión indicaron que, aunque Moore llegar a aganar el puesto del senado en Alabama, las consecuencias para el partido republicano en las elecciones de 2018 y más allá podrían ser negativas.

David Caputo, profesor emérito de ciencias políticas de la Universidad PACE en Nueva York, dijo que dijo que la decisión de Trump y del partido es “puramente política”.

“Los republicanos saben que si pierden un puesto en el senado, tendrán más difícil aprobar las leyes que tienen en el tintero”, dijo Caputo.

Pero las consecuencias para el partido de Trump podrían ser negativas a la larga, apuntó el politólogo.

“El plan de reforma impositiva que aún deben finiquitar en conferencia de ambas cámaras no es muy popular, según las encuestas. Tampoco lo es la eliminación del programa de salud”, dijo Caputo.

El experto dijo que en ciertos distritos moderados o “swing” del país, todos estos hechos podrían cambiar el voto de ciertos republicanos o independientes el año que viene y dar la mayoría de la Cámara de Representantes a los demócratas en 2018.

David Johnson, un consultor que ha asesorado a numerosas campañas republicanas en el sur de Estados Unidos dijo que un triunfo de Moore sería una “bendición mixta” para ese partido.

“Por un lado, es un voto en el senado a favor de lo que quieran hacer ellos, por otro, los demócratas podrán usar a Moore para competir contra cualquier otro republicano el año que viene“, dijo Johnson. “En distritos de California, Nueva York, Florida o Nueva Jersey, esto podría significar triunfos demócratas el próximo año”.

No todos los republicanos están montados en el tren de Trump y Moore. El liderazgo del senado y el líder Mitch McConnell continúan distanciándose de Moore, aunque este último dijo el fin de semana que “habrá que dejar que los votantes decidan”.

El comité republicano del senado no va a dar fondos a Moore y aunque McConnell había dicho previamente que si ganaba no lo instalarían en el cargo, Johnson indicó que sería difícil que realmente pudieran impedírselo.

“La única forma de sacarlo sería que fuera convicto de un delito mayor”, dijo Johnson. “Así que si gana, y en caso que decidieran sacarlo del cargo, el podría volverse a elegir. Y así podrían estar hasta el fin de los días”.

Otra voz republicana por “los principios del partido” y contra Moore es la del ex candidato presidencial y ex gobernador Mitt Romney, quien también ha sido un fuerte crítico de Trump y está considerando una candidatura al senado por Utah, si se retira el veterano Orrin Hatch