Anuncian medidas adicionales para proteger a desamparados del frío en NYC

Policías y trabajadores sociales monitorearán el centro de Manhattan siete días a la semana para ayudar a las personas sin hogar a refugiarse
Anuncian medidas adicionales para proteger a desamparados del frío en NYC
Los desamparados son instados a acogerse al programa Safe Havens que proporciona vivienda alternativa de inmediato.

NUEVA YORK.- Las autoridades neoyorquinas anunciaron este miércoles una serie de medidas para ayudar a los desamparados a protegerse de las gélidas temperaturas.

El Departamento de Servicios a los Desamparados (DHS) y el Departamento de Policía (NYPD) extenderán a siete días sus labores conjuntas de localización de las personas que deambulan en el centro de Manhattan, entre las calles 30 y 60 y en las estaciones del metro para trasladarlas a los refugios de la ciudad.

De acuerdo a las autoridades, La Administración De Blasio también planea abrir 250 camas más en los refugios de Safe Haven, que están diseñados para personas sin hogar que son los más reacios a ingresar a refugios tradicionales. Las habitaciones adicionales se abrirán en áreas de la ciudad que más las necesitan.

Safe Havens es un programas que proporciona un recurso de vivienda alternativo inmediato con habitaciones privadas o semiprivadas y requisitos flexibles del programa, que los equipos de alcance han descubierto que son más efectivos para ayudar a los desamparados en la calle a estabilizar sus vidas.

Las nuevas medidas amplían las iniciativas del alcalde Bill de Blasio para frenar a la población sin hogar de la ciudad y sacar a la gente de las calles. El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano determinó el año pasado que hay aproximadamente 75,000 neoyorquinos desamparados, de los cuales alrededor de 3,900 no tenían techo seguro.

“Puede tomar docenas de contactos para convencer a los neoyorquinos sin hogar a abandonar las calles y llevarlos a viviendas permanentes. La incorporación de estas nuevas camas y la expansión de las operaciones conjuntas entre el DHS y el NYPD en el centro de Manhattan contribuirán en gran medida a generar la confianza necesaria para que estas transiciones se concreten”, dijo el alcalde De Blasio en una declaración.

Según la oficina de prensa de la alcaldía, el DHS y el NYPD trabajan para relacionar a los desamparados en las calles con albergues y otros servicios a través del programa HOME-STAT, que consiste en el conteo regular de la población sin hogar en los vecindarios de la ciudad. El programa ha sacado a 865 neoyorquinos de las calles en el último año.

De acuerdo a la organización sin fines de lucro,  Coalition for the Homeless, la mayoría de las personas sin hogar que viven en la calle padecen enfermedades mentales u otros problemas de salud.

“Esperamos que la expansión de los días de trabajo y las camas adicionales que estamos anunciando hoy ayuden a más personas a realizar la transición a los refugios. La falta de vivienda no es un crimen, es un gran desafío en el que todos tenemos que trabajar juntos, para beneficiar a la ciudad en su conjunto”,  dijo el comisionado del NYPD, James P. O’Neill.

Entretanto el comisionado del Departamento de Servicios Sociales, Steven Banks, comentó que no hay una solución única para los desamparados y que la Administración está haciendo mucho para que los neoyorquinos sin hogar se levanten.

“La expansión del programa interinstitucional HOME-STAT con el NYPD es otro componente clave de nuestra estrategia en constante evolución para abordar la falta de vivienda y mejorar siempre la prestación de servicios a quienes lo necesitan”, dijo Banks.

El programa HOME-STAT compartirá datos con el NYPD sobre dónde se encuentran los desamparados con mayor frecuencia para que los policías puedan encontrar más fácilmente las pertenencias dejadas en la calle.

“Involucrar a nuestros vecinos sin hogar que viven en la calle requiere mucha paciencia, persistencia y compasión, y puede llevar a los equipos de contacto muchos meses de contactos regulares, generando confianza y ofreciendo servicios, para que un neoyorquino finalmente acepte esa mano amiga y se decida por la transición a un refugio”, dijo Joslyn Carter, administradora de los Servicios para Desamparados.