James pide a Bank of America volver a cuentas para personas de bajos ingresos

La entidad ha impuesto una cuota de mensual a quienes tienen menos de $1,500 depositados
James pide a Bank of America volver a cuentas para personas de bajos ingresos
Letitia James, Defensora del Pueblo, en una foto de archivo. /Ramón Vera
Foto: Ramón Vera / El Diario

“Le pido que rescinda esta política inmediatamente”. Con esta frase acaba la carta que firma Letitia James, Defensora del Pueblo, con Brian Moynihan como destinatario. Moynihan es el presidente de Bank of America (BOA), una entidad que esta semana eliminó una cuenta de cheques crucial para personas de bajos ingresos porque no tenía cuota o comisión de mantenimiento.

Ahora quien no tenga $1,500 en esa cuenta o un ingreso directo de $250 mensual tendrá que pagar $12 cada mes. Es la situación en la que quedan quienes hubieran optado por una opción on line que ofrecía el banco a personas que no usaran los servicios personales de sus sucursales y operaran en la Red. No tener esta cuota era un alivio para las personas de bajos ingresos, quienes los tienen volátiles o quienes tienen problemas financieros.

Y dentro de la gran banca estas cuentas han sido un refugio para esta clientela ya que estas entidades suelen cobrar la cuota de mantenimiento, aunque la mayoría algo más barata que la nueva de BOA según una herramienta en la red de la contraloría de NYC, Llévelo al banco, sobre el costo de la banca. El contralor, Scott Stringer, ha criticado a esta cuota duramente.

James, que espera respuesta en los próximos días, hace un llamamiento “al ciudadano corporativo” que es este banco tanto en la ciudad como el país porque esta decisión “significa perder un banco asequible para miles de neoyorquinos”.

Hace unos meses su oficina hizo público un informe en el que se citaban datos del Urban Institute y el Departamento de Consumidores de la Ciudad, para explicar que 1 de cada nueve hogares de la ciudad no tiene cuenta bancaria y 1 de cada cuatro la tiene pero apenas usa los servicios financieros.

Esto intensifica la presión económica que sufren estos hogares. En muchos de estos vecindarios apenas se ven oficinas de grandes bancos y sin embargo hay más negocios financieros no tradicionales que no permiten tener una historia crediticia que abra las puertas del crédito o el alquiler de una casa. Aunque en Nueva York está prohibido el pay day loan (el préstamo del día de pago) por una ley que impide tasas por encima del 25%, no es imposible encontrar quien los haga en la red. El costo de estos servicios no bancarios es muy elevado y de hecho la oficina de James estima que en todo el país las familias más vulnerables pagan más de $40,000 millones en comisiones e intereses que las que pueden permitirse una cuenta bancaria.