Finanzas, una conversación romántica

Hablar de objetivos comunes ayuda a comenzar la crucial conversación sobre dinero en pareja
Finanzas, una conversación romántica

El día de San Valentín se va a mover mucho dinero para celebrarlo. Se compran flores, dulces, detalles, ositos, regalos, se cena fuera. De hecho la Federación Nacional de Comerciantes Minoristas calcula que el consumo de esta fecha se eleve hasta  $19,600 millones en todo el país. No obstante, es posible que en esas citas románticas muy pocas personas hablen de dinero.

Y es una conversación tan romántica como necesaria para las parejas que quieran iniciar una vida juntos, en matrimonio o fuera de él, porque la mayoría de las desavenencias empiezan o terminan con cuestiones económicas que es bueno dejar claras cuanto antes. Y desde ese punto de vista, asegurar una relación, es romántico.

“No se si la conversación en sí misma es romántica pero siempre es importante”, explica Matt Schulz, analista senior de CreditCards.com. “Si se está en una relación seria se tiene que hablar de ello, como mínimo cuando uno se compromete o se prepara para vivir en pareja con alguien porque es muy relevante”.

Cuando se habla de dinero no solo hay que hablar de cuentas separadas o conjuntas. En este sentido “cada pareja puede elegir el modelo que mejor solución sea para cada uno y para ambos, no hay una opción mejor que la otra”, explica Schulz. Lo que es importante es saber lo que se tiene, lo que se debe, cómo se gasta, cómo se ahorra y cuáles son las prioridades en este sentido de cada uno. ¿Hay una parte de la pareja que es gastadora y otra ahorradora? ¿Cómo hacer que funcione?¿Quién paga qué y qué presupuesto doméstico se tiene?

“Una buena forma de abrir la conversación es hablar de objetivos en la vida, se puede entrar a hablar de ello sin hacer juicios de valor”, sugiere Schulz.

Viajar, comprar una casa, jubilarse en otro estado o país, pensar en la educación de descendientes, saber cómo ayudar a la familia más extensa en caso de necesidad, presupuestar una inversión, montar una empresa… Todas estas y muchas más son conversaciones y decisiones que antes o después llegan durante la convivencia y lo mejor es ir tratando de entender la hoja de ruta que se tiene con quien se elije como compañía de vida.

Este analista de CreditCards.com explica que no es infrecuente que se unan “ahorradores” y “gastadores” por eso es bueno entender los hábitos con el dinero y los puntos de vista que tiene cada uno porque “las finanzas se construyen alrededor de las personalidades y por ello es importante para funcionar”. Esta no es una conversación fácil, y a veces es frustrante, pero como dice este analista más duras son las conversaciones cuando hay que reaccionar a algo, una mala decisión o un resultado no deseado.

Una de las cuestiones más críticas, es la de la gestión de la deuda, especialmente cuando uno de los dos llega con un balance grande a la pareja. “Es un trabajo de equipo”, explica Schulz “y como mínimo hay que saber cuál es la situación”. Lo que se suele recomendar es que no se consolide la deuda de uno en las cuentas de la pareja para que en cualquier caso, uno de los dos tenga una buena historia crediticia.

Acuerdo prematrimonial

El llamado “prenup” es un acuerdo que establece algunas de las condiciones económicas del matrimonio y hay que acordar su contenido y alcance. Estos acuerdos no incluyen la custodia de hijos y obligaciones con ellos pero si cómo los activos de la pareja se van a distribuir en caso de ruptura de esta. Se previenen las largas y caras disputas cuando hay un divorcio, algo que ocurre con frecuencia.

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