Demócratas del Senado presentan medida para forzar voto sobre neutralidad de internet

Es casi nula la posibilidad de que el Congreso revierta la decisión de la FCC de desmantelar la "neutralidad" del internet
Demócratas del Senado presentan medida para forzar voto sobre neutralidad de internet
La neutralidad de la red impide que compañías o gobiernos limiten o manipulen el acceso a la web con objetivos comerciales o políticos, por ejemplo (Foto: archivo)
Foto: Shutterstock

WASHINGTON— Líderes demócratas del Senado presentaron oficialmente este miércoles una medida para obligar a un voto sobre el restablecimiento de la “neutralidad” del internet,  que fue eliminada en diciembre pasado por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).

La medida, una petición especial conocida en inglés como “discharge petition”,   es una herramienta legislativa que, dentro del “Acta de Revisión Congresional”,  básicamente obliga a un voto en el Congreso para revertir ciertas acciones de agencias federales.

En esta ocasión, la medida tiene 50 votos y sólo necesita uno adicional para que sea aprobada y los demócratas puedan obligar al Congreso, bajo control republicano, a votar sobre la anulación del reglamento de la FCC que eliminó la “neutralidad” de internet.

Durante una rueda de prensa, el autor de la petición, el senador demócrata por Massachusetts, Edward Markey, dijo que la medida tiene el objetivo de salvar el internet y enviar el mensaje de que el Congreso no estará simplemente calcando la agenda de la Administración Trump y sus aliados en el sector de banda ancha.

La rueda de prensa sirvió de pistoletazo para una serie de actos a lo largo de la semana para “#SalvarElInternet” (#SaveTheInternet).

“Agradecemos a los millones de personas que han abonado este movimiento y que nos han traído a este momento… el movimiento en línea está listo para luchar por la neutralidad del internet”, manifestó Markey.

Por su parte, desde el pleno del Senado, el republicano por Dakota del Sur,  John Thune , presidente del Comité de Comercio, señaló que hay amplio acuerdo entre ambos partidos de que EEUU necesita un internet “libre y abierto”,  y eso implica una legislación bipartidista para preservar la neutralidad del internet.

Thune se quejó de que los demócratas han convertido el asunto en un pleito partidista para “sumar puntos políticos”, en vez de trabajar con los republicanos para elaborar una legislación conjunta.

En diciembre pasado, la FCC, bajo control republicano con margen de 3-2, eliminó la “Orden para un Internet Abierto” que adoptó en 2015 la Administración Obama, pero la resolución demócrata busca revertir esa decisión.

La orden de 2015  prohibía que los proveedores de servicios pudiesen bloquear, ralentizar, o discriminar contra cualquier contenido disponible en internet.  Es decir, ese reglamento exigía que todo contenido en internet reciba tratamiento equitativo.

Desde diciembre pasado, los demócratas, varios gobiernos estatales y diversos grupos cívicos, incluyendo  la Coalición Nacional de Medios Hispanos,  calificaron la decisión de la FCC como un “asalto”  contra los consumidores y prometieron combatirla. Estos grupos han advertido de un aumento en los precios para los consumidores de servicios y contenido en línea, una drástica reducción de la velocidad del tráfico en internet, y el posible bloqueo de ciertas páginas web.

Pero las grandes corporaciones, entre éstas AT&T y US Telecom, presionan al Congreso a que codifique la decisión de la FCC, por considerar que la orden de Obama restringía el libre mercado.

Aún si los demócratas en el Senado se apuntan una victoria con este voto, la Cámara de Representantes también tendría que programar una votación, pero allí los demócratas tienen una mayor desventaja numérica.

En el pasado, la oposición ha dejado entrever que podría  utilizar la polémica como un arma electoral en los comicios del próximo 6 de noviembre.  En todo caso, el presidente Donald Trump no estaría dispuesto a firmar la medida, y los congresistas aparentemente no tienen los votos para superar un posible veto presidencial.

Durante una rueda de prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, no tuvo una reacción inmediata a la petición demócrata, pero dijo que informaría a la prensa al respecto.