El ‘carnicero de Brooklyn’ se quedó dormido al recibir 50 años por crimen de niños en elevador

Al momento del ataque apenas llevaba nueve días en libertad condicional
El ‘carnicero de Brooklyn’ se quedó dormido al recibir 50 años por crimen de niños en elevador
Daniel St. Hubert al ser detenido en Queens en 2014

Daniel St. Hubert, conocido como “Brooklyn Ripper” (“el carnicero de Brooklyn”), se quedó dormido en la corte el martes mientras recibía una sentencia de 50 años a cadena perpetua por matar con un cuchillo a un niño y herir a otra menor dentro del ascensor de un edificio de  vivienda pública.

St. Hubert fue declarado culpable el mes pasado por el asesinato en segundo grado  de Joshua “PJ” Avitto, de 6 años, y el intento de asesinato de su amiga, Mikayla Capers.

“Este acusado cometió un crimen indescriptible cuando atacó a dos niños indefensos sin ningún motivo”, dijo en un comunicado Eric González, fiscal del distrito de Brooklyn. “Sé que los seres queridos de PJ nunca serán consolados y que Mikayla, cuyo valiente testimonio ayudó a obtener esta convicción, llevará para siempre esta tragedia con ella. Pero espero que encuentren un poco de consuelo al saber que se hizo justicia”.

The New York Times describió al acusado como un hombre con problemas y un historial de crímenes y enfermedades mentales.

Avitto y Capers estaban en camino a buscar unos helados el 1 de junio de 2014, cuando Hubert, quien había sido puesto en libertad condicional recientemente, los apuñaló en el ascensor de Boulevard Houses en Schenck Avenue, en East New York.

Avitto murió desangrado. Capers fue apuñalada 16 veces y sufrió hemorragia abdominal y bazo lacerado, pero sobrevivió.

St. Hubert atacó a los niños nueve días después de que fue liberado de prisión por intento de asesinato, detalló Pix11. La razón del ataque a los niños con un cuchillo de ocho pulgadas sigue siendo un misterio, pues St. Hubert no rindió testimonio como parte de su representación.

Debido a que no había imágenes de vigilancia de los apuñalamientos, el caso dio lugar a pedidos para instalar cámaras de seguridad en los ascensores de los proyectos de vivienda pública de la ciudad. En diciembre de 2014, la familia de la niña Mikayla Capers presentó una demanda civil contra la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York, argumentando que St. Hubert ingresó al edificio a través de una puerta que no había sido reparada.

Los abogados de la ciudad llegaron a un acuerdo con la familia en febrero de este año, pero el monto no fue informado.

En una entrevista con NY1 News, la familia del hoy sentenciado ofreció disculpas a las víctimas, pero responsabilizó al Estado por no haber recluido a St. Hubert a pesar de los múltiples desórdenes mentales que le habían sido diagnosticados.