Recuerdos mundialistas: A este portero salvadoreño le metieron 10 goles y una lluvia de balas

La triste historia de la goleada a El Salvador en España 82 tuvo un 'chivo expiatorio', el que se comió 10 bajo los tres palos

El alemán Loris Karius, el portero de Liverpool vivió una noche terrible este sábado en Kiev en la final de Champions que terminó ganando el Real Madrid. Sin embargo, su historia palidece ante la de Luis Guevara Mora, el portero que recibió la mayor goleada en la historia de los mundiales, la de 10-1 que Hungría le infligió a El Salvador en España’82, esa por la que luego en su país le metieron 22 tiros.

El 15 de junio de 1982 en el Nuevo Estadio, en Elche, salvadoreños y húngaros se estrenaron en la duodécima edición de la Copa del Mundo en un duelo para completar la primera jornada del Grupo 3 en la que el campeón Argentina había perdido contra Bélgica el partido inaugural.

“Nunca nos sentimos menos, no fuimos cobardes ni salimos a agazaparnos atrás a que no nos sucediera nada. Esa misma valentía para salir de nuestras casas bajo ley marcial, o atravesar balaceras para ir a un entrenamiento, fue la que tuvimos para ir a buscar el partido”, relató Guevara Mora tiempo después para un documental.

La decisión fue tan valiente como ingenua. A los 23 minutos Hungría ya ganaba por 3-0, a los 54 estaba arriba por 5-0 y a los 83 selló el escandaloso marcador de 10-1. Luis ‘el Pelé’ Ramírez Zapata, a los 64, metió el gol de la honra para la selección centroamericana.

Sin embargo, los salvadoreños sintieron que habían perdido precisamente hasta la honra. En un clima bélico en el país desde 1980 por la guerra interna entre el gobierno derechista e insurgentes de izquierda, la selección de fútbol era lo único que permitía una tregua, la única disculpa para estar unidos.

El Salvador perdió ante Bélgica por 1-0 en su segunda presentación y por 2-0 ante Argentina en su tercera, que ha sido la última del fútbol de este país en los mundiales.

Fue tan fuerte y tan negativo en El Salvador el impacto de la goleada, que cuando la selección volvió los jugadores recibieron insultos y amenazas. La Federación Salvadoreña de Fútbol afirmó que se habían dejado ganar así para desprestigiar a la entidad y decretó que ningún club del país podía contratarlos.

Quien llevó la peor parte fue Guevara Mora. En el aeropuerto de San Salvador le rompieron la maleta al pasar por migración. Después le apedrearon la casa y a los pocos días interceptaron su auto y le dispararon 22 veces.

“Fueron 22 impactos y ninguno me tocó. Solo puedo decir que fue un milagro”, dijo Guevara Mora en el mismo documental. Han pasado 36 años y aún nadie se adjudica el atentado.

A Guevara Mora le tocó emigrar pronto y el club Real Murcia español fue su “san salvador” al ficharlo por una temporada. Más tarde atajó en Estados Unidos y en Guatemala, para luego regresar a su país y retirarse en 2003 a la edad de 42.

Algunos cronistas afirman que cuando Hungría le metió 10 goles, Luis Guevara Mora tenía 18 años. Según la FIFA eran 20. ¿Cuál de las dos será cierta? En su caso la edad no es lo que importa, sino esta cruda verdad: cuando el arquero se equivoca es gol del otro equipo, y cuando se equivoca mucho o feo, siempre será el malo de la película.