Anciana afectada por huracán María en Puerto Rico lleva 9 meses durmiendo en camioneta

El gobierno federal y estatal la han defraudado
Anciana afectada por huracán María en Puerto Rico lleva 9 meses durmiendo en camioneta
María Sánchez Sandoval (77) lo perdió todo en el huracán María
Foto: (tonito.zayas@gfrmedia.com)

PUERTO RICO – Abandonada a su suerte, una enfermera retirada que vive en condiciones paupérrimas entre las ruinas de su casa y su guagua en el Camino Los Serrano de Caimito Bajo, San Juan, teme convertirse en una estadística más de las muertes relacionadas con el devastador huracán María.

María Sánchez Sandoval, de 77 años, lo perdió todo y aunque “ha movido cielo y tierra” solicitando ayuda del gobierno estatal y de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA); de políticos y hasta de artistas que, según aseguró, la han defraudado porque transcurridos nueve meses del paso del fenómeno atmosférico su panorama es el mismo; muchas promesas y ninguna acción.

“Yo me quedo en la guagua (Suzuki Vitara del 2005) allá arriba, duermo en dos sillas que pongo aquí (en el balcón); si no llueve me quedó aquí mismo, ahí es que yo vivo y a veces me quedo con unas amigas. Pero después cuando uno se muere… es una muerte más por María y entonces está el, ay bendito”, reveló a Primera Hora.

Contó que durante cinco meses contratistas del “Programa Tu Hogar Renace” estuvieron visitando su hogar prometiendo una reparación temporera del techo y la instalación de gabinetes de cocina y algunos enseres, pero aún con la intervención de un funcionario de La Fortaleza todo está estancado sin que le den alternativas para que finalmente tenga un lugar digno donde vivir.

Como la última visita fue en abril pasado, la mujer se hizo la ilusión de que el Día de las Madres viviría fuera de peligro, pero entre lágrimas narró que solo comió una ración de galletas con agua, y ahor sigue aislada del mundo.

“Este fue el error más grande que cometí que dejé a FEMA y me fui con Tu Hogar Renace, que se robó to’ los chavos, se fue y me tuvo cinco meses aquí en estas condiciones viniendo dos y tres veces al mes. Mañana venimos, le vamos a dar un gabinete, una estufa y una neverita y no llegaban. Volvía otro contratista, no sabía coger medidas, se echaban dos horas aquí tomando fotos burlándose de uno”, puntualizó.

Finalmente, le indicaron que no podían reparar su casa, que había que demolerla para construir una nueva, “pero entonces, ¿cuándo la van a tumbar? Ahora nadie responde por los cinco meses que me dejaron esperando”.

Actualmente, se encuentra esperando que FEMA evalúe una apelación para un préstamo al que inicialmente no cualificó por sus escasos ingresos ya que recibe una pensión baja del Seguro Social y se ayuda recogiendo latas de aluminio para venderlas para reciclaje.

También ha comenzado a padecer de hipertensión y se contagió con sarna por los hongos que hay en su casa que le hizo perder la piel.

“Perdí toda la piel completa, como si fuera una calcomanía y lo que he gastado en medicamentos. Yo nunca me enfermaba, ahora tengo la presión por las nubes. Aquí hay ratones, hay culebras que hay que decirle usted y tenga; lagartos, cucarachas, arañas peludas”, detalló Sánchez Sandoval, quien aseguró que no le teme a nada.

Aunque la mujer es devota del Divino Niño Jesús y en la reja de la entrada escribió la oración del Padre Nuestro, en ocasiones en los tiempos de soledad ha deseado morir porque está desesperada y ha perdido la confianza en aquellos obligados a atender a las personas de la tercera edad.

La residencia es una herencia de su padre y no está dispuesta a abandonarla a pesar de que han tratado de desalojarla. Su temor es que se acaben los fondos para pagar el alquiler por su reubicación o la lleven a un asilo de ancianos donde viva en peores condiciones.

Sus dos hijos residen en los Estados Unidos, donde están tratando de rehacer sus vidas.

(Por Maribel Hernández Pérez)