Casa Blanca afirma que Trump sí apoya medida de republicanos moderados sobre DACA

La Cámara de Representantes someterá a voto dos medidas migratorias que ya han sido criticadas por demócratas y grupos progresistas
Casa Blanca afirma que Trump sí apoya medida de republicanos moderados sobre DACA
Trump mantiene un discurso antiinmigración muy duro, especialmente hacia los países latinoamericanos. (Foto: Getty Images)

WASHINGTON– La Casa Blanca afirmó este viernes que el presidente Donald Trump sí apoya una segunda medida migratoria que los republicanos de la Cámara de Representantes negocian con la Administración para corregir DACA, horas después de que el mandatario causara revuelo al decir que no la firmaría.

En una sorpresiva entrevista con la cadena conservadora “Fox News”, Trump dijo esta mañana que está revisando las dos medidas que el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, ha acordado someter a voto la próxima semana: una del republicano Bob Goodlatte y otra que elaboran entre bambalina líderes del partido sin participación de los demócratas.

“Ciertamente no firmaría la más moderada”, aseguró Trump, en la entrevista con Fox News en el césped de la Casa Blanca.

Las declaraciones de Trump causaron confusión porque un borrador de un documento de la Administración indicó que sus asesores recomendarán que el mandatario apoye la medida en ciernes.

Por ello, dos fuentes de la Casa Blanca, que pidieron el anonimato, dijeron más adelante que Trump posiblemente se confundió con la pregunta pero que éste sí apoya ambas medidas, como parte de los esfuerzos de su partido por reforzar la vigilancia fronteriza.

Más adelante, un portavoz de la Casa Blanca, Raj Shah, dijo oficialmente a la prensa que “el presidente apoya plenamente tanto la medida de Goodlatte como la del liderazgo de la Cámara de Representantes”.

“En la entrevista de esta mañana, él (Trump) estaba comentando sobre la petición especial en la Cámara Baja, y no el nuevo paquete. El firmaría la medida de Goodlatte o la del liderazgo”,  precisó.

Shah se refería a la petición especial, una  herramienta parlamentaria conocida en inglés como “discharge petition”, que obliga a un voto en el pleno de la Cámara Baja sin la venia del liderazgo.

Ambas medidas, negociadas sin participación demócrata, prácticamente se ciñen al plan migratorio de Trump que, a cambio de dar estatus legal a 1,8 millones de “Dreamers”, exige drásticas medidas contra los inmigrantes indocumentados en la frontera y al interior del país.  Sólo que ninguna de las dos medidas otorga la residencia permanente sino que solo autorizan permisos renovables.

La entrevista de Trump en el programa “Fox and Friends”, transmitida en vivo, abarcó un amplio abanico de temas, principalmente inmigración,  su reciente reunión con el líder norcoreano, Kim Jong-un en Singapur, China, sus ataques contra CNN, la investigación del FBI sobre la “trama rusa”, y sus conocidos ataques contra la Administración Obama por su manejo de la interferencia electoral de Rusia.

Trump posteriormente hizo declaraciones por unos 20 minutos a los periodistas en la Casa Blanca.

El mandatario volvió a repetir el falso argumento de que los demócratas están suscitando el quebranto de las familias en la frontera “con su horrible y cruel agenda legislativa”, sin mencionar que no hay ley que exija la separación de familias que ha puesto en marcha su Administración.

Trump insistió en que cualquier medida migratoria “tiene que tener plenos fondos para el muro” y otras medidas policiales, además de un sistema de visas con base a “méritos”.

Ryan se comprometió a votar las dos medidas migratorias en parte para aplacar la rebelión de demócratas y republicanos moderados, que solo necesitaban dos firmas en una petición especial o “discharge petition”, que requería 218 firmas para exigir un voto sobre DACA en el pleno de la Cámara Baja.

Las declaraciones de Trump contra la segunda medida sorprendieron porque ayer tanto Ryan como el “número tres” del liderazgo republicano en la Cámara Baja, Steve Scalise, dijeron a los periodistas que la segunda medida estaba siendo elaborada con la Casa Blanca para asegurar el apoyo del mandatario.

Segunda propuesta republicana tampoco da a los Dreamers vía a la ciudadanía

El borrador de la iniciativa, de 293 páginas,  indica que los beneficiarios del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, podrán adquirir un permiso de seis años que sería renovable indefinidamente pero con categoría de “no inmigrante”.

Tendrían que demostrar que entraron a EEUU antes del 15 de junio de 2007 y tenían menos de 31 años antes del 15 de junio de 2012. Es decir, los “Dreamers” no tendrían una vía rápida hacia su legalización, como tampoco la tienen bajo la medida de Goodlatte.

La medida en cuestión también autoriza $25,000 millones para el muro fronterizo; elimina la ”lotería de visas” y designa las 55,000 visas anuales que ahora se otorgan bajo ese programa hacia un programa de residencia permanente “con base a méritos”.

Liderados por Ryan, los republicanos que elaboran la medida aseguran que ésta además “corrige” la separación de familias porque, en vez de enviar a los niños a albergues lejos de sus padres, los mantiene juntos.

Pero el texto de la medida promovida por Ryan no precisa en ninguna parte cómo se “corrige” esta práctica, en unos momentos en que la separación de familias, como estrategia para desalentar la emigración ilegal desde Centroamérica, ha generado la condena internacional.

Grupos pro-inmigrantes en todo el país, así como líderes demócratas en ambas cámaras del Congreso se oponen a ambas medidas en el tablero porque no ofrece una vía hacia la ciudadanía para “Dreamers” y se ciñe a los “cuatro pilares” del plan migratorio de Trump para estrechar el cerco contra los inmigrantes indocumentados y reducir la inmigración legal.

Según los activistas, la segunda medida, cuyo borrador fue difundido ayer, utiliza a los menores como arma de negociación para extraer nocivas concesiones políticas, cuando los niños lo que necesitan es protección de la violencia de la que han huido en sus países.  La solución, enfatizaron, es la aprobación de un “Dream Act” sin ataduras que legalice a los jóvenes indocumentados.